Comenzó como un ejercicio de teatro en el 2006 cuando Susana Pampín propuso a sus alumnos poner en juego lo propio y lo aprendido: confeccionar una lista con diez tópicos personales. Diez “títulos de situaciones, sensaciones, objetos, lugares, que formaran parte de su historia, que hubieran dejado su impronta, su impresión en la memoria. Luego, esos títulos se usaron como ideas generadoras de improvisaciones, los personajes se relacionaron y se construyeron así las situaciones que forman "Mirar el mar".
Alexis pide una ambulancia de PAMI para su padre mientras que Ruth, la hermana empresaria de cosméticos, prefiere llamar a una clínica privada y Analía intenta llamar a su ex marido. Así comienza la cadena de situaciones que desemboca en una explosión del seno familiar y donde parece que el único paraíso posible es el departamento en Miramar.
Ruth y Analía viven en el mismo edificio, pero Ana es la encargada y a partir del deterioro del mismo su hermana quiere contratar a una empresa. Analía vive deprimida ya que no logra superar la separación mientras que Ruth se refugia en el trabajo para obviar su soledad y Alexis vive por y para su padre.
Germán, el ex marido, vive con su novia, Fernanda, en el mismo edificio que Ruth y Analía. Es un ingeniero exitoso que intenta hacer un geriátrico en la casa de su ex suegro. Fernanda, una excéntrica escritora que tiene bloqueos para terminar su novela, le da clases a Mauro, el hijo de Germán y Analía. Mauro, un adolescente “dark , padece de los sentimientos propios de la edad y está enamorado de la novia de su padre.
Sebastián, el hermano de Fernanda, le da clases de tenis – inacabadas - a Germán y a Mauro y conoce por casualidad a Alexis. Sebastián vive en el mismo edificio que Germán, Fernanda, Analía y Ruth. Lourdes, la muchacha que limpia, es el conector de los departamentos, y también de sus vidas.
En obras corales donde se entrelazan distintas situaciones, el obstáculo que encuentra el teatro es la puesta en escena pero muchas veces la dificultad representa una posibilidad creativa de conformar el espacio. Lo interesante de "Mirar el mar" es justamente encontrarse con cada departamento en un mismo sitio siendo la luz y el movimiento del mobiliario las únicas herramientas que posibilitan la recreación del edificio sin contar con el clásico telón rojo.
Funciones: domingos, a las 20:00hs
Centro Cultural Tadrón: Niceto Vega 4802 (esquina Armenia)
Informes: 4777-7976
Entrada: $20, Estud y Jub $15
Ficha técnica:
Elenco: Teresa Cura, Pablo Di Croce, Adriana Julio, Julián Mensch, Sandra Muñoz, Agustín Pruzzo, Valeria Radivo, Andrés Rapoport y Rosana Vezzoni / Iluminación y Fotografía: Ada Frontini / Escenografía, vestuario y sonido: El azar y la necesidad / Colaboración escenográfica: Fabiana Valgiusti / Asistentes de escena: Pamela Orozco y Juan Castro / Asistencia de Dirección: Juan Prada y Rosana Vezzoni / Dramaturgia (sobre el trabajo de taller) y Dirección: Susana Pampín / Prensa: Simkin & Franco