Ya sea por el factor electoral como por el flujo de dólares en el mercado local, luce llamativo el diferencial de tasas entre los bonos que vencen en el mandato de Milei y los que vencen en el siguiente.
En medio de la guerra y la volatilidad en el mercado local, los analistas siguen viendo oportunidades en los bonos en dólares. Cuáles son los títulos que lucen hoy mas atractivo a los ojos de los analistas.
Se mantiene el diferencial
Se ha evidenciado una mejora de los bonos en dólares desde el anuncio de la tregua entre EEUU e Irán.
Esto hizo que los bonos del tramo corto de los Globales vuelvan a rendir en niveles de 8%, y que el tramo medio y largo de la curva soberana opere con tasas debajo del 10%, lo cual se refleja en un riesgo país en niveles de 550 puntos básicos.
Pese a esta mejora, lo que se ha mantenido es el diferencial de tasas entre los bonos que vencen antes y después del final de mandato de Milei.
El Bonar 2027, el cual vence en la actual gestión, rinde 4,88%. Sin embargo, pasando a la deuda que vence fuera de la administración de Milei, los rendimientos saltan al 7,3% en el Bonar 2028 y de 7,9% a 10,8% para los distintos Bonares a 2029.
En el caso de los Bonares de 2030 en adelante, estos rinden por encima del 10%, es decir, mas del doble de rendimiento del titulo que vence en la actual gestión.
Lo que el mercado esta viendo es un factor electoral cada vez más presente incluido en los precios, el cual se expresa en el spread de tasas en los bonos que vencen antes y después del actual mandato.
De hecho, tal diferencial alcanzó máximos la semana pasada, para ceder parcialmente en las ultimas ruedas.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, remarco que los soberanos a 2027 y 2028 reflejan el riesgo electoral
“La emisión del Bonar 28 puso un precio al premio que el mercado demanda por cruzar el umbral del 10 de diciembre de 2027. Mientras en la última licitación de marzo el AO27 cortó a 5,12% TEA, el AO28 debutó con una TEA de corte de 8,86%. Estos 374pbs de spread entre ambos pusieron un precio concreto al premio que demandan los inversores por posicionarse en instrumentos que amorticen íntegramente en el próximo mandato presidencial”, explicó.
De cualquier manera, tal diferencial puede estar explicado también por la situación financiera que atraviesa la Argentina y en la que hay un flujo cada vez mayor de dólares disponibles en el mercado local gracias a la ley de inocencia fiscal y al aumento de los depósitos en dólares.
Agustín Helou, trader de Portfolio Investments, no cree que estemos viendo un proceso pre-electoral anticipado, sino que el diferencial de tasa responde a la liquidez del sistema en dólares y la búsqueda de oportunidades por parte de los inversores.
En esa línea, Helou agregó que tanto las empresas como el gobierno están aprovechando las tasas bajas de los bonos en dólares con emisiones primarias.
“Creo que hay muchos dólares buscando alocarse y pesos que buscan cobertura en Hard Dollar corto de aproximadamente 1 año. Además, como el canje esta alto y los inversores no quieren convalidarlo, se achica el universo de inversión. Se trata de capitales conservadores o que no quieren convalidar una tasa que comprimió mucho este último tiempo en todo el mundo dólar”, detalló.
El stock de depósitos privados en dólares roza actualmente los u$s 40.000 millones. Esto es mas de dos veces y media el stock de depósitos en dólares que se registraban al inicio de la gestión de Milei.
Es decir, hay una abundancia de dólares que deben ser colocados en el mercado local, haciendo que las tasas en dólares sean menores.
Con una visión similar, Javier Casabal, Sr Fixed Income Strategist de Adcap Grupo Financiero, explicó que, en el contexto actual, de abundancia de depósitos en dólares del sector privado, los títulos cortos son muy demandados y ya ofrecen rendimientos en dólares de menos del 6% anual.
“Las colocaciones del Tesoro a octubre de 2027 son una muestra de las bajas tasas de los bonos soberano. En este contexto, en el que el BCRA está acumulando reservas, creemos que conviene alagar duration hacia los Bonos más largos. En particular, vemos muy atractivo el Global 2035 (GD35), que viene corrigiendo desde fin de enero y ahora está rindiendo más de 9% en dólares. Vemos también valor en los bonos en dólares en Ley Argentina como Bonar 2038 (AE38), que rinde alrededor de 10%”, detalló Casabal.
