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La búsqueda del fin del conflicto entusiasma a Wall Street, aunque Irán haya rechazado la posibilidad de paz, catalogando a la propuesta de EEUU como ilógica. Si bien el petróleo se alejó de los máximos recientes, el rally del crudo preocupa a los inversores por posible aumento de la inflación y su impacto económico.

Muchas acciones en Wall Street muestren perdidas mayores al 20% desde sus máximos y el mercado exacerba la grieta entre optimistas y pesimistas sobre el futuro de las acciones en medio de la guerra.

Rebote en las acciones

Los principales índices accionarios en Wall Street operan al alza a comienzo del miércoles mientras el mercado especula con una salida pacifica al conflicto en Medio Oriente.

En concreto, EEUU elaboró ​​una propuesta de paz de 15 puntos, que Pakistán entregó, lo que subraya la urgencia del gobierno del presidente Donald Trump por resolver un conflicto que inició junto con Israel hace casi un mes.

Bajo la expectativa del fin del conflicto, las acciones operan con una suba de más del 1% en promedio. El Dow Jones gana 1,1% el miércoles, similar a la suba de 1,05% del S&P500 y de 1,27% del índice tecnológico Nasdaq.

En Europa las acciones también operan con ganancias. El Stoxx50 que reúne las 50 acciones más importantes del Viejo Continente, ganaba 1,65% a mitad de sesión europea.

Las bolsas de Inglaterra, Francia, España, Alemania e Italia también registraban ganancias de entre 1,5% y 1,8% el miércoles.

La propuesta de paz de 15 puntos de Estados Unidos avivó el optimismo entre los operadores, pero algunos inversores se muestran escépticos ante la posibilidad de que se materialice un alto el fuego, ya que Irán aún no se ha pronunciado sobre la propuesta.

Según difundió Bloomberg, Irán habría rechazado una propuesta de alto el fuego y calificó las conversaciones con Estados Unidos de “ilógicas”, según la agencia de noticias semioficial del país, Fars.

Mientras tanto, el costo económico de la guerra se agrava, y el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz ha provocado una crisis energética mundial. Esto ha generado temores de una crisis inflacionaria y escasez mundial de alimentos.

Dentro de las conversaciones y bajo la expectativa de un posible acuerdo de paz, el petróleo baja 5% el miércoles, regresando a los u$s 85 el WTI y a u$s 99 el petróleo Brent.

Desde Balanz agregaron que la escalada del conflicto en Oriente Medio está reavivando los temores inflacionarios globales, ejerciendo una presión inmediata sobre la renta variable alrededor del mundo.

“Con excepción de Noruega, que es exportador de petróleo, todos los principales índices accionarios vienen mostrando caídas desde el inicio del conflicto. La reacción de las acciones se puede entender en dos dimensiones. Por un lado, los índices que más venían subiendo en el año son los que más están cayendo en marzo en una reversión del momentum y por otro, la vulnerabilidad geográfica al petróleo”, dijeron.

Además, agregaron que el endurecimiento de las condiciones financieras se suma a la preocupación por el crecimiento real.

“Más allá del impacto inmediato en los precios, la persistencia del conflicto amenaza con erosionar el crecimiento económico, configurando un escenario de estanflación que sería especialmente dañino para la renta variable. No obstante, no es nuestro escenario base”, indicaron.

En medio del rebote, el índice de volatilidad VIX, retrocede a 25,6 puntos.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, explicó que el mercado de activos de riesgo se correlaciona cada vez más de manera inversa con el petróleo.

“Comentarios positivos de Trump en relación al porvenir de la guerra hunden al crudo y resucitan a los activos de riesgo. Las novedades por estas horas pasan por un borrador de acuerdo para llegar a un alto al fuego de 30 días. Guerra sí o no, paz si o no. Risk off o risk on. Todo se vincula al mismo tema. Pero este tema parece estar más cerca de su fin que de su inicio”, comentó.

Acciones con fuertes perdidas

El mercado de acciones busca recuperarse luego de fuertes bajas este año.

En el ultimo mes, las acciones han operado a la baja, con el Dow Jones cayendo 6,8%, mientras que el S&P500 perdió 5,8%. Las acciones tecnológicas retrocedieron 3,4% en el ultimo mes.

Debido a las fuertes caídas en grandes compañías de Wall Street, en las cuales acumulan mermas mayores al 20%, tales como Tesla, Microsoft, Amazon, Meta, Wells Fargo y otros grandes nombres, el mercado busca razones para mantenerse optimistas a mediano plazo.

Mientras tanto, los estrategas de renta variable han mejorado sus perspectivas de ganancias en Estados Unidos. Se espera que las ganancias del índice S&P 500 aumenten un 20% en los próximos 12 meses, según datos recopilados por Morgan Stanley. Históricamente, la lectura solo era más alta cuando la economía salía de las recesiones.

“Esto respalda nuestra postura de que la probabilidad de que este repunte del petróleo ponga fin al ciclo económico sigue siendo baja”, escribió Mike Wilson, estratega jefe de renta variable estadounidense de Morgan Stanley.

Los analistas de Desde Sailing Inversiones agregaron que el mercado bursátil estadounidense atraviesa un proceso correctivo que ya acumula caídas superiores al 10% en numerosos papeles, especialmente del sector tecnológico.

