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El riesgo país perforó los 500 puntos luego de que Fitch haya elevado la nota crediticia de Argentina. Sin embargo, el riesgo país es todavía el más alto de la región.

Los analistas creen que se pueden ver mayores subas en los bonos y una compresión de spreads adicionales que permitan que la Argentina rinda similar a sus pares. Cuáles son los bonos favoritos por los analistas y cuál es su potencial de suba.

Upgrade pero con riesgo país alto

La semana pasada la calificadora de riesgo Fitch mejoró la nota crediticia de Argentina, y esta semana el riesgo país perforó los 500 puntos básicos.

Sin embargo, a pesar de que la Argentina muestra mejores fundamentos que países comparables, el EMBI local es sustancialmente mas elevado que los países vecinos.

El riesgo país argentino se ubica como el más elevado en la región (excluyendo Venezuela), en niveles de 498 puntos básicos.

Debajo de Argentina y en segundo lugar en el ranking se encuentra Ecuador, que se sitúa en 404 puntos básicos, mientras que en tercer lugar se sitúa Bolivia, con 362 puntos básicos.

En el cuarto lugar se encuentra El Salvador, en 319 puntos básicos. El promedio de Latam es 255 puntos básicos, mientras que el promedio global es de 216 puntos básicos.

De esta manera, la Argentina tiene el doble de riesgo país que el promedio regional y más del doble que el global.

Debajo del promedio Latam se encuentra Colombia, con 233 pb, México (197 pb), Honduras (194 puntos), Republica Dominicana (179 pb) y Brasil (171).

A su vez, los países que tienen un riesgo país de entre 100 y 130 puntos básicos son Costa Rica, Guatemala, Perú, Panamá y Paraguay.

Finalmente, los mejores créditos de la región son Chile, con 84 puntos básicos y Uruguay, con 64 puntos básicos.

En varios aspectos la Argentina tiene mejores fundamentals que todos los demás países mencionados, fundamentalmente desde el lado fiscal.

Sin embargo, en materia de historial crediticio, stock de reservas en dólares y riesgo político, la Argentina no tienen una posición de fortaleza relativa y esto es lo que explica que el riesgo país sea mas elevado que sus pares.

Pese a ello, los analistas siguen viendo valor en los bonos soberanos argentinos, pudiendo ver una compresión de spreads adicional y que ello lleve a los bonos locales puedan rendir en niveles similares a sus pares y que, por lo tanto, el riesgo país sea mas bajo que el actual.

Upgrade de Fitch y oportunidades

La mejora en calificación crediticia fue un paso en la dirección correcta para que la deuda argentina pueda rendir similar a sus pares.

La nota crediticia de Argentina pasó a “B-” desde “CCC+”.

Dicha noticia impulsó la compresión del riesgo país, que descendió desde 558 puntos básicos hasta la zona de 515 puntos en la semana.

Los analistas de IEB explicaron que, si bien el país continúa dentro de la categoría high yield, y lejos aún de ser considerado un crédito sólido, la mejora implica abandonar un escalón donde la principal preocupación del mercado era el riesgo inminente de default.

La expectativa tras la mejora de la nota a la Argentina es que otras agencias de calificación crediticia también realicen un upgrade al país, pudiendo impulsar aun mas a la deuda local y permitir que los bonos soberanos puedan rendir en valores similares a los vecinos.

Federico Filipini, head Head of Research de Adcap Grupo Financiero, indicó que con otras dos agencias calificadoras que visitarán Buenos Aires en las próximas semanas, el mercado probablemente comience a descontar la posibilidad de nuevas mejoras de rating.

“De confirmarse, esto representaría una señal positiva clara para los bonos soberanos, que recientemente tuvieron un desempeño inferior pese a la mejora del panorama macroeconómico”, afirmó.

Con una visión similar, y apoyada por la mejora en la nota para la Argentina, los analistas de Research Mariva remarcaron que mantienen una visión positiva con la deuda local.

“La mejora de Fitch refuerza la perspectiva crediticia. Mantenemos una sobreponderación en deuda soberana, respaldada por rendimientos atractivos, acumulación de reservas, mejora fiscal y financiación local en moneda extranjera. En un escenario de normalización de rendimientos de B- y rendimiento en torno al 8%, los bonos GD35 y GD41 ofrecen un potencial alcista de alrededor del 12%”, afirmaron desde Research Mariva.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo ST, también pone el ojo en el resto de las calificadoras.