Distintas volatilidades
Gracias a que se trata de un bono mas corto, el Bonar 2027 no sufrió grandes cambios de precios en las últimas jornadas, las cuales fueron especialmente volátiles para los mercados globales
El Bonar 2027 se mantiene prácticamente en los mismos valores en el último mes, mientras que los Bonares y Globales sufrieron fuertes bajas y posteriores avances importantes, conforme se sucedían los eventos globales sobre la guerra.
De esta manera, el hecho de que sea un bono mas corto hace que sea un tipo de instrumento especial para aquellos perfiles conservadores, haciendo que crezca la demanda en tal activo, manteniendo bajo el nivel de tasa de interés del título y exacerbando el diferencial contra los demás bonos de la curva soberana.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, considera que el diferencial de spread entre los bonos antes y después del fin del mandato de Milei responde más a una estrategia del inversor que una asociación al riesgo electoral.
“Desde mi punto de vista la ampliación del spread tiene más que ver con una recalibración táctica del riesgo soberano en los portfolios dado el contexto global de risk-off. En sentido, incluso dentro de similares durations veo desequilibrios, el spread Bopreal C y AL30 no se justifica por fundamentos y considero conveniente la rotación del primero al segundo”, comentó.
Por su parte, desde Sailing Inversiones explicaron que la baja de los bonos en dólares a pesar de la compra de divisas, en parte esto responde a que hoy pesan más las variables globales que los factores locales.
“La suba del petróleo y las expectativas de inflación en Estados Unidos han llevado a una postergación en las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que mantiene elevados los rendimientos de los bonos del Tesoro y endurece las condiciones financieras internacionales. En ese contexto, los activos emergentes tienden a moverse con mayor cautela y Argentina no queda al margen de esa dinámica”, indicaron.
Para los analistas de Sailing Inversiones, y más allá de este ruido externo, la dinámica local sigue mostrando algunos fundamentos positivos, con un Banco Central que continúa acumulando reservas y un frente fiscal más ordenado.
“Los bonos argentinos todavía necesitan tiempo para consolidar una compresión adicional de spreads, especialmente después del buen recorrido que habían tenido en meses previos. Por ahora vemos un mercado más selectivo, donde los inversores priorizan esperar señales más claras del contexto global antes de volver a tomar duration en deuda soberana argentina”, detallaron.
¿Oportunidades en los bonos?
La curva de bonos soberanos mejoro recientemente y los Globales han recortado parte de las pérdidas que habían registrado durante el estallido de la guerra.
Los Globales del tramo corto operan incluso por encima del inicio de la guerra, con ganancias leves de 0,3% y 1% en el Global 2030 y 2029 respectivamente.
Por su parte, los bonos del tramo medio y largo todavía operan debajo de tales picos.
El Global 2035 se encuentra 3,3% debajo de los máximos previos, mientras que el Global 2038 baja 3,4% desde tales picos.
En el tramo mas largo, los bonos a 2041 y 2046 también se encuentran 3,8% y 2,9% debajo de los máximos previos.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, consideró que aparecen oportunidades interesantes para quienes buscan capturar compresión de spreads en un escenario de normalización macro y de riesgo país.
“Hoy vemos mayor potencial de suba en la parte larga de la curva. Bonos soberanos como AE38, AL35 o incluso AL41 ofrecen paridades todavía bajas y mayor sensibilidad ante una eventual compresión del riesgo país, lo que amplifica el upside potencial en precio vs los cortos como el AL30. A la vez, dentro del segmento más defensivo en dólares, los Bopreales también comienzan a lucir atractivos, combinando rendimientos competitivos con menor volatilidad relativa frente a los Globales sobre todo el BPOB8”, afirmó.
Los analistas de Criteria también siguen viendo potencial en los títulos de deuda en dólares de argentina, en tanto y en cuanto se sostenga la compra de divisas.
