El real brasilero se encuentra entre las monedas emergentes de mayor apreciación y genera una presión cambiaria local por pérdida de competitividad.
El peso argentino se movió en la dirección opuesta ya que no se apreció, sino que se devaluó en el ultimo año. Cuál es el riesgo cambiario que ven los analistas y que recomiendan hacer con los pesos.
El dólar se debilita
Las monedas emergentes están transitando un proceso de fuerte apreciación cambiaria gracias a la debilidad del dólar.
En el último año, el peso argentino (tipo de cambio oficial) perdió un 27%, ya que se incluye la salida del cepo, el cual fue en abril de 2025 e implicó un salto cambiario.
Junto con el peso argentino se incluyen la Lira turca, que perdió un 17% y la rupia india, con una merma de 5,7%.
Entre las monedas que más se aprecian en el último año se encuentran en el rublo ruso (+28%), el Forint húngaro (+23%), el peso mexicano (19%), la Corona checa (+18%) y el rand sudafricano (+17%).
Entre el top 10 de monedas emergentes que mas se fortalecieron en el ultimo año se encuentran países de la región como el peso chileno (16%), el peso colombiano (15%) y el real brasilero (12,8%).
Argentina versus Brasil
Si la película se lo acorta a tan solo 6 meses, vemos que las monedas de la región se encuentran en una franca apreciación y liderando las fortalezas de las monedas.
El peso colombiano se fortalece 13,6% y seguido del peso chileno (12,9%). Entre las 10 monedas de emergentes que mas se aprecian en los últimos 6 meses también se incluyen otras monedas de la región como el peso mexicano (9%) y el real brasilero (7,5%).
En dicho periodo, el peso argentino perdió un 10% de su valor.
Lo que queda en evidencia es que el tipo de cambio argentino se ha movido en la dirección opuesta a la de sus pares, lo cual permitió que el tipo de cambio real multilateral se mantenga estable.
Es decir, mientras las demás monedas se apreciaron, el peso se devaluó, lo cual mantuvo en el margen la competitividad comercial de Argentina.
Sin embargo, una variable clave a monitorear es lo que ocurra con el real brasilero, ya que Brasil es uno de los principales socios comerciales de Argentina.
Hoy el real se ubica en su menor nivel desde 2024 y ha mostrado una notable apreciación del 17,5% desde enero del año pasado, cuando el dólar supo tocar valores desde R$ 6,3.
Dicho de otra manera, cuanto mas se aprecia el real, más presión cambiaria encuentra la Argentina ya que corre más riesgos cambiarios en lo local para que la competitividad comercial se mantenga intacta.
Los analistas de Baires Asset Management consideran que el fortalecimiento del real brasileño introduce un matiz relevante para el escenario cambiario regional y, en particular, para Argentina.
“Una apreciación del real tiende a aliviar presiones competitivas inmediatas sobre el peso, especialmente en sectores transables donde Brasil es socio y competidor directo. En el corto plazo, esto funciona como un factor externo benigno: reduce el incentivo a una depreciación abrupta del tipo de cambio local y contribuye a estabilizar expectativas, siempre que el frente doméstico mantenga disciplina fiscal y monetaria”, alertaron
Hacia adelante, desde Baires Asset Management advierten si la apreciación del real no es un problema hoy, pero puede convertirse en una referencia incómoda si Argentina no acompaña con mejoras de productividad y una salida ordenada del cepo.
“Un real apreciado mejora la competitividad relativa argentina frente a Brasil, pero al mismo tiempo puede exponer tensiones internas si el tipo de cambio real local se atrasa por una combinación de desinflación rápida y crawling peg lento. En ese escenario, el riesgo no es tanto un shock cambiario inmediato, sino una pérdida gradual de competitividad que vuelve a poner presión sobre el esquema cambiario más adelante”; alertaron.
La competitividad hacia adelante
Cuando se analiza el tipo de cambio real multilateral, hoy el mismo se ubica debajo del promedio histórico que comprende los años de entre 1997 a 2025.
Los valores actuales de dicho índice se ubican en línea con los de mediados de 2025, y en términos históricos son similares a los del periodo de 2016 a 2017.
De cualquier manera, la macro de hoy luce de ser similar a lo que se evidenciaba en el pasado ya que actualmente el Gobierno consolido su equilibrio fiscal y externo, así como también inició este año un proceso de compra de dólares, en las que ya se acumularon más de u$s 1000 millones en enero.
Además, las perspectivas macro y de flujos hacia adelante lucen alentadores, con una buena liquidación del agro esperada por delante, junto con una continua colocación de dólares de compañías (obligaciones negociables) e inversiones en la economía real en los próximos meses y años (RIGI).
Aun así, los analistas siguen de cerca la dinámica cambiaria local y la tendencia del real brasilero y de mercados emergentes para poder determinar el posicionamiento en activos locales.
Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, resaltó que el año arrancó con un reflujo hacia mercados emergentes, generando en la mayoría de ellos apreciaciones en el tipo de cambio.
