Adriana Varela, la viuda artística del "Polaco" Goyeneche, la "Guapa Rubia" al decir de Joaquín Sabina, o la "Gata Varela" como la bautizó Cacho Castaña, echó a rodar su nuevo disco llamado Docke. Así, a secas. Cortito y al pie.

En Docke, Adriana Varela se presenta acompañada por el Quinteto de Guitarras (Horacio Avilano, Osvaldo Burucuà, Rafael Varela , Mariano Olivera y Juan Manuel Avilano), para ofrecer una exquisita muestra de quince canciones, resultado de una serie de conciertos realizados en vivo en octubre de 2008 en el teatro ND/Ateneo de la Capital Federal.

"Docke es el sur, el Dock Sud (..) lo mejor y lo peor (...) el inicio de la esperanza, también el final. La escenografía mugrienta de los primeros tangos (...) Docke es lo olvidado", señala un escrito en la parte gráfica del disco.

En Docke, la Varela interpreta clásicos imprescindibles del cancionero arrabalero como "Gricel", "Caminito soleado", "Bajo un cielo de estrellas", "Malevaje" o "De barro". Canciones a las que le da la personalísima impronta de su voz rasposa, inconfundible.

El teatro ND/ Ateneo es un coliseo en el que la artista se siente cómoda, por algo lo elige siempre para sus conciertos y por algo lo eligió esta vez para un disco en vivo, donde el aval del publico debe quedar plasmado a su favor. En Docke, Varela consigue ese aval. Y lo retribuye con gratificantes e innumerables: "Gracias Buenos Aires".

Adriana arenga con un "Bravo", "Salud", "Es una alegría estar acá". Demostraciones cabales de regocijo sobre el tradicional escenario de la calle paraguay.

Como es habitual en esta dama cuya garganta también suena como si tuviera arena, su repertorio no teme saltar el pequeño charquito para cantar la bellísima "Milonga de Gauna", del uruguayo Jaime Roos. Y mucho menos teme pegar un salto al charco más grande, llegar a España e interpretar "Una canción para la Magdalena", de Joaquín Sabina. (Himno obligatorio para los camioneros y transportistas del mundo entero)

El disco viene acompañado de un DVD, que más allá de su impecable valor musical y estético, le permitirá entender a todo aquel que nunca haya visto a la Varela sobre un escenario, por qué Cacho Castaña la llama ‘La Gata‘.