“Mantenemos una visión constructiva sobre la deuda soberana en dólares, apoyada en la continuidad del proceso de acumulación de reservas por parte del BCRA. Para inversores con exposición en dólares, seguimos priorizando la curva bajo ley local, combinando nuestra preferencia por el AL30 con posiciones complementarias en el AE38”, dijeron.
Sin riesgos de default
La caída reciente de los bonos desde sus máximos hizo que la curva soberana argentina se desplace al alza, con los rendimientos de la deuda subiendo y cotizando apenas debajo del 10%.
El tramo corto de la curva pasó de rendir 7% a cotizar en niveles por encima de 8% de tasa.
A su vez, el tramo más largo, los bonos del tramo largo pasaron de rendir 8,5% a niveles ligeramente debajo del10%.
Como dato clave, la curva solamente se desplazó al alza y no se invirtió, es decir, los inversores mantuvieron su confianza en que la baja se daba a causa de un contexto externo y que no se veían implicados riesgos de default en dicho proceso correctivo.
Cuando el mercado ve riesgos de default, generalmente la curva de bonos tiende a invertirse ya que se perciben a los bonos más cortos como más riesgosos (de incumplimiento) respecto de los más largos.
Sin embargo, en esta oportunidad, ello no ocurrió, sino que solamente la curva se desplazó para arriba, sin invertirse.
Esto refleja que el mercado no vio riesgos de default detrás del proceso bajista.
Federico Filippini, Head of Research de Adcap Grupo Financiero, resaló en que un escenario de default hoy luce de muy baja probabilidad.
Sin embargo, también advierte que la coyuntura macro y financiera sigue siendo lo suficientemente frágil como para que la discusión política vinculada a 2027 se adelante y meta algo de ruido en la parte media y larga de la curva.
Los analistas de Baires Asset Management consideraron que, con la última baja, el mercado limpió posiciones especulativas de corto plazo, aunque los fundamentos de fondo, es decir, la ausencia de default en el horizonte cercano, permanecen intactos.
“Es un ajuste sano dentro de una tendencia primaria que sigue siendo de normalización. A pesar del ajuste reciente en las paridades, la curva soberana en dólares ha mostrado un comportamiento sumamente saludable, es decir, se desplazó al alza manteniendo su pendiente, evitando la inversión”, detallaron.
Alejandro Fagan, Estratega en Balanz, consideró que la curva de globales se vio afectada por el entorno de risk-off global en las últimas semanas.
A su vez, explicó que eso no implica una situación de stress que indique una probabilidad alta de default en el corto plazo.
“Seguimos siendo positivos con la parte larga, esperamos que la acumulación de reservas (impulsada por mayores precios de commodities) brinde soporte al crédito. El BCRA tiene una ventana de oportunidad durante la cosecha para acumular una gran parte de los u$s 8000 a u$s 12.000 millones en reservas que estimamos para 2026”, detalló Fagan.
Los drivers que están pesando sobre la deuda y que permiten que los bonos tengan una mejor performance que sus pares se destacan las compras de odlares del BCRA, junto con el equilibrio fiscal y las perspectivas de ingresos de dólares del agro en los próximos meses.
De esta manera, los analistas esperan que los bonos mantengan su tendencia alcista de largo plazo, pudiendo cotizar con valores y tasas similares a sus comparables.
Los analistas de Research Mariva mantienen su visión optimista sobre la deuda local aunque advierten que es probable que el avance hacia los 400 puntos básicos del riesgo país sea lento.
“El gobierno evita colocar deuda en los mercados externos y mantiene los controles de capital, conservando las reservas y la financiación más barata como pilares fundamentales. El Tesoro colocó aproximadamente 750 millones de dólares en AO27, pero sigue teniendo dificultades para extender la duración, como se refleja en la débil demanda de AO28”, indicaron.
En base a ello, y a pesar de la volatilidad, ven valor en los bonos soberanos.
“Mantenemos una sobreponderación en deuda soberana debido a los atractivos rendimientos, la acumulación de reservas y la mejora fiscal; en un escenario de normalización (calificación B- con rendimientos de aproximadamente el 8%), el GD41 muestra un potencial alcista de aproximadamente el 15%”, comentaron desde Research Mariva.