El mercado cambiario se mantiene estable en medio del ciclo más elevado de liquidación del agro. La volatilidad cambiaria colapsó y existe la expectativa que dicha variable puede mantenerse acotada.
Cuáles son las variables que analizan los inversores a la hora de tomar decisiones de inversión y cuales son las proyecciones del tipo de cambio del mercado.
Estabilidad cambiaria
La macro local muestra un desplome en los índices de volatilidad nominal, es decir, de tasas de interés y de tipo de cambio.
Desde el resultado de las elecciones legislativas de 2025, la volatilidad cambiaria y de tasas de interés en pesos se desplomó y luego las mismas se mantuvieron en niveles bajos, sin grandes disrupciones este año.
Según los analistas de IOL InvertirOnline, la volatilidad anualizada en el topo de cambio oficial ronda el 20%, lo cual es un nivel bajo, en comparación con el casi 80% que llegó a operar durante el proceso electoral.
Desde octubre pasado, dicha volatilidad cayó con fuerza, acercándose a niveles de 0% anualizado y en las últimas semanas la misma se encuentra entre 5% y 20% anualizado.
El mercado espera que la calma cambiaria se pueda mantener hacia adelante, por lo que la volatilidad del dólar podría permanecer estable por más tiempo.
Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), esperan que el peso pueda sostenerse fuerte por un tiempo más, al menos en una ventana de dos a tres meses.
Según sus expectativas, el frente comercial debería seguir aportando soporte, en un contexto en el que la cosecha gruesa viene mostrando una liquidación sólida en el tramo estacionalmente más relevante.
Natalia Martín, analista de Research PPI, explicó que con el tipo de cambio oficial manteniendo una distancia cercana al 25% respecto del techo de la banda y considerando los flujos de oferta que comienzan a aparecer con la liquidación de la cosecha gruesa, espera que el dólar se mantenga relativamente estable en términos nominales, o incluso exhiba una leve apreciación adicional.
Proyección de dólar futuro
Mirando hacia los valores de dólar que proyecta el mercado en los contratos de dólar futuro, se percibe que la estimación de los inversores es que la calma cambiaria se va a mantener.
Los contratos de dólar futuro proyectan que el tipo de cambio se va a mantener en la parte media de las bandas cambiarias, bien lejos del techo.
Según estimaciones de Portfolio Personal Inversiones, los contratos de dólar futuro de junio marcan una expectativa de dólar para en niveles de $1431, apenas por encima de los $1398 actuales.
Para julio se espera un dólar en $1460 a la vez que el dólar superaría los $1500 recién a fin de septiembre.
Finalmente, superaría los $1600 recién a fin de año, lo cual implicaría una suba de 15% hasta fin de 2026.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, detalló que el mercado cambiario opera un tipo de cambio bien dentro de la banda, algo por debajo de los futuros y el REM.
“El tipo de cambio nominal break-even entre D30S6 y S30S6 cerró ayer en $1.501 (1,6% TEM implícita), 1,4% abajo del futuro de septiembre ($1522,5) y 2,1% por debajo de la mediana del REM ($1533). El mercado descuenta una mayor apreciación del tipo de cambio real desde los niveles actuales”, dijo.
Tal expectativa del mercado contrasta con su escenario base, que descuenta una depreciación gradual.
La baja volatilidad del dólar hizo que el dólar se aleje del techo de la banda y en la medida en que la estabilidad del tipo de cambio se sostenga, dicho distanciamiento podría incrementarse.
Desde Sailing Inversiones explicaron que, si bien los contratos de dólar futuro se mantienen todavía lejos del techo de la banda, eso no implica que ese techo haya perdido relevancia.
“Lo que ocurrió es que la banda siguió ajustando por inflación y, como la inflación volvió a acelerarse en los últimos meses, el techo se fue desplazando hacia arriba. Al mismo tiempo, la presión vendedora en el mercado de cambios dejó al tipo de cambio operando bastante más abajo, generando una distancia mayor contra el límite superior”, detallaron.