“Si las agencias empiezan a alinearse antes del ciclo electoral, eso ayudaría a reducir la prima de refinanciamiento. Si esperan hasta después para tener más claridad política, el país podría llegar a los vencimientos con una mejora crediticia incompleta”, indicó.

Además, remarcó que el hecho de que Fitch haya movido primero es importante, pero el verdadero salto de calidad llegaría si S&P o Moody’s acompañan.

“Una segunda validación ampliaría la base de inversores, bajaría el costo esperado de emisión y facilitaría la reconstrucción de acceso voluntario al mercado”, dijo

Rindiendo más que créditos B-

Si bien la Argentina tiene ahora una calificación B-, esto no está siendo del todo reflejado en los bonos soberanos.

Cuando se compara la deuda de Argentina a cinco años, esta rinde en torno al 8%, mientras que otros países con igual calificación crediticia, como Ecuador, Pakistán o El Salvador, están rindiendo en torno al 6,5%.

Mirando la deuda a 10 años, la diferencia es mayor. La Argentina rinde 9,5%, contra 8% que rinde Ecuador y 7,5% de Pakistán y El Salvador.

Por lo tanto, lo que queda en evidencia es que los bonos locales deberían subir aun mas para que su tasa de interés comprima hacia los niveles de sus comparables.

Así, los rendimientos actuales de la deuda local no reflejan en un 100% los fundamentos que el mercado asigna a un país con calificación B-.

Para que la Argentina pueda rendir en valores similares a sus pares los bonos deberán subir aun mas y alcanzar niveles superiores.

Dado que la tasa se mueve de manera inversa al precio, niveles mas bajos de tasa (y de riesgo país), implicarían valores más altos de precios.

Por lo tanto, el mercado sigue viendo mayor valor en los bonos soberanos hacia adelante.

Los analistas de Max Capital indicaron que la mejora debería ser positiva para las valuaciones, ya que puede ampliar la base de inversores en Argentina.

“Aunque esta es la primera de las agencias en elevar la calificación del país a la categoría B, es probable que otras sigan el mismo camino (Moody’s tiene una calificación de Caa1 y S&P de CCC+). Algunos fondos podrían aumentar sus posiciones (aunque en la mayoría de los casos se requieren dos calificaciones)”, estimaron desde Max Capital.

Además, agregaron que esto podría representar una fuerza compradora adicional, permitiendo una reducción adicional de spreads a medida que se sigan mejorando las calificaciones.

“Argentina ya opera ligeramente por encima de los niveles de países B, por lo que estimamos que la mejora debería permitir una compresión de entre 20bp y 30bp”, detallaron.

Los analistas de Criteria favorecen una combinación de bonos cortos y largos dentro de la curva de Bonares.

“Para carteras en dólares con una perspectiva de largo plazo, seguimos priorizando la curva bajo ley local, combinando nuestra preferencia por el AL30 con posiciones complementarias en el AE38”, afirmaron.

Compras de dólares y bonos soberanos

Hasta ahora, el BCRA lleva comprados más de u$s 7300 millones, mejorando su posición de reservas.

Ante el inicio de la temporada alta de la liquidación del agro, se espera que las compras de divisas se aceleren, mejorando el stock de reservas y derramando positivamente sobre la deuda local.

De esta manera, y ante la expectativa de ver un riesgo país más bajo para que la Argentina pueda volver a colocar deuda es clave fundamentalmente por el perfil de deuda desafiante que encuentra el Gobierno.

Este año el equipo económico deberá hacer frente a u$s 15.000 millones con privados y organismos internacionales.

Los compromisos de deuda saltan a u$s 30.000 millones el año que viene y se mantienen por encima de dicha marca hasta 2032.

Así, las compras de dólares representan un driver clave sobre la deuda en dólares y que la continuad de dicho proceso podría permitir mayores subas en los títulos soberanos locales.

Es decir, el Gobierno deberá seguir comprando dólares y buscar la manera de colocar deuda en el mercado, permitiendo renovar vencimientos de deuda con nuevos bonos y así no usar los dólares que compra el BCRA, ingresando en un círculo virtuoso de acumulación de dólares.

