Andean Vineyards es el nuevo nombre elegido por el Grupo Peñaflor para rebautizar a su bodega sanjuanina homónima, que hasta hace tres meses funcionaba en Mendoza. El holding –que facturó $ 333 millones el año pasado, un 23% más que en 2003, y para 2005 espera crecer otro 30%– decidió reacomodar la producción de Peñaflor y renombrar a la bodega, para que el establecimiento no sea confundido con el grupo (que suma otras cinco bodegas y en 2004 fue líder en exportaciones) controlado por el fondo de inversión DLJ.
Según fuentes del sector, Andean Vineyards –o Andean Viñas, para su traducción local–, ubicada en el departamento sanjuanino de San Martín, englobará solamente a los vinos finos de la ex bodega Peñaflor, como Frizzé, Hereford y Finca la Escondida, que compiten en la franja de $ 4 a $ 12, y a las 20 etiquetas que el grupo produce para grandes cadenas de supermercados de Estados Unidos e Inglaterra, que se venden a entre u$s 4 y u$s 15 la botella.
En cambio, sus vinos de mesa Termidor, Crespi, Facundo, Bordolino y Casa de Troya ahora son producidos por otra bodega del grupo, en ese mismo predio, y se venderán bajo su propia marca, por fuera de Andean.
Con el cambio, desaparece como nombre la centenaria bodega Peñaflor, de la que el grupo tomó su nombre, y la denominación sólo se empleará como el paraguas que abarca a las bodegas Trapiche y Santa Ana, en Mendoza; La Rosa (Michel Torino) y El Esteco, en Cafayate, Salta; Finca Las Moras, Andean Vineyards, y Peñavid, una de las mayores exportadoras de mosto, en San Juan.
Según una fuente del sector, el holding desembolsó u$s 3 millones en 2004 para reacondicionar la bodega de San Juan e incorporar nuevas líneas de fraccionamiento en cartón.
De Mendoza a San Juan
El miércoles, el grupo inauguró en San Juan, con la presencia del gobernador José Luis Gioja, la planta con cinco líneas para fraccionar vinos de mesa en cartón, en la que hoy se producen 7 millones de litros mensuales. Cuando funcione al máximo, llegará a elaborar 12 millones de litros por mes.
“San Juan, a través de las 1.000 hectáreas de viñedos cultivadas y en producción, se constituye en una de las provincias vitivinícolas por excelencia para el Grupo Peñaflor , dijo ese día Eduardo García, el CEO del holding, quien estuvo acompañado por Carlos García, el número uno del fondo DLJ. “En un tiempo récord de 90 días pusimos en marcha el traslado y su correspondiente implementación, lo que le representó al Grupo una inversión de $ 1 millón , agregó.
Para abaratar costos, Peñaflor había cerrado la planta sanjuanina en 2000, y trasladado el fraccionamiento a Mendoza. En su decisión de volver puede haber influido el aporte ofrecido por el gobierno sanjuanino, de $ 0,02 por litro fraccionado en la provincia y de $ 0,04 si es exportado, según el Diario de Cuyo.