Las expectativas de más inflación global a causa de la guerra generan volatiliad en el mercado de renta fija global. Esto impacta sobre los bonos locales. Hoy la deuda vuelve a rendir dos dígitos.
Donde ven oportunidades los analistas en medio del ajuste.
Recortar posiciones
Los bonos soberanos argentinos evidencian una caída en las últimas semanana. Desde los máximos, todos los tramos de la curva se desplazan a la baja.
El Global 2029 baja 1,57%, mientras que el Global 2030 retrocede 2,3%. En el tramo medio, los globales a 2035 y 2038 caen 7,2% en promedio desde sus máximos, mientras que los bonos más largos registran pérdidas de 8,2% y 7,6% desde los picos de enero.
Esta caída hizo que los bonos argentinos ahora operen nuevamente con tasas de dos dígitos y que el riesgo país se ubique por encima de los 600 puntos básicos nuevamente.
El Global 2029 rinde 8,7%, mientras que el Global 2030 opera con tasas de 9,3%.
A su vez, en el tramo medio y largo de la curva, las tasas se ubican en 10,2% en el Global 2035 y 10,37% en el Global 2038.
En el extremo mas largo, los bonos también operan con tasas de 10,3% en promedio.
De esta manera, la curva argentina opera con las mayores tasas de la región, algo que viene siendo una constante.
Mientras que la curva argentina rinde entre 6% al 10%, los Globales de México, Chile, Brasil y Peru rinden entre 5% al 6,5%.
Las tasas de los bonos argentinos se han desplazado al alza en línea con los movimientos de los mercados emergentes a nivel global.
Esto es a causa de la suba del precio del petróleo, una disparada en las expectativas de inflación y que la Fed podría no bajar la tasa tan rápidamente, lo cual hizo que los bonos del tesoro americano suban.
El hecho de que las tasas de los bonos de EEUU sean más altas implica que los bonos de EEUU operaron a la baja. Esto funciona como referencia para el resto de las curvas a nivel global, incluyendo las de Latam y la de Argentina.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, indicó que el contexto internacional volátil sigue afectando a las curvas soberanas en dólares.
Tal volatilidad en los Globales más largos hizo que sus tasas de interés regresen a los dos dígitos de rendimiento.
“Si bien continúan, y a ritmo interesante, las compras del BCRA en el MULC, estas lucen ya como un amortiguador más que un catalizador, aunque será interesante ver el ritmo de compras durante la cosecha gruesa y si logra materializarse en flujos de exportaciones energéticas el rally en precios de commodities”, explicó Franco.
A pesar de la baja en los bonos pese a la compra de reservas, Franco remarcó que dicha variable sigue siendo clave.
“Si bien existen motivos que podrían debilitar las curvas a mediano plazo, creemos que de corto se seguirán moviendo al compás de los vaivenes internacionales, siempre con un ojo sobre la acumulación”, insistió.
Los analistas de IEB advirtieron que en este contexto de risk-off global, el riesgo país argentino continuó lateralizando en el rango de 550 a 575 puntos básicos, siendo esta una dinámica que se observa desde finales de febrero pasado.
“Debido a la caída, la curva hard dollar dejó de ubicarse cómodamente por debajo de los dos dígitos. De cara a las próximas semanas, y considerando el actual contexto de tensión global junto con la ausencia de catalizadores claros en el frente local, luce poco probable observar una compresión significativa del riesgo país en el corto plazo”, advirtieron.
Para las próximas semanas, desde IEB esperan que el riesgo país probablemente continúe lateralizando dentro del rango actual hasta que disminuya la incertidumbre externa.
Desde Sailing Inversiones explicaron que la baja de los bonos en dólares a pesar de la compra de divisas, en parte esto responde a que hoy pesan más las variables globales que los factores locales.
“La suba del petróleo y las expectativas de inflación en Estados Unidos han llevado a una postergación en las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que mantiene elevados los rendimientos de los bonos del Tesoro y endurece las condiciones financieras internacionales. En ese contexto, los activos emergentes tienden a moverse con mayor cautela y Argentina no queda al margen de esa dinámica”, indicaron.
