Con el objetivo de lograr medidas que fomenten el aumento de la oferta de carne en el largo plazo, la Secretaría de Agricultura presentará hoy un proyecto de ley a la cadena de producción bovina que contempla estímulos impositivos y el límite mínimo de 300 kilos para la hacienda destinada a faena.
El titular de la cartera, Miguel Campos, se reunirá hoy con los integrantes de la mesa de ganados y carnes, instancia de diálogo que nuclea a productores, entidades del sector, consignatarios y frigoríficos. Allí propondrá que la medida adoptada quince días atrás que limitaba la faena de animales sea convertida en ley y, de esta forma, ofrezca mayor previsibilidad a la producción. Al mismo tiempo, ofrecerá que la nueva reglamentación contemple un esquema de estímulos para aquellos productores que mejoren el peso de su hacienda.
La decisión de prohibir la matanza de vacunos de peso inferior a los 300 kilos anunciada dos semanas atrás fue acompañada por los frigoríficos pero recibió el rechazo de las entidades del agro. Los dirigentes del sector reconocieron que el objetivo buscado era correcto pero sostuvieron que la intervención oficial traería nuevos problemas a los productores ganaderos. En cambio, indicaron la necesidad de que el Estado ofrezca beneficios que permitan aumentar la oferta de carne.
Ahora, ambas posturas encontradas podrían alcanzar un entendimiento.
Según explicó ayer el titular de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), en la reunión también se negociará una posible aplicación escalonada del aumento del peso mínimo de faena.
El próximo año se espera que Estados Unidos, país que fue uno de los principales mercados exportadores antes de la crisis de la aftosa, reinicie la compra de carne argentina. Frente a este escenario, el Gobierno y los productores corren contrarreloj para mejorar la oferta de carne.