El "Cisne Negro", o resultado disruptivo, como eufemísticamente se denominaba en las últimas semanas para mencionar la posibilidad de ascenso de Javier Milei como figura dominante en las PASO, finalmente se concretó.

El candidato de La Libertad Avanza, que apiló a sus competidores, dejando en segundo plano a Juntos por el Cambio y a Sergio Massa, plantea intensos desafíos.

Massa, candidato-ministro de Economía del oficialismo, deberá lidiar con la ejecución del programa "conseguir un dólar" que anunció el sábado, para encaminar no solo el financiamiento del Estado y las negociaciones con el FMI.

"El peor escenario era un éxito de Milei a costa de Juntos por el Cambio", se lamentaba un financista con base en Nueva York. En efecto, en todos los análisis previos, la irrupción de Milei, con un debilitamiento de Sergio Massa, eran el "peor" escenario esperado por el mercado para el próximo bimestre.

La Libertad Avanza, con chances de llegar a un ballotage, arrima un escenario imprevisible. Si bien la esencia doctrinaria del libertario no cae mal en los mercados, la falta de consistencia de sus propuestas asustaba a los inversores, que apostaban a una transición con reformas a menor velocidad. Patricia Bullrich ahora deberá portar esa expectativa.

Massa, candidato-ministro de Economía del oficialismo, deberá lidiar con la ejecución del programa "conseguir un dólar" que anunció el sábado, para encaminar no solo el financiamiento del Estado y las negociaciones con el FMI.

Así como el propio Gobierno asumió en las últimas horas un futuro de déficit cero en el Presupuesto de 2024, el conjunto de las propuestas competitivas difiere ahora sólo en cuestión de grado y de timing sobre la magnitud del ajuste. A diferencia de las PASO de 2019, el mercado podría saludar esta perspectiva.

En el caso de los libertarios, la propuesta de recorte de gastos se planteó extrema. Su agenda es la quema del BCRA, un corte abrupto del financiamiento monetario al Estado y, en el fondo del camino, una dolarización de la economía. El desafío por delante sería hacerlo con un Central con reservas negativas de u$s 11.000 millones.

Javier Milei fue sumando personalidades relevantes y escuchadas en la academia y en círculos empresarios, como el ex ministro y ex presidente del BCRA Roque Fernández, su ex viceministro Carlos Rodríguez y la economista Diana Mondino. Mientras crecían sus chances electorales, morigeraron su discurso, pero no la ambición.

¿Habrá forma de frenar la expectativa hiperdevaluatoria que implica un futuro de dolarización de La Libertad Avanza?

Una consolidación de esa emergencia empujaría a una demanda de dólares a toda costa. ¿Cómo hará el Central para contener la demanda en todas sus expresiones? El oficialismo todavía tiene expectativas de ganar en la provincia de Buenos Aires, y alguna también de la nacional. ¿Acelerará el ritmo de devaluación? Es probable que los bonos de deuda experimenten una caída en la medida en que crezca la demanda de dólares. Es posible que los activos denominados en dólares respondan positivamente. Se corre el telón.