Compras de reservas y posicionamiento
Hoy las variables globales terminan impactadas mucho más sobre la renta fija local ya que, con un riesgo país en niveles de 600 puntos, el factor global incide mucho mas que las variables locales.
Sin embargo, los analistas consideran que las variables domesticas siguen siendo determinantes sobre la dinámica de la renta fija local.
Entre tales variables, la compra de dólares y la acumulación de reservas luce determinante para los analistas.
El BCRA lleva 53 jornadas consecutivas de compras de dólares, es la mejor racha de compras de dólares desde 2008.
En lo que va del año sumó más de u$s 3300 millones.
Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía, explicó la volatilidad de los soberanos argentinos en los últimos meses responde principalmente a factores idiosincráticos.
“Más allá del aumento de la incertidumbre a nivel global, el mercado mira con atención que la compra sostenida de dólares por parte del Central no se termina traduciendo en una acumulación significativa de reservas netas, en tanto que el esperado retorno a los mercados parece demorarse sin fecha”, comentó.
En base a tal dinámica positiva doméstica, los analistas siguen viendo valor en los bonos soberanos argentinos.
Los analistas de Research Mariva mantienen su visión optimista sobre la deuda local justamente basándose en el proceso de compra de dólares por parte del BCRA.
“Mantenemos una sobreponderación en bonos soberanos, respaldada por rendimientos atractivos, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y el impulso político a favor de las reformas estructurales. En conjunto, estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales”, afirmaron.
En relación al potencial alcista, desde Research Mariva estimaron que, en un escenario de tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial alcista, en torno al 11%.
En cuanto al posicionamiento, y dado el contexto de tasas globales y de volatilidad en los mercados, Franco ve valor en los Globales del tramo medio y largo, a la vez que remarca que tiene sentido agregar posicionamiento en el Bonar 2029.
“Si bien la perspectiva de Argentina en términos de flujos luce auspiciosa, la dinámica de la tasa libre de riesgo es un factor que siempre deberá ser considerado. Pasando a las curvas, sostenemos a GD35 y el GD41 como top picks. Asimismo, seguimos resaltando el atractivo en el AN29, el cual es un papel perjudicado por una baja liquidez que hipotéticamente podría aumentar vía reaperturas, considerando el elevado stock de depósitos privados en dólares”, afirmó Franco.
Buscando acortar duration
Ante el aumento de la volatilidad en el mercado, las clásicas estrategias terminan siendo la de acortar duración en el posicionamiento en bonos.
Es decir, buscar bonos más cortos, los cuales suelen tener una menor volatilidad respecto de los bonos más largos.
Esto se evidencia en la actual caída. Los bonos del tramo corto caen 1,9% en el ultimo mes, mientras que los bonos del tramo medio y largo bajan entre 5,3% y hasta 6% en dicho periodo.
Por ello, los títulos de menor duración comienzan a tener mayor protagonismo en las recomendaciones de los analistas.
Dado el contexto de volatilidad Global, los analistas de IEB favorecen bonos en dólares más cortos.
“Mantenemos la posición en Bopreales 2028, privilegiando la serie B (rinde 8%), por su mayor liquidez relativa frente a la serie A. Tambien incorporamos el AO27, que ofrece cupones mensuales del 6% TNA, amortización bullet y una duration de 1,57. Esperamos que su liquidez continúe aumentando en las próximas semanas, dado que el instrumento será licitado quincenalmente por hasta u$s 250 millones , hasta alcanzar una emisión total de u$s 2000 millones”, detallaron.
Por su parte, los analistas de Cohen indicaron que si bien su visión sigue siendo constructiva sobre los bonos en dólares, advierten que es probable que la deuda en dólares comience una lateralización en el corto plazo hasta no tener novedades concretas en cuanto a una salida al mercado internacional de deuda para financiar los vencimientos de 2026.
Por ello, priorizan estrategias más consdervadoras.
“Dentro de la curva destacamos el nuevo Bonar 2027 (AO27), que paga cupón del 6% anual pagadero de forma mensual y actualmente rinde 5,77% TIR. Su estructura de pagos periódicos, junto con el vencimiento previo a la finalización del mandato de Milei, lo convierte en una opción atractiva para inversores con un perfil conservador”, dijeron.