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El petróleo volvió a superar los u$s 100 por barril impulsado por la escalada geopolítica en Medio Oriente, pero JP Morgan cree que ese movimiento tiene fecha de vencimiento.

Y es que mientras buena parte del mercado sigue concentrada en los riesgos de oferta derivados del conflicto desatado en Medio Oriente, el banco estadounidense sostiene que la verdadera historia cambió: el problema ya no es la falta de crudo, sino una demanda mundial que comienza a debilitarse, especialmente en China.

Esa visión coincide parcialmente con la lectura de los analistas consultados por El Cronista. Tanto Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, como Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, consideran que el rally actual responde principalmente al riesgo geopolítico y que la evolución del precio dependerá de cuánto dure esa tensión.

Sin embargo, JP Morgan va un paso más allá y ya proyecta un escenario de baja para los próximos trimestres.

JP Morgan: el techo del petróleo estaría cada vez más cerca

En su último informe sobre materias primas, Natasha Kaneva, directora de Estrategia Global de Commodities de JP Morgan, revisó su escenario para el Brent, que es el barril de referencia para la Argentina y que este viernes cotiza apenas por debajo de los u$s 100.

La entidad proyecta un precio promedio de u$s 86 por barril durante el tercer trimestre de 2026, una baja hacia u$s 80 en el cuarto trimestre y un cierre de año cerca de u$s 78.

Pero el dato más relevante aparece en el horizonte de 2027. Si el mercado entra en una etapa de exceso de oferta, el banco estima que el Brent podría volver a niveles cercanos a u$s 60 por barril durante la segunda mitad del próximo año.

Para JP Morgan, el reequilibrio del mercado finalmente llegó, aunque de una manera distinta a la prevista.

“La magnitud general del reequilibrio coincide con nuestras expectativas, pero su composición fue completamente distinta”, explicó Kaneva.

En lugar de una fuerte caída de inventarios por restricciones de oferta, el ajuste provino de una desaceleración mucho mayor del consumo mundial.

Ese cambio modifica completamente la dinámica del mercado. Y es que cuando el petróleo se encarece por problemas de producción, los precios suelen mantenerse elevados. Pero cuando el equilibrio llega porque la demanda pierde fuerza, el efecto suele ser el contrario.

La City coincide en que el rally responde a la geopolítica

Desde Mills Capital, Emilio Botto comparte la idea de que los precios actuales responden principalmente al contexto geopolítico.

Según explicó a El Cronista, el Brent volvió a superar los u$s 100 por barril debido al aumento de la incertidumbre en Medio Oriente y a las dudas sobre el transporte marítimo y el suministro global de energía.

Sin embargo, advirtió que el movimiento podría ser transitorio.

“La escalada geopolítica elevó la prima de riesgo en el mercado energético, aunque los analistas advierten que el rally es coyuntural”, señaló.

Botto recordó que durante los últimos doce meses el Brent osciló entre aproximadamente u$s 58 y u$s 119 por barril y destacó que el consenso institucional proyecta un precio promedio para 2026 de apenas u$s 63 a u$s 65.

También remarcó que los futuros reflejan una expectativa de normalización gradual: los contratos para diciembre de 2026 cotizan cerca de u$s 86,6 y los de diciembre de 2027 alrededor de u$s 76,1.

En ese punto aparece uno de los principales puntos de contacto entre JP Morgan y Mills Capital: ambos consideran que los precios actuales incorporan una importante prima de riesgo geopolítico y que, una vez disipadas esas tensiones, el mercado debería converger hacia niveles considerablemente más bajos.

China cambia las reglas del mercado petrolero

Donde JP Morgan introduce una diferencia más marcada es en el análisis estructural de la demanda.

El banco identifica a China como el principal factor bajista para los próximos años.

Según Kaneva, el menor consumo ya no responde únicamente a la desaceleración económica del gigante asiático. También refleja cambios permanentes derivados de la electrificación del transporte, el avance de los vehículos eléctricos y las políticas de descarbonización.

El gigante de Wall Street calcula que la demanda de nafta cayó unos 180.000 barriles diarios y estima que cerca del 70% de esa reducción será permanente.

En consecuencia, China podría necesitar hasta un millón de barriles diarios menos de importaciones de crudo, debilitando uno de los motores históricos del crecimiento de la demanda mundial.

¿Qué significa este escenario para la Argentina?

Para Pablo Lazzati, CEO de Insider Financer, en charla con este medio, el efecto de un petróleo elevado tiene dos caras para la economía argentina.

Por un lado, explicó que un precio más alto favorece a un país exportador de energía como la Argentina porque mejora el ingreso de divisas, fortalece las exportaciones y estimula nuevas inversiones en el sector.

Ese contexto beneficia especialmente a compañías como YPF, Vista Energy, Pampa Energía y las transportadoras de gas, cuyos ingresos y perspectivas de rentabilidad mejoran con un barril más caro.

Además, un mayor flujo de dólares provenientes de las exportaciones energéticas podría fortalecer las reservas internacionales y contribuir a una compresión del riesgo país, favoreciendo también a los bonos soberanos.

Sin embargo, Lazzati advirtió que existe un costo macroeconómico.

“Un precio internacional más alto del petróleo termina trasladándose al valor de los combustibles, lo que puede demorar el proceso de desaceleración de la inflación”, explicó.

No obstante, también aclaró que el principal interrogante pasa por la duración del rally.

Actualmente el crudo ronda los u$s 100 por barril, mientras varios países, entre ellos Estados Unidos y europeos, continúan utilizando parte de sus reservas estratégicas para moderar la presión sobre los precios.

El mercado empieza a mirar más allá de la guerra

Otro elemento que destaca JP Morgan es que el mercado probablemente sobreestimó el daño permanente que podía sufrir la producción del Golfo.

Según el banco, la infraestructura petrolera de la región tiene capacidad para recuperar rápidamente los niveles de extracción y las pérdidas difícilmente superen los 800.000 barriles diarios.

A esto se suma un nuevo factor de presión sobre la oferta: la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP y su decisión de expandir la producción hasta cinco millones de barriles diarios hacia 2027.

Como resultado, JP Morgan estima que el primer superávit importante de oferta aparecería ya en agosto, cercano a 1,2 millones de barriles diarios.

Ese excedente, combinado con una demanda más débil, es el principal argumento detrás de su proyección de un Brent cercano a u$s 60 durante la segunda mitad de 2027.