Un semicírculo de edificios aterrazados cobija la naturaleza en el complejo Santa Bárbara, un club de campo ubicado a 2 km del Tigre. Allí, en una península que forma el lago que lo recorre, cinco unidades de departamentos conforman Las Terrazas de Santa Bárbara. Se trata de un conjunto de viviendas que custodian el espacio verde que desemboca en el espejo de agua.
El área, que se extiende sobre 17 mil metros cuadrados. fue desarrollada por la empresa Pentamar, que invirtió $ 15 millones. El estudio Robirosa, Beccar Varela, Pasinato fue el encargado de la dirección de obra. Los trabajos, que estuvieron en manos de la constructora Criba, comenzaron en octubre del año 2003. La obra finalizó en octubre del año pasado.
El arquitecto Marco Pasinato, uno de los titulares del estudio a cargo del proyecto, explicó el concepto de emplazamiento, diseño y servicios de esta obra. “Cada diseño corresponde a un enfoque socioeconómico distinto. En este caso, y tomando en cuenta que el estudio del target era similar, se derivó en una homogeneidad de calidad de las unidades sin grandes diferencias en cuanto a servicios y disposición topográfica , señaló Pasinato.
El profesional, que forma parte de este estudio especializado en construcciones en barrios privados desde hace 25 años, dice que para esta obra se estudiaron varias alternativas. “En el marco de una economía sustentable, se buscó que el proyecto no fuera influenciado ni por el FOT (factor de ocupación total) ni por el FOS (factor de ocupación del suelo) y que los esfuerzos se dirigieran a reunir las mejores condiciones de visual e implantación .
Sobre esta premisa, el estudio llegó a la conclusión de que los edificios debían ser aterrazados, con las unidades más chicas en los niveles superiores. Además, se previó conformar grandes unidades separadas en lugar de un solo edificio. “Así se articularon los volúmenes en todo el terreno para conseguir un menor impacto visual sobre el entorno. La solución ideada fue una especie de semicírculo donde todas las unidades miran hacia el mismo lado , asegura Pasinato.
DISEÑO A LA VISTA
Cada torre tiene una fachada de ladrillo a la vista y hormigón pintado. Además, posee en su núcleo iluminación natural por detrás, permitiendo así una mayor visual. “Se buscó que cada edificio no tuviese el típico pasillo de departamento ce
rrado sino que las circulaciones internas balconearan a un espacio común, la entrada, atravesado por una raja , agrega Pasinato.
Por cada edificio hay veinte unidades dispuestas en cinco niveles. En total, son cien departamentos de tres ambientes cada uno. Todos cuentan con un salón de estar, dos dormitorios –uno en suite– y una terraza, con un largo y un ancho similar al del comedor, que incluye una parrilla. “Con esta disposición de los espacios, el exterior se conecta con el interior, generando una especie de vida suburbana alejada de la costumbre edilicia , indica el arquitecto.
Todos los accesos a Terrazas Santa Bárbara están ubicados en el perímetro externo. “De esta manera, no se invade el espacio verde frontal dejando en la parte de atrás los servicios comunes: la cancha de tenis, el club house, la pileta, las bauleras y el estacionamiento , sostiene el arquitecto Pasinato.
Aunque las terrazas miran al lago, la visión no se obstruye y el paisaje es respetado. Así, la arquitectura se abraza a la naturaleza.
Ficha técnica
Proyecto y dirección de obra: Estudio Robirosa-Beccar Varela-Pasinato
Desarrollador: Pentamar
Empresa constructora: Criba
Equipo de diseño: Arq. Cecilia Fernández Long
Comercializadora: Grondona & Asociados
Inversión: $ 15 millones
Superficie : 17.000 m2