En la Argentina, en los últimos años tenemos una macro claramente estabilizada y mucho más ordenada", analizó Lucas Lainez, CEO de Puente, en una entrevista con El Cronista. Destacó que el país encontró “cuatro motores que generan una perspectiva auspiciosa hacia adelante: el agro, sumado a lo que es el sector energético, el minero y la industria del conocimiento, que para Argentina es muy importante”.
Lainez cuenta con casi 25 años de experiencia en Puente, una compañía que tiene 110 años en la Argentina, y más de 30 años en la industria financiera. “En Puente tenemos clientes de tres generaciones, porque justamente estamos para acompañar y entender con visión a largo plazo”, contó . Y dijo que, si bien tienen el holding en Reino Unido, tienen operación en seis países: Argentina, Uruguay, Paraguay, Panamá, Estados Unidos y España. “Administramos cerca de u$s 6000 millones y operamos anualmente volúmenes cercanos a los u$s 20.000 millones”, contó. Eso le da una mirada gobal del mercado de capitales.
¿Cómo ves la dinámica financiera de la Argentina en el convulsionado contexto global que plantea el mundo actual?
Claramente, este es un mundo hoy muy vinculado a la volatilidad. Este año, por los conflictos bélicos, pero ya veníamos de años volátiles también. Si uno se fija hacia atrás, el tema de la renegociación de tarifas de Donald Trump generó mucha volatilidad en los mercados. Pero antes tuvimos un periodo de suba de tasas en 2022, que generó también mucha volatilidad. Y, ni hablar del Covid. Y así podría nombrar hacia atrás crisis o decisiones que impactan en el mundo de los negocios.
Las crisis son profundas, pero de muy corto plazo, pero después el mercado continúa con su rumbo. Y, a pesar de todo eso, desde 2020 hasta hoy, las acciones subieron entre un 60% y un 70%. Convivimos con esa volatilidad, pero en definitiva el mercado encontró su rumbo, sus drivers para salir adelante. Tenemos un Banco Central comprando reservas, nivel de actividad muy heterogénea.
Argentina encontró cuatro motores que hacen que uno tenga una posición auspiciosa hacia adelante: lo que ya sabemos desde hace décadas que es el agro, sumado al sector energético, el minero y la industria del conocimiento, que para Argentina es muy importante.
¿Y cómo ve las posibilidades de acceso al financiamiento y al mercado de capitales?
Quienes están en este momento liderando el mercado de crédito para la Argentina son las empresas, tanto a nivel internacional como a nivel local. El año pasado, en 2025, se emitieron cerca de u$s 18.000 millones de dólares en obligaciones negociables, creció un 70% respecto a 2024, y ya venía creciendo un 60% respecto de 2023. Gran parte de eso son emisores normales y habituales, que se hacen en mercados internacionales, principalmente en Nueva York, pero gran parte de eso también sucedió en el mercado local.
Y, a partir de mitad del año pasado, las provincias también han comenzado a estar presentes en la emisión de deuda, obteniendo financiamiento para todas las obras de infraestructura, planes de crecimiento y demás. Entonces, el crédito está acompañando.
Hablaba antes del contexto internacional, ¿qué perspectiva tienen hacia adelante?¿Qué escenario manejan ustedes en Puente hoy?
Creo que tenemos que estar preparados para que se acentúen, no los conflictos, pero sí la volatilidad. Porque antes a lo mejor la volatilidad surgía de grandes decisiones o de grandes crisis que ocurrían cada tantas décadas o cada tantos años. Hoy convivimos con contextos que cambian a la velocidad del cambio tecnológico, de la innovación y no necesariamente tiene que ser un conflicto bélico.
Pueden ser nuevas formas de ser más productivos en ciertas industrias que impactan positivamente en un sector o en una región o en un país y negativamente en otro. Entonces, esa volatilidad, ese cambio de contexto hace que uno tenga que estar muy preparados. El mundo que conocimos hace 50 años hoy va a otra velocidad y es clave cuán fuerte o robusto está uno para poder convivir con esa volatilidad.
¿Dónde ve los principales puntos que son desafiantes para Argentina hoy?
En la medida que Argentina como país pueda marcar una conducta, un camino, y que eso se respete y sean políticas que se desarrollen y se continúen a lo largo de distintas etapas, eso va a ayudar mucho a la construcción de esa robustez como país. Y eso, cuando uno mira hacia adentro, es lo que tiene que hacer también con las propias compañías.
Estar atento en la dinámica, en la resolución de los temas urgentes y diarios, pero nunca dejar de mirar estratégicamente cuáles son los tres o cuatro puntos importantes que cada uno tiene que tener muy bien claro que esos son el norte de cada uno de nosotros.
¿Hacia adelante ve posibilidades de que siga bajando el riesgo país?
Hay algo que es matemático y que es la performance que han tenido los títulos públicos argentinos en los últimos años ha sido muy relevante, porque matemáticamente subieron desde niveles realmente muy bajos y hoy nos encontramos con este nivel de riesgo país cercano a los 600 puntos. La construcción es lenta, por eso digo que hay que ir marcando el norte y sobre eso ir dando, en el buen sentido, respuestas a los distintos desafíos que se vienen generando.
¿Cómo ves la posición de Argentina dentro de los países emergentes?
Argentina, más allá de esta volatilidad y estos contextos a veces un poco más favorables, a veces un poco menos favorables, a veces un poco más protagonista, y a veces no tanto, no deja de ser la segunda economía de Sudamérica y la tercera economía de Latinoamérica.
De una región que está alejada de los grandes conflictos del mundo, que tiene una preponderancia por lo que el mundo necesita, que es alimentos, que es energía, que es minería. Entonces, mis expectativas son muy optimistas para Latinoamérica y para el rol de Argentina dentro de esta Latinoamérica, dentro de esta Sudamérica, porque en definitiva la escala que tenemos es relevante.
Hacia adelante, ¿qué proyectos tienen en Argentina?
Nosotros, como compañía hace cerca de 20 años atrás nos propusimos liderar el negocio en la región. Por eso, no nos conformamos con ser una entidad muy grande en la Argentina, sino que hemos buscado a lo largo de los años poder llevar nuestra práctica a distintos países. Y eso es algo que son desafíos que constantemente estamos buscando y mirando.
Nuestra idea es poder seguir desarrollando el negocio en la región, en donde estamos, en las operaciones que tenemos. Poder acompañar muy fuerte, de manera muy importante a nuestros clientes en materia de inversiones financieras, de mercados capitales, economía real. Hay mucho para hacer todavía. Los inversores en cierta manera necesitan asistencia en muchos puntos, tanto a nivel local como en los países donde estamos.