Para los analistas de Sailing Inversiones, el hecho de que el dólar se aleje de la banda y provoque tal distancia, es positiva.
“Reduce la sensación de que el mercado está permanentemente testeando al BCRA y que la autoridad monetaria puede verse obligada a vender divisas en el techo. Mientras el flujo financiero siga aportando oferta y el mercado no vea una dolarización brusca de portafolios, el tipo de cambio podría mantenerse dentro de un rango relativamente contenido. Hoy vemos una zona más vendida cerca de $1450 y una zona donde aparece demanda en torno a $1370”, sostuvieron.
Menos demanda por cobertura
Otras señal que muestra que el mercado mantiene una expectativa positiva sobre la dinámica cambiaria es la importante reducción de la posición vendida en dólares futuro por parte del BCRA.
Es decir, el mercado demanda menos cobertura con dolar futuro, por lo que el BCRA tiene espacio para mejorar su posición vendida, reduciéndola.
Em definitiva, cae la demanda de cobertura cambiaria gracias al anclaje de expectativas y al escenario de menor volatilidad en el dólar recientemente.
La posición vendida de dólar futuro se contrajo en abril hasta u$s 2127 millones, cayendo u$s 471 millones en el mes.
Así, con el movimiento del interés abierto total en lo que va de mayo, desde Aldazabal y Cía. estiman que el Central mantendría una posición vendida de u$s 1900 millones aproximadamente.
“El short del BCRA había trepado hasta u$s 6800 millones a fin de septiembre pasado, previo a las elecciones, en medio de una fuerte demanda de cobertura cambiaria asociada al ruido pre-electoral. Desde entonces, acumula una reducción de más de u$s 4500 millones, de la mano de la menor incertidumbre y la estabilidad del tipo de cambio”, dijo Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía.
Con el ojo en la liquidación
Por otro lado, los analistas mantienen la expectativa de que el tipo de cambio permanecerá sin eventos de volatilidad debido a que se espera que la llegada de la liquidación más fuerte del agro pueda seguir generando flujos al mercado cambiario y con ello mantener al dólar en niveles bajos.
Si bien los flujos podrían ayudar en los próximos meses, las variables financieras podrían jugar en contra.
Esto es así ya que el inversor en pesos comienza a tener cada vez menos incentivos para permanecer en pesos debido a que las tasas de interés en pesos están cada vez más ajustadas, junto con el hecho de que el tipo de cambio se ubica un 20% debajo del techo.
Por lo tanto, los inversores deben evaluar la conveniencia de estar posicionado en pesos o si luce más conveniente dolarizar carteras.
Las tasas en pesos en la curva de Lecap se ubican en niveles del 2% (TEM) o debajo de dicha tasa, mientras que la curva CER muestra rendimientos reales negativos, haciendo que el inversor no encuentre demasiado atractivo en dichos instrumentos.
Facundo Barrera, socio en Fincoach, explicó que el ritmo del proceso de dolarización de una cartera está marcado por el nivel de estabilidad del tipo de cambio.
“Dado que aún faltan liquidar deudas tomadas por empresas en el exterior, ingresar dólares del agro y sumar los que podrían entrar a través del sector energético, no esperamos inestabilidad en el tipo de cambio en lo inmediato”, proyectó.
No obstante, consideró que, de cara al armado de una cartera, luce importante diversificar entre los distintos instrumentos en pesos y en dólares.
“El porcentaje asignado a cada segmento dependerá de los objetivos, los plazos y las obligaciones de cada inversor”, afirmó.
De esta manera, Barrera explicó que para un inversor que busque cobertura y dolarizar un porcentaje de la cartera, recomienda obligaciones negociables con buenos fundamentos.
Juan Ignacio Alonso, Head portfolio en SBS Asset Management, afirmó que el escenario cambiario ha sido favorable para el Gobierno.