En ese sentido, agregó que, dado el movimiento del real brasilero, le da espacio al peso argentino. Esto, sumado a la compra diaria de divisas por BCRA, dio como resultado que hoy el tipo de cambio oficial se encuentra a 9% de la banda superior.
“De corto plazo, sería importante que el peso deje de apreciarse y de esta manera tratar de acumular la mayor cantidad de reservas. Pese a que la apreciación del real podría generar que parte del flujo financiero se destine al país vecino, también hay que tener en cuenta que este año es de elecciones presidenciales, tema no menor para los inversores que son adversos al riesgo”, detalló.
Por su parte, Agustín Helou, trader de Portfolio Investments, afirmó que el riesgo cambiario siempre está, aunque considera que en esta oportunidad, la Argentina toma una dinámica local un poco más propia que otras veces.
“Si se deprecia el real de golpe nos va a afectar, pero ahora con todo el flujo de emisiones, compresión del riesgo país, etc. Tenemos algo más de fundamentals para no sufrir tanto como otras veces. Pareciera que el dólar seguirá en términos reales maso menos en estos niveles en los próximos meses”, afirmó.
Inversiones en pesos
El entorno cambiario se da en un contexto en el que las tasas locales se han mantenido elevadas en las primeas semanas del año.
Actualmente, la curva a tasa fija se encuentra operando en niveles de 30% a 34% en el tramo corto y ubicándose en niveles de 32% en el tramo medio.
Finalmente, para los plazos más largos, las tasas se ubican en niveles de 30%, mientras que el extremo más largo, con el Bonte 2030 se sitúa en 26%.
Estas son niveles de tasas en pesos por encima de las expectativas de inflación que tiene el mercado en niveles de 20% para este año.
Las tasas se han desplazado al alza en las ultimas semanas a medida que se sentía el faltante de pesos y en el que las primeras semanas del año tienen a evidenciarse un aumento en la demanda de dinero.
Las tasas al alza empujan también a los inversores a mantenerse en pesos y desalienta el posicionamiento en dólares, por lo que mantiene estable la dinámica cambiaria local.
Es decir, que a pesar de que el real se haya apreciado, generando riesgos cambiarios en el margen, las tasas al alza han compensado el atractivo en dolarizar, por lo que los inversores mantienen su preferencia por los pesos.
Desde la óptica de las inversiones en pesos, los analistas de Baires Asset Management agregan que este contexto habilita una postura tácticamente constructiva pero flexible.
“Tiene sentido sostener exposición a instrumentos en pesos de corto y mediano plazo que capturen tasas reales positivas —LECAPs, BONCAPs o tramos CER selectivos—, aprovechando la menor volatilidad cambiaria relativa. Al mismo tiempo, es clave mantener coberturas dinámicas: posiciones dólar-linked o estrategias de roll en futuros para protegerse ante un eventual reacomodamiento del tipo de cambio”, dijero.
En cuanto a las inversiones, Ruggieri ve valor en títulos a tasa fija de corto plazo.
“Para el manejo de tesorerías la Lecap al 27 de febrero es una buena alternativa con una TEM en torno al 2,8%. De la misma manera otra alternativa sería la Lecap a abril (S17A6) con una TEM de 2,7%. Para perfiles que buscan algo no tan corto, vemos atractivo el bono dual (TTJ26) con vencimiento en junio y con un rendimiento de Tamar + 5%, con una tasa breakeven en torno al 25% para junio. Hoy la Tamar se encuentra en torno al 36%”; puntualizó.
En términos de tasa efectiva mensual, los títulos en pesos se encuentran operando en niveles de 3,2% en el tamo corto, cayendo a niveles de 3% a 2,8% en el tramo medio y a niveles de 2,6% en el tramo más largo de la curva.
En lo que respecta a los Boncer, estos operan con tasas de 7% a 8% en promedio de tasa real a lo largo de la curva.
Los analistas de IEB resaltaron en un informe enviado a clientes que mantienen las estrategias en carry posicionados en tasa fija corta.
“Estamos frente a una curva que todavía se mantiene muy invertida como para alargar duration, como por presentar una menor volatilidad. Para un escenario algo más conservador, los instrumentos con ajuste CER proporcionan cobertura sobre el techo de la banda cambiaria”, dijeron.
En cuanto a las estrategias en pesos, desde IEB ven mayor interés en los bonos duales (Tasa fija-TAMAR).
“Nos gusta particularmente, el TTJ26 rinde TAMAR + 5,3% para junio 2026; mostrándose atractivos para devengar tasa, con una tasa breakeven en la zona del 25,5% (por caso la TAMAR promedio de la última semana se mantuvo en la zona de 35%), y brindando el beneficio de la cobertura para un esquema monetario-cambiario que se mantiene tirante y necesitará de tasas reales altas”, afirmaron.
Finalmente, en cuanto a los bonos que ve valor, Helou destacó los CER tales como la Lecer a Mayo (X29Y6), a junio (TZX26) y el Boncer a noviembre (TX26) así como también los Duales a junio (TTJ26), a septiembre (TTS26 ) y a diciembre (TTD26).