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Si bien el escenario económico y financiero argentino se caracteriza por las fluctuaciones casi constantes, sobre todo en función de las políticas que decidan implementar los gobiernos de turno, el mundo en general también está cambiando y, a la par, los mercados financieros.

Por eso, los inversores que quieran pensar en el largo plazo, deben considerar, a ojos de los expertos, que la situación se encamina a un nuevo entorno, desafiante y totalmente distinto al que están acostumbrados.

Esto se debe a una serie de fenómenos que ocurren en la actualidad y, frente a esto, Ali Dibadj, CEO de Janus HendersonInvestors, apunta que hay tres "motores" clave a considerar para que las inversiones den frutos durante la próxima década.

"Habrá tendencias a corto plazo, pero igualmente importantes son los cambios estructurales que están configurando el panorama de inversión en la próxima década o más", considera Dibadj.

Las tres claves para invertir a largo plazo

Devincenzi Agustina

Frente a este escenario, el especialista plantea que los inversores se beneficiarán al mirar tres motores macro a largo plazo:

1. Reajuste geopolítico

"El equilibrio de poder entre continentes y países está cambiando, a veces con consecuencias profundas. Este reajuste tiene implicancia significativa para la economía, el comercio global y las cadenas de suministro que lo facilitan", indica Dibadj.

De acuerdo con los datos de la Unidad de Inteligencia del Economista, se produjo un fuerte aumento en la amenaza de tensiones internacionales en los últimos 15 años. Alrededor del 40% de las geografías enfrentaban amenazas "nulas" o "bajas" de disputas internacionales en 2009, pero hoy esa proporción está más cerca del 20%.

"Para los inversores, el impacto de este cambio tiene múltiples capas y será importante evaluar las oportunidades tanto desde una perspectiva macro como micro", dice.

"Comprender el entorno en el que operan las empresas y si el contexto geopolítico es propicio para esa compañía e industria es ahora más crítico que nunca", agrega. Remarca, además, que la geopolítica impacta a todas las clases de activos. Por eso los inversores deberán pensar "de manera integral" al posicionarse para el cambio.

2. Motores demográficos

De acuerdo con el CEO de Janus Henderson, los cambios en cómo las personas viven, también son un punto fundamental.

"En un extremo de la escala, alrededor del 40% de la población de Estados Unidos son ahora Millennials (nacidos entre 1981 y 1996) o Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012), con incluso números más altos en otros países. Estas generaciones están impulsando nuevas formas de pensar, operar y consumir, especialmente a nivel digital y tecnológico", describe.

"En el otro extremo de la escala, las poblaciones a nivel mundial están envejeciendo, aumentando la demanda de atención médica, y la industria está respondiendo con innovación y avances médicos, como vacunas de ARN mensajero y diagnósticos en el punto de atención, ofreciendo oportunidades de inversión", agrega Dibadj.

En este sentido, sostiene que los cambios en la vida diaria se reflejan en lo que los inversores consideran las "oportunidades más convincentes en los próximos años".

En este punto describe como "esencial" poder diferenciar entre "tendencias sobrevaloradas con viabilidad cuestionable", en comparación con "modelos de negocios y tecnologías innovadoras" que pueden llevar al poder de fijación de precios, barreras de entrada y ventajas competitivas necesarias para un verdadero potencial de retorno a largo plazo.

3. El retorno del "costo de capital"

"El costo mundial del capital aumentó significativamente en un corto período de tiempo. El retorno de tasas de interés más altas ha cambiado drásticamente el panorama para las empresas, con financiamiento ahora mucho más difícil de obtener y los inversores más exigentes en dónde eligen asignar capital", contextualiza el experto.

"A nivel corporativo, está exponiendo a empresas más débiles, como se vio con los fallos bancarios en los Estados Unidos en la primera mitad de 2023, y llevando a una mayor dispersión entre los ganadores y perdedores", remarca.

Esto también crea volatilidad en el mercado y oportunidades de "mala valoración". En este sentido, prevé que el costo de capital permanezca "más alto que en la historia reciente", pero que las tasas estén cerca de sus picos y podrían comenzar a descender. "Esto reducirá el atractivo de mantener efectivo y probablemente verá reasignaciones al potencial generador de retorno de activos de riesgo cuidadosamente seleccionados", analiza Dibadj.

"Este es un entorno que requiere inversiones en la clase de activos correcta y en los valores correctos, operando en el contexto adecuado", recomienda el especialista.