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En una escena que remite a la euforia bursátil de 2021, Wall Street vuelve a ser testigo de fuertes alzas en acciones inesperadas impulsadas por inversores minoristas.

La "manía de las acciones meme" -que muchos creían sepultada con la salida de la pandemia- resurge con fuerza, impulsada por un cóctel de optimismo, apetito por riesgo, nuevas tecnologías y movimientos tácticos en el mercado de opciones.

John Marshall, jefe global de Investigación de Derivados en Goldman Sachs Research, explicó que esta nueva ola de compras especulativas está marcada por un fuerte incremento en los volúmenes negociados, sobre todo, en el mercado de derivados.

"Podemos rastrear este fenómeno entre los pequeños inversores, cuya actividad se ha acelerado notablemente en las últimas semanas", indicó el ejecutivo en diálogo con el podcast Exchanges at Goldman Sachs.

Más que un déjà vu

Aunque las comparaciones con el frenesí vivido durante la pandemia son inevitables, Marshall aclara que, en términos cuantitativos, esta ola es aproximadamente "la mitad de grande" que la de 2021. Sin embargo, lo que sorprende a los analistas es la velocidad y la intensidad con la que ciertos papeles anotaron subas explosivas, muchas veces, en cuestión de horas.

"La clave para detectar estas olas no está en rastrear las redes sociales ni en análisis cualitativos, sino en monitorear el volumen de operaciones de menor tamaño en acciones específicas, tanto en el mercado spot como en opciones", señaló. Esta es, según Marshall, la herramienta más eficaz para anticipar la aparición de nuevas "acciones meme".

¿Qué impulsa esta nueva euforia?

Y, a la hora de pensar los "drivers" de este movimiento, Goldman Sachs identifica tres vectores que confluyen en el resurgimiento:

  • Optimismo minorista: hay un renovado entusiasmo entre inversores individuales por sectores de alto crecimiento, como la inteligencia artificial (IA), Blockchain y criptomonedas. Ese optimismo se traduce en apuestas agresivas sobre la revalorización futura de empresas vinculadas a estas tecnologías emergentes.
  • Cambios legislativos: Marshall vincula el timing del rally con la reciente aprobación de proyectos de ley en el Congreso de EE. UU. sobre impuestos y regulación cripto. Estos desarrollos generan la percepción de que ciertos sectores podrían beneficiarse en el corto y mediano plazo.
  • Dinamismo en derivados: muchos inversores utilizan opciones por fuera del dinero para exponerse a estos movimientos. Según Marshall, esto genera un efecto amplificador: "Cuando la acción sube, la opción vale más y otorga mayor exposición al activo subyacente. Es una especie de profecía autocumplida".

Este patrón se replica con frecuencia: comienza con un flujo minorista desproporcionado y es seguido por una ola de cobertura de posiciones cortas por parte de institucionales, lo que acelera el rally y amplifica la volatilidad.

La City pone bajo la lupa este fenómeno

Diego Martínez Burzaco, Country Manager de Inviu, explica en declaraciones a El Cronista que hay actualmente un exceso de liquidez en el mercado y una participación muy activa de inversores minoristas que tienden a amplificar ciertos movimientos.

El estratega recomienda ser cautelosos con este tipo de dinámicas porque, tarde o temprano, los fundamentos de una empresa prevalecerán: "Apostar por compañías impulsadas por la euforia del momento, alimentadas por el FOMO y la moda de las redes, puede resultar extremadamente riesgoso. Mi consejo es mantenerse siempre invertido en empresas cuya actividad se entiende de manera clara, que generan utilidades consistentes y que tienen un modelo de negocio sostenible en el largo plazo".

Fuente: AnadoluAnadolu Agency

¿Oportunidad táctica o burbuja transitoria?

A diferencia del frenesí inicial de 2021, esta nueva oleada muestra una mayor sofisticación entre los inversores minoristas. Muchos operan con conocimiento de estructuras de opciones y buscan maximizar su apalancamiento. "Buscan el mayor rendimiento posible para su dinero y apuestan a un fuerte upside", explicó Marshall.

No obstante, desde Goldman Sachs, ponen paños fríos. Si bien el fenómeno aún no llegó todavía a su punto máximo, los datos indican que esta clase de dinámicas rara vez se extienden más allá de unas pocas semanas. La firma utiliza un modelo cuantitativo basado en un promedio móvil de 14 días para proyectar la actividad futura y, de momento, la señal sigue positiva. Pero el reloj ya corre.

Alan Mac Carthy, CEO de Front Inversiones, explicó en diálogo con este medio que, desde el bróker que conduce no recomiendan este tipo de activos en sus carteras de inversión para los clientes, "principalmente, porque como lo dice indirectamente su apodo (MEME) estas acciones no tienen respaldo ni fundamento real, son solo un hype viral del momento, como lo fueron GameStop o Dodge Coin un tiempo atrás".

Además, remarcó que ese tipo de activos va en contra de la filosofía de Front, que está orientada a inversores que "mes a mes juntan sus pesos con el objetivo de transformar de manera gradual sus ahorros en inversiones".

Para Mac Carthy, operar con este tipo de activos es "sumamente riesgoso", debido a su volatilidad extrema. "Así como GameStop puede subir un 100% en un día, también puede desplomarse en cuestión de minutos, muchas veces sin darle al inversor margen para salir a tiempo. Hay que entender no solo el riesgo que implica, sino también con qué dinero se invierte. ¿Vas a usar tus ahorros? ¿Estás dispuesto a ponerlos en juego? Desde nuestro punto de vista, no vale la pena", sentenció.

Por último, el estratega agregó: "Es por eso que además de nuestro equipo de research, en Front contamos con modelos de IA que refuerzan el análisis y la selección de las acciones, bonos y Cedear que recomendamos; porque creemos en la tecnología y porque no buscamos aprovechar un momento, sino detectar empresas que permitan invertir a mediano/largo plazo".

Implicancias para el mercado en general

Por último, cabe mencionar que el resurgimiento de las acciones meme no es un fenómeno aislado. Refleja un entorno de mercado en el que el apetito por el riesgo convive con la ansiedad por encontrar nuevas fuentes de crecimiento. Para los inversores institucionales, este tipo de episodios plantea un dilema: ignorarlos puede ser costoso, pero subirse sin estrategia puede ser fatal.

En un contexto en el que las tasas de interés comienzan a bajar y los activos tecnológicos recuperan protagonismo, el rally de las acciones meme funciona como termómetro del humor minorista y como advertencia sobre los riesgos de liquidez y exuberancia irracional.

"Detrás de este movimiento hay una narrativa de futuro: la búsqueda de sectores con potencial exponencial", concluyó Marshall. Pero incluso las mejores historias de crecimiento deben ser acompañadas de fundamentos sólidos y horizontes de inversión razonables. El mercado, como siempre, será el que diferencie entre las promesas y las realidades.