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Los bonos soberanos en dólares operan con en positivo este martes, en una rueda de recuperación tras las caídas recientes. La mejora lleva a la el riesgo país, que retrocede 9 puntos y se ubica en 592, desde los 601 del cierre previo.

A lo largo de la curva, el tramo corto muestra subas moderadas y mayor estabilidad, con avances que rondan entre 0,3% y 0,5%.

En el tramo medio, el comportamiento es más dispar, con algunos papeles que alternan leves alzas con tomas de ganancias, mientras que el GD38 continúa rezagado. Por su parte, los bonos largos también operan en verde, aunque mayor sensibilidad al contexto global.

ADR y acciones

Por su parte, los ADR argentinos operan con mayoría de subas en Wall Street, en línea con un clima externo algo más favorable y acompañando la mejora en la deuda soberana.

El sector financiero lidera los avances, con subas de buen tono: BBVA Argentina gana 2,6%, Grupo Financiero Galicia avanza 2,7% y Banco Macro trepa 2,4%. También se suma Grupo Supervielle, aunque con una suba más moderada cercana al 1%.

En el segmento energético, los números también son positivos pero más contenidos. Transportadora de Gas del Sur sube 2,2%, YPF avanza 1,3%, Pampa Energía gana 1,2% y Edenor se mueve en la misma zona.

Central Puerto acompaña con una suba cercana al 1,1%. El sector sigue sostenido por el contexto internacional de precios de la energía elevados, aunque sin un rally marcado.

Entre las acciones vinculadas a real estate y consumo, Cresud sube 1,8% e IRSA avanza 2%, mientras que Telecom Argentina muestra una mejora más moderada de 1,5%. Loma Negra, en cambio, se mantiene prácticamente estable.

La nota negativa pasa por MercadoLibre, que cae 0,7% y corta la racha positiva reciente, junto con Bioceres que pierde casi 3%.

El S&P Merval también se contagia de la nota positiva. En dólares el índice líder de BYMA escala 1,6% y se acerca de nuevo a los u$s 1800 puntos. Las ganancias las lidera Cresud, Banco Macro y Superville.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, pone el foco en el frente externo como principal driver de corto plazo. Según explica, el mercado sigue de cerca la guerra en Medio Oriente y su impacto no solo sobre los precios de los commodities —especialmente los energéticos— sino también sobre la macro global, ante el riesgo de un aumento en el costo de vida impulsado por el encarecimiento de los combustibles.

En ese contexto, remarca que la volatilidad informativa tiene un efecto directo sobre los activos de riesgo. “El ida y vuelta de novedades tiene alto impacto en los activos financieros. De hecho, al menos el lunes, la renta variable global y regional mostró buenos retornos, aunque Argentina no logró subirse a esa dinámica”, señala. En concreto, el S&P Merval medido en CCL cayó 1,5% en esa jornada.

Franco también destaca el desacople de la deuda argentina respecto del resto de emergentes. “Los bonos soberanos operaron a contramano, con una caída promedio de 0,5%, mientras que el ETF de bonos emergentes subió 0,4%”, detalla, marcando la persistente fragilidad relativa de los activos locales.

De cara al corto plazo, el economista sostiene que, más allá de la dinámica de los commodities, el mercado estará atento a factores domésticos clave. “Será fundamental monitorear el ritmo de compras del BCRA, en un contexto donde los inversores esperan la llegada de la cosecha gruesa”, afirma.

Por último, introduce el frente monetario como otro eje relevante. “Las condiciones de liquidez hoy están más holgadas que semanas atrás, lo que está llevando a una compresión de las curvas en pesos hacia rendimientos nominales y reales más bajos”, concluye.