

El Sindicato de Camiones volvió a apelar al bloqueo de los accesos de una empresa, en su disputa por el encuadramiento sindical de los choferes. La medida de fuerza se realiza desde ayer en la planta que Molinos Río de la Plata tiene en la ciudad de Chivilcoy, a 160 kilómetros de Capital Federal, de acopio y procesamiento de soja, que posteriormente se remite a sus distintas plantas productoras.
El argumento de los huelguistas se basa en que el establecimiento recibe diariamente un promedio de 400 camiones. Y aseguran que el 80% de los choferes de esos transportes se encuentra “en negro , mientras el resto está encuadrado en el convenio de empleados de Comercio. “Eso perjudica a los choferes, porque tienen un promedio salarial de $ 900 contra los $ 3.000 que estipula nuestro convenio , señaló Pablo Moyano, prosecretario del sindicato.
El gremialista se quejó de que, de momento, los reclamos –que dijo se realizan desde hace meses– no fueron escuchados por la empresa ni las autoridades. Por eso, ratificó la medida y dijo que aguardarán hasta hoy algún tipo de acercamiento con los directivos de Molinos, que les permita una solución al conflicto.
Pero, a pesar del conflicto, la empresa, que produce marcas como Granja del Sol, Cocinero y Nobleza Gaucha entre otras, no cuenta con camiones propios. Es que las tareas de recepción y envío de mercadería desde Chivilcoy se encuentran tercerizadas a varias empresas de logística, entre ellas Cardinale, Biloto, José Fiorentino y Nexo Sociedad Anónima. Es por eso que desde la compañía alimentaria no se accedería a dialogar con los sindicalistas, a pesar de que el conflicto perjudica el acopio y posterior distribución para la producción, en momentos en que la cosecha de la oleaginosa se encuentra a pleno.
Presión sobre cerealeras
Pero Moyano redobló la apuesta: “Si no obtenemos una respuesta, en 48 horas comenzarán los bloqueos a todas las cerealeras bonaerenses. Compañeros de muchos puntos de la provincia están en alerta y dispuestos a acompañarnos en esta lucha .
El asedio al establecimiento de Chivilcoy se encuentra en sintonía con medidas de fuerzas similares que durante el año pasado el sindicato en libró en el marco de su pelea con el gremio de Comercio por el encuadramiento de los trabajadores de distintas empresas de logística. La misma modalidad se utilizó para demandar, hacia en 2005, mejoras salariales en el sector petrolero.
El último gran conflicto fue en octubre pasado, cuando por 10 días los camioneros impidieron la entrada y salida de mercaderías de fábricas de gaseosas, agua y cervezas. La victoria del gremio, lograda tras varios tire y aflojes y en medio de un principio de desabastecimiento de gaseosas en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, ocasionó una suba de 30 centavos en los productos de Coca-Cola y Pepsi.
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