Según cálculos de Natalia Martin, Analista de Research de PPI, la deuda soberana en dólares ley NY del tramo largo debería exhibir una suba de precios del orden de 7% a 10% para converger hacia rendimientos más alineados con los de créditos calificados en B-.

De cualquier manera, se mantiene con cierta cautela de corto plazo al remarcaron que no ve en el muy corto plazo un driver lo suficientemente claro como para gatillar una compresión de riesgo país de esa magnitud de forma inmediata.

“Una mayor acumulación de reservas vía compras del Banco Central podría sostener un proceso gradual de compresión de spreads. En este contexto, seguimos prefiriendo el tramo largo de la curva, con el GD41 como principal apuesta. El bono hoy rinde en torno al 10% anual en dólares y ofrece un mayor potencial de retorno en un escenario de compresión del riesgo país”, afirmó.

Desde el lado del posicionamiento, para Damián Vlassich. Analista de Research de IOL invertironline, sigue habiendo oportunidades en los bonos en dólares, en especial los de mayor duration.

“Para aquellos que busquen extender duration en las curvas soberanas (en búsqueda de mayor sensibilidad), continuamos destacando el GD35 y GD41. Ambos instrumentos nos permiten capturar una compresión mayor del riesgo país, siempre y cuando un contexto global más favorable lo propicie. Mientras tanto, el BCRA continúa acumulando reservas y avanza en la normalización de la política monetaria”, sostuvo Vlassich.

Oportunidades fuera de los soberanos

Toda la curva soberana opera en niveles debajo del 10% y la pendiente de la curva se muestra con pendiente positiva.

Ambas señales indican que el mercado confía en la capacidad y/o voluntad de pago del Gobierno.

Sin embargo, y dado el proceso de compresión de spreads que se registró en los últimos meses, los analistas del mercado comienzan a ver oportunidades por fuera de la curva soberana argentina, encontrando mayor valor en títulos corporativos y provinciales.

Los analistas de Facimex Valores también indicaron que tienen una visión optimista con los bonos soberanos aunque mantienen una exposición relativamente baja en soberanos.

“Mantenemos una baja exposición en soberanos, balanceando entre AL30 y AE38 y apostando a una compresión del riesgo país a medida que se verifique una recuperación de la aprobación del gobierno”, dijeron.

Sobre otras alternativas de inversión en dólares, desde Facimex Valores destacan a los bonos provinciales a 2027, los cuales creen que quedaron sobrevaluados contra los corporativos, mientras que los bonos provinciales a 2029 lo ven con atractivo verss los Globales.

“Para posiciones con modified duration entre 1 y 2 años, volvemos a ver valor en rotar desde GD29 y/o GD30 hacia Córdoba 29 (CO27D) y/o Mendoza 29 (PMM29) para ganar current yield, limitar el downside risk y reducir la volatilidad. Para posiciones en el tramo largo, seguimos priorizando los provinciales de alta calidad como Córdoba 35 (CO35), Santa Fe 34 (SFD34) y Córdoba 32 (CO32)”, dijeron.

Finalmente, sobre las decisiones de inversión en dólares, desde IEB siguen viendo valor en los bonos soberanos locales, aunque de manera más selectiva, privilegiando los Bopreales a 2028.

“Vemos atractivo en los Bopreales 2028, privilegiando la serie B por tener mayor liquidez que la serie A. Este instrumento rinde en torno al 8,7% TNA y presenta menor volatilidad que la deuda soberana y menor duration”, dijeron.

En segundo lugar, desde IEB indicaron que para el segmento más conservador, ven valor en los bonos corporativos para devengar tasa con baja volatilidad.

“En el tramo corto destacamos Loma Negra, que vence a mediados de 2027 y registra una TNA de 5,2%. Asimismo, en el tramo medio-largo priorizamos créditos con balances sólidos y buena calificación crediticia, donde resaltan alternativas como Oiltanking 2029 (6,5% TEA) e YPF 2029 (5,7% TEA)”, dijeron.

Por último, remarcaron que favorecen a la deuda subsoberana de provincias con solidez en sus perfiles de deuda y equilibrio fiscal.

“Priorizamos Córdoba 2032 (CO32, 8,3% TEA) dentro de las alternativas”, detallaron.