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Este martes será un día clave para el dólar en la Argentina, según cómo le vaya al presidente Donal Trump en las elecciones legislativas de los Estados Unidos.

Si llega a perder ambas cámaras, el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, no tendrá tanto margen de maniobra para, eventualmente, poder auxiliar financieramente a la Argentina, como lo hizo en las elecciones del año pasado.

Dolarización

Aunque hay quienes niegan esta versión, de todos modos la expectativa que podría generar un presidente como Donald Trump con menos poder de fuego, puede llegar a provocar una mayor dolarización de portfolios este miércoles, una vez que ya estén los resultados de las elecciones de medio término, en caso de ser derrotado.

Todo se da en un contexto en el cual, si bien el Banco Central compró u$s 96 millones, luego de haber estado el lunes, martes y miércoles pasado sin intervenciones, las reservas cayeron de u$s 50.154 millones a u$s 48.562 millones, en un escenario donde el mercado mira de lleno cuántas balas tiene el Gobierno para afrontar una eventual dolarización de carteras de cara a los comicios presidenciales del año que viene.

Riesgo país

Con un riesgo país que sigue en alza hasta orillar los 800 puntos, parte de la explicación parece estar en el horizonte electoral de 2027, que comienza a ganar peso en las cotizaciones.

El Índice de Confianza en el Gobierno continúa en niveles débiles y, pese a registrar una mejora del 0,9% en octubre, se mantiene en valores que, según estimaciones de GMA Capital, se asocian con una probabilidad de reelección de Javier Milei del 39,1%.

Sin embargo, hay un aspecto que distingue este episodio de otros períodos de incertidumbre. La corrección de los activos convive con un tipo de cambio relativamente estable.

Si los republicanos pierden ambas cámaras, el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, no tendrá tanto margen de maniobra para auxiliar a la Argentina.Shutterstock

Ajuste

“Por ahora, el ajuste se concentra en la ampliación del canje y los mayores spreads soberanos, mientras que el dólar se mantiene relativamente al margen, una divergencia que resulta especialmente llamativa frente a las presiones cambiarias que llegaron desde el país vecino”, precisa GMA.

Sin embargo, el peso cedió apenas 0,8%, mostrando una caída considerablemente más moderada que la de la moneda brasileña. Esa relativa estabilidad, lejos de reflejar una ausencia de presiones, llevó la marca de la intervención oficial: el Central resignó compras de reservas y el Tesoro volvió a vender divisas.

Presión cambiaria

Con el objetivo de contener la presión cambiaria, el BCRA recién el jueves volvió a sumar u$s 47 millones. El Tesoro, por su parte, vendió alrededor de u$s 100 millones, algo que no ocurría desde febrero, aunque luego recompró u$s 44 millones el martes.

“La respuesta oficial dejó en claro que el ancla cambiaria sigue ocupando un lugar central en las prioridades del Gobierno, incluso cuando sostenerla implica resignar margen para acumular reservas”, concluye GMA.