“La dinámica cambiaria reciente viene siendo positiva para el Gobierno. El BCRA aceleró la compra de divisas y un tipo de cambio que se mantiene estable por debajo de los $1400, ayudado por una combinación de factores entre las que se destacan la liquidación de divisas provenientes de emisiones de ON, la liquidación del agro, y un nivel deprimido de importaciones, entre otros”, detalló.
Hacia adelante, Alonso espera que la calma cambiaria se mantenga y por ello sigue posicionado en pesos de corto plazo.
“Consideramos que este esquema puede continuar en el corto plazo, y por eso mantenemos estrategias en pesos”, dijo.
Sin embargo, Alonso advierte que a medida que transcurran los meses y nos acerquemos al año que viene, comenzará la inevitable dolarización de carteras pre electoral.
“Seria esperable que el tipo de cambio tenga una depreciación real en la antesala de las elecciones, y habrá que ver qué actitud toma el Banco Central para morigerar la presión alcista. un movimiento acelerado hacia la banda superior parece altamente indeseable por parte del equipo económico, ya que traería asociados incrementos inflacionarios inoportunos en la previa de una elección”, alertó.
Finalmente, Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, afirmó que actualmente la expectativa general parece inclinarse por unos meses más de estabilidad cambiaria.
Para Meori, dicha estabilidad duraría al menos mientras continúen los flujos relacionados a la cosecha gruesa, las colocaciones de deuda, entre otros.
“Este punto es crucial a la hora de definir los posicionamientos en pesos, que vienen siendo los claros ganadores en lo que va del año. También el punto de partida actual llama a tener cautela dependiendo del perfil de riesgo de cada inversor”, indicó Meroi.
¿Mirando el techo de la banda?
En medio de la liquidación del agro, el funcionamiento del esquema de bandas se encuentra 100% vigente y en funcionamiento.
El tipo de cambio financiero y el dólar oficial se siguen distanciando de la banda superior.
Dado que la banda superior incorpora los últimos registros de IPC al alza, mientras el dólar se mantiene calmo y la banda superior acelera, el billete se distancia aún más del límite superior del esquema cambiario.
El dólar oficial se ubica un 24% debajo del techo de la banda, mientras que el contado con liquidación se sitúa un 16% debajo del techo.
Con lo cual, en la medida que esta situación persista, las bandas cambiarias comienzan a ser cada vez más irrelevantes para el mercado.
Con estos registros, si bien las bandas siguen funcionando y dicho esquema se mantiene vigente, los márgenes superiores e inferiores están perdiendo relevancia.
Thiago Marino, Analista de Renta Fija en IOL, detalló que, dentro de las bandas cambiarias, el tipo de cambio se ubica al 64% de la banda, es decir, levemente por encima del centro.
“Con el techo actualmente en $1730 implica una distancia al techo de cerca del 24%. Esta brecha no es menor dado que, a medida que el tipo de cambio se aleja del techo, el “efecto presencia” de la banda como ancla psicológica se diluye, reduciendo la efectividad del esquema. No nos preocupa en el corto plazo, pero es un elemento a monitorear”, comentó.
Federico Filippini, Head of Research de Adcap Grupo Financiero, consideró que hay dos factores que vuelven cada vez menos relevante a la banda superior.
Uno de ellos es que el fortalecimiento del Banco Central hace más creíble la posibilidad de intervención en el techo de la banda, y disuade que el tipo de cambio llegue a ese nivel.
El segundo es que el tipo de cambio real ya mostró una corrección frente a los niveles de 2025, lo que también disminuye la presión sobre la parte alta del esquema.
“Aunque ambos factores está mejor que durante el ciclo electoral 2025, la economía sigue muy vulnerable a un proceso de dolarización masivo como el que vimos en aquel momento, por lo que no podemos descartar una corrección eventual del tipo de cambio. En el corto plazo, sin embargo, mantenemos una recomendación por los instrumentos en pesos (tanto indexados como CER)”, detalló.