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Con el dato de la inflación de septiembre de este lunes del Indec, cobrará sentido una pregunta que el banco de inversiones suizo UBS formuló en un exhaustivo informe sobre la Argentina distribuido la semana pasada.
A cargo del argentino Alejo Czerwonko, CIO de Emerging Markets de la mayor entidad europea, el research reseñó el derrotero de la inflación en la Argentina durante el 2022 y 2023, sus efectos, y cómo la atacó Javier Milei, una política que destacó y elogió.
El informa de UBS detalló dos ejes centrales de la trayectoria inflacionaria, a partir del repunte de la primera parte de este año.
Destacó las dificultades “institucionales” (inercia, contratos indexados, ajuste de precios relativos pendientes, etc.) que demoran una baja más pronunciada.
Pero también anticipó que, combatirla, requerirá la continuidad de tasas elevdas que afectarán la inversión, la producción, los salarios y el empleo.
La prueba de fuego
A juicio de Czerwonko, el último trimestre del año será la prueba de fuego, y UBS sugiere que tal vez la coyuntura política debería indicarle a Milei que debería flexibilizar esa política antiinflacionaria persiguiendo una estrategia electoral.
Especula UBS con que, después de los comicios, si triunfa, podrá retomar el plan antiinflacionario.
¿En qué basa UBS este análisis y arriesga la necesidad de un cambio de enfoque? En que, sostiene, la inflación ya no es una preocupación principal de la población como sí lo son el empleo y la caída de ingresos. Cuanto más se acerque a las elecciones, crecerá la complicación, haciéndole lugar a las dudas acerca de un éxito reeleccionista, supone.
“Empujar la inflación a la baja probablemente requerirá tipos reales elevados —lo que pesaría sobre una inversión ya débil y Producción—y/o una caída en los salarios reales, que difícilmente es la mejor de las decisiones políticas para Milei mientras busca la reelección”, sostiene, antes de recordar que su escenario base de entre 20% y 30% en el año es empujado por “riesgos no cuantificables”, como la posible volatilidad del dólar por las elecciones y el conflicto en Oriente Medio y su peso en el precio de la energía.
Estabilidad y actividad
“Creemos que el enfoque del Gobierno debería ser preservar la estabilidad y apoyar la actividad económica. Después una posible victoria electoral, podría lograr la administración Milei más reformas para abordar la rigidez de la inflación de forma más decisiva”, precisa.
Señala UBS que las encuestas recientes cuentan que cuándo los argentinos son preguntados por su principal preocupación, la inflación ahora se sitúa cerca el último de la lista.
Las prioridades de los ciudadanos -sostiene el banco- han cambiado a niveles de ingresos, incertidumbre económica y empleos. Esto es una ilustración clara de la capacidad de los votantes para cambiar sus deseos en el momento en que se cubre una necesidad".
El banco suizo asume que el Gobierno mantendrá su tesitura antiinflacionaria, aunque necesite ahora cierto gradualismo. Ante ello, afirma: “La continuidad del proceso de reforma depende de mejorar los bolsillos de la gente a medida que se acerquen las elecciones. Los votantes pueden estar dispuestos a soportar ajustes dolorosos si ven un progreso creíble y un camino claro hacia una vida superior estándares”, recuerda.
Y concluye: “El costo político de la austeridad aumenta con el tiempo. A menos que el empleo y el crecimiento real de los ingresos aumenten visiblemente, la administración Milei podría empezar a enfrentar desafíos en cuanto a su apoyo político”.