Todo indica que el Bonar 2027 saldrá al mercado secundario a una tasa de entre el 4 y el 4,5%, que se puede casi duplicar si la operación se hace desde el exterior, por contado con liquidación, ya que hay 3,3% de spread entre lo que vale el MEP y el CCL, hoy el tipo de cambio más caro de todos.
Con los u$s 150 millones colocados, más los u$s 100 millones en segunda ronda, suman u$s 250 millones, sobre una demanda de u$s 800 millones que hubo en la primera vuelta y u$s 350 millones en la segunda.
Retails
“Se van a tirar de cabeza sobre todos los retails, ya que tiene pagos mensuales, lo que todo el mundo quiere hoy. Dato no menor, podes demandar oficial, suscribir el bono y no quedar afuera del mercado oficial”, advierte el economista Mauro Mazza.
“El resultado de la licitación del nuevo Bonar 2027 fue muy positivo, pues esperábamos un rendimiento más cerca del 6%, cifra que ya lucía optimista considerando que implicaba un pricing mucho más alineado con la curva de los Bopreal que con la de los Bonares”, señala Eric Ritondale, de Puente.
Tasa baja
Sin embargo, el instrumento se colocó a una tasa del 5,74%, todavía más cerca de los comparables del Banco Central de lo que habían previsto.
Este resultado se explica por el diseño de una emisión inicial muy acotada, de apenas u$s 150 millones, lo que permitió al Tesoro capturar un momento favorable y marcar un print muy competitivo.
A esto se suma una base de inversores locales curada, con una demanda estructural firme por activos de corta duración, lo que explica la oferta de u$s 868 millones. Por último, los niveles actuales del canje, en torno al 3%, también ayudaron a alcanzar este costo de financiamiento tan bajo.
Planes
Hacia adelante, la estrategia parece ser insistir con emisiones bajo ley nacional, en un entorno donde se busca fomentar el crecimiento y la profundidad del sistema financiero local en dólares. Bajo esta lógica, creemos que el objetivo de alcanzar el programa previsto de u$s 2000 millones luce plenamente alcanzable.
A los analistas de Outlier no les parece muy atractiva la tasa, comparando con el resto de la curva u otros instrumentos. En su opinión, esto muestra la cantidad de dólares MEP que se encuentran disponibles (por restricciones cambiarias), el interés por los cupones mensuales, lo atractivo de un título que vence antes de la entrega del mando a una próxima gestión y el FOMO de licitación muy pequeña.
“Posiblemente esto arrastre un poco hacia abajo a la parte corta de los Bonares (al menos ligeramente). Aunque hay que recordar también lo ocurrido con el AN29 post licitación de diciembre, que terminó acercándose más a ella. Esperamos que la licitación de hoy también muestre el interés por el bono”, completan.
Bonares
Los analistas de la consultora 1816 hacen hincapié en que la apuesta del Gobierno con Bonares arrancó muy bien y ven potencial para que continúe la demanda por varias razones.
Es un bono corto (vence post elecciones, pero antes del final del mandato Milei), el canje CCL-MEP es alto (lo que, para un bono tan corto, significa que el rendimiento MEP es menor que el rendimiento cable), los depósitos privados en dólares y los FCI en dólares no paran de crecer (superan los u$S 38.000 millones y los u$s 12.800 millones) y los bancos tienen muchos dólares ociosos (encajes son más de u$s 18.000 millones).
¿La “contra”? Como con el repo de enero, el Gobierno vuelve a financiar pagos 2026 con deuda 2027, de modo que seguirán creciendo los vencimientos del año electoral: ya superan los u$s 20.000 millones.