Las acciones argentinas se quedaron sin “energía”. En lo que va del año el Merval cae 4,4% medido en dólares. Ayer esa tendencia volvió a verse: retrocedió 1,2% en moneda extranjera y cerró a 1909 puntos.

La foto es distinta desde que comenzó la guerra en Irán: ahí el índice sube 5,8%, impulsado casi exclusivamente por las compañías petroleras. Esa divergencia está explicada por una Bolsa que avanza a dos velocidades: los papeles vinculados a Vaca Muerta vuelan, mientras que sectores como bancos, materiales y construcción operan en rojo.

Desde que comenzó el conflicto en Medio Oriente el 28 de febrero, el Panel Líder se dividió en dos grupos: las acciones que suben hasta 24,3%, lideradas por YPF, y las que sufren el impacto de la volatilidad global y sufren por el nivel de actividad.

En el primero de ellos, brillan la petrolera conducida por Horacio Marín, Banco de Valores, Transportadora de Gas del Sur, Edenor, Transportadora de Gas del Norte, con ganancias de dos dígitos. Entre los ADR también se destaca Vista: subió 25,2% en el último mes.

Por su parte, los papeles que más retrocedieron son BBVA, con una caída de 9,5%, Banco Macro, que bajó 6,7%, y Supervielle, que perdió 6,5 por ciento.

Juan José Vázquez, jefe de research de Cohen Aliados Financieros, cree que las acciones continuarán operando a dos velocidades mientras Irán bloquee el estrecho de Ormuz y no se restablezca el flujo marítimo.

“Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente el índice Merval viene mostrando una buena performance respecto a mercados comparables. La suba del petróleo acentuó el optimismo sobre las empresas energéticas y desde entonces predomina la selectividad: las compañías ligadas a Vaca Muerta se destacan, mientras que los bancos se acoplan a la dinámica volátil de los activos emergentes”, asegura Milo Farro, research de Rava.

En la rueda de ayer los ADR de empresas argentinas repitieron ese fenómeno en Wall Street: las únicas que subieron fueron Globant, Tenaris, Vista, e YPF, que ganaron entre 4% y 1,2%. El resto de los papeles operaron en rojo, con Central Puerto liderando las caídas al bajar 4,6 por ciento. “Hubo un comportamiento mixto en la mayoría de los ADR, con epicentro de volatilidad en los bancos, y las petroleras más firmes buscando aprovechar el repunte del Brent hacia los u$s 100”, remarcó el economista Gustavo Ber.

Mientras la suba de petróleo favorece al sector energético, la morosidad creciente en familias y empresas golpea a los bancos. “Además del sesgo negativo a nivel global, el sector financiero está sintiendo el impacto de los débiles resultados trimestrales en un contexto de aumento de la morosidad y caída en los ratios de rentabilidad”, explicó Farro.

Otros sectores, como materiales y construcción, sienten el impacto de la caída de la actividad. Vázquez también señala que la suba del riesgo país, que ayer cerró en 583 puntos, condiciona al resto de activos.

Un mejor desempeño de los bancos es crucial para que el Merval despegue y opere a la misma velocidad que el sector energético. “Por su ponderación en el Merval, para poder superar la zona de los u$s 2000 con fuerza hace falta una recuperación sostenida en este tipo de empresas. Para que ese escenario se pueda concretar, es necesario que se produzca una mejora en las hojas de balance o vengan noticias desde el lado de la política que impulsen el optimismo sobre Argentina”, agregó el analista.

Farro considera que los mejores fundamentos se concentran en el sector energético, aunque también destaca otros papeles: “Existe una creciente expectativa por las empresas reguladas en un contexto de normalización de tarifas, múltiplos de valuación más defensivos y sólida generación de caja”.