

Se negó a participar del dialogo propuesto por la Casa Rosada, cuestionó a sus socios del Acuerdo Cívico por sentarse en esa mesa y desapareció del escenario político. Y mientras el temblor interno que generó su jugada amenaza con rupturas imprevistas, todos se preguntan dónde está Elisa Carrió. “Se fue de vacaciones al exterior con sus hijos , dicen sus voceros. Lo que resultó una verdad a medias. Lilita está con sus hijos pero no salió del país, ni permanece al margen de la crisis que crece en la fuerza. Hace unos días se la vio cenando en un restaurante de Pilar. Está recluida en un lugar secreto de esa localidad para meditar sobre sus pasos a seguir y espera que los resultados del diálogo político ratifiquen sus augurios: que el Gobierno sólo quiere ganar tiempo para rearmarse y que hará cómplice a la oposición de un futuro ajuste. Según sus intimos, vuelve en agosto.









