Para Mariano Fiorito, Country Head de Schroders Argentina y Uruguay, la transformación financiera digital atraviesa una nueva fase. Lo dice en el contexto del lanzamiento de una propuesta de distribución digital de sus fondos al conjunto de la industria fintech.

Schroders es la administradora internacional de fondos más antigua en la Argentina. Es independiente y opera básicamente en el segmento corporativo e institucional, gestiona tesorerías de empresas y activos de renta fija y variable.

Gestiona fondos comunes de inversión (FCI) y, potencialmente, podría generar instrumentos para inversores calificados y con dólar MEP en instrumentos del exterior. “Esa es una de las ventajas que tiene ser una compañía off y on shore”, explicó Fiorito en una entrevista con El Cronista.

Acaba de anunciar una alianza con Poincenot, la firma de tecnología de soluciones financieras líder del mercado argentino, para desarrollar un modelo de distribución digital de FCI, para integrarlos en billeteras virtuales, plataformas digitales, cadenas de valor y otros ecosistemas económicos con una infraestructura basada en API y modelos escalables.

La apuesta llega en un momento de expansión de la industria local: los activos administrados por FCI superan los $ 90 billones y acumulan dos años consecutivos de crecimiento real por encima de la inflación.

-¿Cómo encaja esta alianza de Schroders con la evolución del mercado financiero argentino?

Mariano Fiorito: La penetración de las fintech arrancó en el sistema de pagos, después migró al sistema de ahorros y a remunerar saldos. Si lo dividimos en etapas, primero estuvieron los home banking y las páginas web; después llegaron las billeteras digitales. Ahora arranca una tercera etapa, que es la sofisticación. Ya no se trata solamente de remunerar saldos o de ofrecer vehículos muy simples de inversión, sino de acercarle mejores alternativas de inversión al cliente.

-¿Y qué lugar tiene Schroders en ese contexto?

-Somos la única gestora global independiente con presencia en la Argentina. Tenemos actividad ininterrumpida desde 1932 y una administradora de fondos desde 1995. Poder disponibilizar esa experiencia de forma digital es una gran oportunidad para nosotros y para el mercado.

-¿La idea del acuerdo con Poincenot es que cualquier aplicación o plataforma pueda integrar los fondos de Schroders?

-Es un modelo B2B. Nosotros ya somos la gestora de fondos de bancos, fintech, compañías de seguros y corporativos. Nos dedicamos exclusivamente al asset management. Al no tener un banco o una aseguradora detrás, todos los actores del ecosistema financiero nos ven como un aliado y un partner. Esa independencia constituye una ventaja competitiva para trabajar con distintos distribuidores del mercado. Tenemos una oferta de productos diferencial y la capacidad de acercar el mundo a los inversores con un clic. Lo resumimos en una frase: 220 años de experiencia en manejo de inversiones con un clic.

La próxima competencia no será solamente por atraer inversores humanos, sino por posicionarse frente a sistemas automatizados de selección de inversiones.

-¿Qué tipo de fondos podrán ofrecerse a través de esta infraestructura? ¿Serán los fondos que ya ofrecen en Schroders o serán nuevos instrumentos?

-Ambos. Desde fondos transaccionales, como money market en pesos o dólares, hasta productos más sofisticados. Y también productos que todavía no conocemos. Esto no se limita a decir que estamos en condiciones de conectarnos; estamos en condiciones de construir la tecnología del futuro juntos con los partners.

-¿Actuarán solo con la marca Schroders u ofrecerán marca blanca a las plataformas?

-Ambas alternativas estarán disponibles. Lo que brindamos es la capacidad de disponibilizar nuestra gestión de la forma que el usuario la quiera consumir. Puede ser marca Schroders o puede ser marca blanca.

-¿Estas soluciones ya están operativas?

-Estamos en un proyecto que está saliendo con un primer MVP. Estamos en etapa de testeo. Si lo estamos anunciando al mercado es porque ya estamos en condiciones de brindar esta solución.

-¿Qué le falta al mercado argentino para despegar?

-El sistema financiero local representa entre 10% y 15% del PBI, mientras que en otros países de la región esa relación oscila entre 25% y 70%. ¿Qué nos falta? Tenemos todo, nos falta mercado. La industria de fondos está en torno al 10% del PBI. Hace cinco años estaba entre 3,5% y 4%. Para mí ya está ocurriendo. La pregunta es cuánto tiempo tiene que pasar para que la Argentina tenga ratios similares a los de la región. Y tenemos todo en realidad. La infraestructura tecnológica del sistema financiero argentino, la amplitud de la oferta de productos y el nivel de adopción digital como factores que podrían acelerar ese proceso. Y no hay vuelta atrás precisamente por la tecnología.

-¿Por dónde imagina el futuro de la oferta de las herramientas de inversión?

-La próxima competencia no será solamente por atraer inversores humanos, sino por posicionarse frente a sistemas automatizados de selección de inversiones. El gran desafío que tenemos como industria es cómo trabajamos para que los agentes de inteligencia artificial seleccionen los fondos de Schroders en el futuro. Eso requiere tecnología, performance, expertise y calidad. Queremos estar preparados para dar esa batalla. La alianza con Poincenot es un paso en esa dirección: acercar la gestión de activos a los espacios digitales donde ya circulan los usuarios, la liquidez y los datos. En un mercado que todavía busca ganar profundidad. Creemos que la expansión futura vendrá menos por la apertura de nuevas sucursales y más por la integración tecnológica.