Además, advierten que lejos de ser un evento aislado, esta corrección responde a dos fuerzas poderosas que están reconfigurando el tablero de inversión global.

“El primer factor es la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques sobre territorio iraní a fines de febrero, el tráfico marítimo por el estrecho de Hormuz (por donde pasa el 20% del petróleo que consume el mundo), prácticamente se detuvo. Irán respondió atacando buques. Ese escenario mantiene a los inversores en modo defensivo, cerrando posiciones de riesgo y buscando refugio”, afirmaron.

Por otro lado, desde Sailing Inversiones resaltaron que el segundo factor es más estructural y tiene que ver con la inteligencia artificial.

“Los avances recientes de compañías como Anthropic, OpenAI y Google pegaron fuerte en el sector de software. Para ponerlo en términos simples: hoy cualquier persona con conocimientos básicos puede desarrollar una aplicación funcional usando estas herramientas. Esto pone en jaque el modelo de negocio de las empresas de software como servicio (las que cobran por usuario una suscripción mensual)”, explicaron.

Por lo tanto, y desde el lado de las inversiones, los analistas de Sailing Inversiones entienden que luce atractivo tomar posturas conservadoras y de compañías que se benefician del rally del petróleo.

“Lo razonable es mantener las posiciones en oro, que viene funcionando como refugio natural en este contexto de incertidumbre geopolítica. También tiene sentido aumentar la exposición a empresas productoras de petróleo y gas natural licuado, que se benefician directamente del salto en los precios energéticos por la crisis en Hormuz”, afirmaron.

Finalmente, sobre las tecnológicas, desde Sailing Inversiones se mantienen con cautela, al menos de corto plazo.

“Va a haber oportunidades en tecnológicas, sin duda. Pero no creo que sea ahora. Primero hay que dejar que el mercado digiera tanto el impacto de la inteligencia artificial sobre los modelos de negocio como la incertidumbre geopolítica. Cuando esas aguas se calmen, ahí sí habrá precios atractivos para volver a entrar. La paciencia, en este contexto, es la mejor inversión”, afirmaron.

Pablo Lazzati CEO de Insider Finance, también se mantiene con cautela con las acciones en Wall Street.

“Por ahora no vemos un punto claro de entrada en acciones de Estados Unidos. La principal razón es la incertidumbre sobre la duración del conflicto con Irán, que hoy sigue siendo el principal factor de volatilidad en los mercados globales”, afirmó.

Además, Lazzati remarcó que la clave sobre la dinámica de las acciones en EEUU dependerá de la duración del conflicto bélico.

“Si el conflicto se prolonga durante semanas o incluso meses, es probable que continúe la presión sobre los mercados financieros, especialmente por el impacto que tiene el precio del petróleo sobre la inflación y la política monetaria. En la medida en que empecemos a ver señales de desescalada del conflicto, ahí sí podríamos empezar a encontrar mejores puntos de entrada en acciones estadounidenses, aprovechando eventuales correcciones que deje este contexto de incertidumbre”, sostuvo.

Leve suba de los bonos

La renta fija local tambien opera en verde, aunque con movimientos mas graduales.

El tramo corto de la curva argentina avanza 0,3% en promedio, mietras que los bonos del tramo medio y largo suben entre 0,35% y 0,5%.

Pese al rebote actual, la deuda local opera ahora con tasas más altas.

Desde los máximos, todos los tramos de la curva se desplazan a la baja que hizo que los bonos argentinos ahora operen nuevamente con tasas de dos dígitos y que el riesgo país se ubique por encima de los 600 puntos básicos nuevamente.

El Global 2029 rinde 8,3%, mientras que el Global 2030 opera con tasas de 9,1%.

A su vez, en el tramo medio y largo de la curva, las tasas se ubican en 10,2% en el Global 2035 y 10,37% en el Global 2038.

En el extremo mas largo, los bonos también operan con tasas de 10,3% en promedio.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, indicó que el contexto internacional volátil sigue afectando a las curvas soberanas en dólares.

Tal volatilidad en los Globales más largos hizo que sus tasas de interés regresen a los dos dígitos de rendimiento.

“Si bien continúan, y a ritmo interesante, las compras del BCRA en el MULC, estas lucen ya como un amortiguador más que un catalizador, aunque será interesante ver el ritmo de compras durante la cosecha gruesa y si logra materializarse en flujos de exportaciones energéticas el rally en precios de commodities”, explicó Franco.

A pesar de la baja en los bonos pese a la compra de reservas, Franco remarcó que dicha variable sigue siendo clave.

“Si bien existen motivos que podrían debilitar las curvas a mediano plazo, creemos que de corto se seguirán moviendo al compás de los vaivenes internacionales, siempre con un ojo sobre la acumulación”, insistió.

Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía, explicó la volatilidad de los soberanos argentinos en los últimos meses responde principalmente a factores idiosincráticos.

“Más allá del aumento de la incertidumbre a nivel global, el mercado mira con atención que la compra sostenida de dólares por parte del Central no se termina traduciendo en una acumulación significativa de reservas netas, en tanto que el esperado retorno a los mercados parece demorarse sin fecha”, comentó.