Cuando en 1978 se derogó la ley que prohibía la apertura de nuevos cementerios privados y se cortaron las cintas del pionero Jardín de Paz –seguido en 1980 por la inauguración de Memorial, también en la zona norte bonaerense– el rubro de los camposantos parque comenzó a imponerse entre los sectores de clase media y alta. Actualmente, existen alrededor de 200 en todo el país, concentrados mayormente en el Gran Buenos Aires (25) y en las cercanías de las grandes ciudades del interior, como Córdoba, Rosario, Mendoza y Mar del Plata.
“El secreto del crecimiento de esta actividad radica en la erradicación del tabú de volver a la tierra, que se había transformado en sinónimo de indigencia, ya que la gente de tradición y dinero optaba por las bóvedas mientras que la clase media elegía el nicho. Con su eslogan Un retorno a la naturaleza, Jardín de Paz dio el puntapié inicial para reposicionar a las inhumaciones en tierra como una alternativa con el valor agregado diferencial, respecto de los cementerios municipales, de que son concebidos como espacios verdes alejados de la imagen tétrica de los cementerios municipales , explica Julio Zorraquín, director de Parques de Service Corporation International (SCI) –empresa estadounidense especializada en la administración de cementerios y funerarias– y presidente de la Cámara Argentina de Cementerios Parques Privados (Cacepri).
El valor de los detalles
Sin bóvedas ni nichos a la vista, en un entorno que enfatiza los milagros florales de la naturaleza, los cementerios privados se conciben y organizan como un servicio de celebración y homenaje a la vida al punto de reducir al mínimo los signos visibles que recuerden a los visitantes que se hallan en un camposanto, resignificándolos como ambientes de recogimiento y reflexión.
En tanto híbrido entre el negocio inmobiliario y el de servicios, el rubro de los camposantos vip se cifra en pocos pero determinantes factores. La ubicación es, sin dudas, el más importante: “es cierto que el valor del terreno constituye una parte ínfima en relación con la infraestructura de servicios que hay que montar, pero si el predio está mal ubicado será un mal negocio más allá de la inversión adicional. La accesibilidad es fundamental: debe ser un lote con un frente importante sobre alguna vía de acceso rápido y fácil, que permita atender a un público localizado , detalla el directivo de SCI, la compañía que administra el Parque Memorial, el Jardín de Paz de Pilar y de Luján, el Parque Campanario de La Plata y el Gloriam de Burzaco, además de las funerarias Lázaro Costa, Betti, Compañía Principal, O’Higgins y Raumberger.
Otros factores que elevan los parámetros de inversión tienen que ver con la atención de cuestiones tales como nivelación del terreno, escurrimiento de aguas, red de riego, parquización, caminos e infraestructura edilicia (que incluye desde el centro de administración hasta el crematorio, pasando por la capilla, los galpones para herramientas, los vestuarios para el personal y los sanitarios, entre otros).
Con respecto a los requisitos estéticos que se tienen en consideración a la hora de planificar el lay-out de un cementerio parque, Zorraquín sostiene que “el diseño paisajístico es tan versátil como la naturaleza misma; por eso, cualquier diseño es bueno en la medida en que conserve la naturaleza y, al mismo tiempo, se cumpla con los requisitos operativos de este tipo de establecimientos . Aquí entra en juego el concepto de compartimentación, por el cual todos los sectores deben estar interconectados pero, al mismo tiempo, gozar de la privacidad necesaria como para que, por ejemplo, las visitas no tengan contacto con las inhumaciones, o para que los trabajos de mantenimiento no interfieran con los momentos de recogimiento del responso. En líneas generales, se considera que la privacidad debe estar garantizada a partir de los 30 metros de la parcela, mediante arbustos, árboles y motivos florales que aseguren soledad sin sensación de encierro. “Es muy importante darle espacio a la naturaleza. Por eso, lo ideal es que el 50% del predio esté ocupado por las parcelas y el restante esté dedicado al desarrollo paisajístico , puntualiza Zorraquín. Y detalla que el tipo de vegetación tiene que ver con el mantenimiento que demanda y con el tipo de sombra deseada, además de su adaptabilidad al clima: “los cementerios parque deben tener mucho sol en invierno y buena sombra en verano. Por eso, deben predominar los árboles de hoja caduca y preferentemente pequeña, como el jacarandá, en vez de los urbanamente populares plátanos, cuyas hojas demandan barridos constantes. Además, la forestación del perímetro de circulación debe hacerse en el lado norte del camino, de modo que se produzca poco desplazamiento de sombra hacia el sector de las parcelas .
El especialista detalla que otro secreto del aspecto siempre vital de estos sitios reside en “la aplicación de arbustos con diversidad de períodos de floración que aseguran la existencia de flores, frutos y hojas de colores durante todo el año. Por ello, se apela a flores de invierno como las violas, los pensamientos y las violetas de los Alpes, en tanto que durante la primavera la variedad disponible crece exponencialmente .
Algo similar ocurre con el césped, cuya tipología tiff way –empleada en los campos de golf– es elegida preferentemente por su textura sofisticada. Dado que esta variedad, ante las primeras heladas, tiende a amarronarse, se suele sembrar rye grass al voleo, para garantizar una transición perfecta que le confiera a la superficie la condición de alfombra verde a perpetuidad. Todo esto requiere la implementación de programas de riego y fertilización, además de la aplicación de hervicidas, insecticidas y fungicidas que le otorguen al conjunto su característico aspecto de lozanía.
El trazado de los caminos es otro aspecto fundamental, ya que se debe procurar el acceso por senderos consolidados hasta los sectores más remotos del predio. Por otro lado, tanto las fuentes como las estatuas, pérgolas, glorietas y espejos de agua son concebidos como conos de valorización, un atractivo adicional para el cliente cuya parcela se cotiza por esa cercanía.
Andrea del Río