El Banco Central extendió a este lunes la compra dólares. Acumula embolsos en ocho ruedas seguidas. En enero, el organismo ya acumuló más de u$s 700 millones, mientras el tipo de cambio oficial bajó a la zona de los $ 1445.
Desde FMyA, la consultora de Fernando Marull, señalan que la clave está en una combinación de factores. Por un lado, el agro aceleró la liquidación de la cosecha fina y viene con un rirmo de ventas de algo más de u$s 80 millones diarios en promedio.
Por otro, apareció más oferta financiera. Las empresas todavía conservan buena parte de los cerca de u$s 7000 millones que levantaron con emisiones de deuda tras las elecciones y tienen hasta seis meses para volcarlos al mercado de cambios, por lo que parte de esos billetes crocantes ya estaría en el mercado.
Del lado de la demanda, el movimiento fue el inverso. Las tasas más altas redujeron la búsqueda de cobertura cambiaria y las intervenciones oficiales en la curva dólar linked desplazaron parte de esa demanda hacia bonos del Tesoro.
LCG introduce un matiz relevante. Plantea que la pregunta no es solo de dónde salen los dólares, sino qué los explica: si un saldo comercial positivo o entradas de capitales.
En el primer caso, las compras evitaron una apreciación mayor del tipo de cambio. En el segundo, advierten que la acumulación de reservas suele ser de corto plazo por esa vía. Para LCG, el punto a seguir es si el nivel actual del tipo de cambio permite sostener un saldo de cuenta corriente positivo y reducir la dependencia de flujos financieros.
La oferta que sostiene al tipo de cambio
Nery Persichini, Head of Research & Strategy de GMA Capital, opinó en diálogo con El Cronista que, el rol de la cuenta financiera resulta clave para robustecer la oferta de divisas.
“Es un puente hacia el segundo trimestre, cuando la estacionalidad de las liquidaciones agrícolas alcanza su máximo”, dijo el experto.
Persichini recordó que hasta el momento, empresas y provincias aprovecharon el humor favorable del mercado y desde fines de octubre, consiguieron más de u$s 8000 millones.
“Un parte de este flujo se está liquidando en el MLC, abasteciendo las compras del BCRA sin que haya fricciones sobre el tipo de cambio”, advirtió el experto.
Y advirtió: “El cepo se mantiene como un aliado. Más allá de la coyuntura, la Argentina necesita eliminar las restricciones cambiarias para que el ingreso de dólares sea genuino, en particular vía inversión extranjera directa”, concluyó.
Por su parte, Adrián Yarde Buller, estratega jefe de Facimex Valores, dijo a este medio que las colocaciones de deuda de provincias y corporativos “seguramente impacten sobre la oferta”, pero para el experto, el principal factor que explica las compras de billetes verdes del BCRA es la fuerte caída de la demanda de divisas.
Yarde Buller explica que, en lo que va de enero, el interés abierto no tuvo un aumento significativo y en la última licitación quincenal del Tesoro venció un monto sustancial de Letras dollar linked que el mercado no quiso renovar.
“Mi impresión es que el programa monetario está funcionando en el sentido de que empieza a ser la demanda de dinero la que motiva las compras de divisas del BCRA”, lanzó el estratega.
Milo Farro, research de Rava, dijo a este medio que hasta el 16 de enero, el BCRA totaliza compras por u$s 687 millones, con lo que ostenta una aceleración significativa en su ritmo de acumulación durante la última semana (u$s 469 millones).
Además de constituir una excelente señal para los tenedores de bonos, este programa se produce en un contexto de presión bajista para el dólar mayorista, que se encuentra en $ 1430, destacó Farro.
En este sentido, el experto consideró que la continuidad del “boom de emisiones corporativas es el catalizador de esta dinámica virtuosa para el mercado”.
Explicó que las empresas se están beneficiando de la compresión del riesgo país, no solo por las tasas más bajas, sino también porque están recibiendo ofertas que ascienden al doble e incluso al triple del monto adjudicado.
“Si bien no es posible saber con precisión cuanto queda por emitir en enero, es esperable que más compañías aprovechen el contexto favorable para realizar nuevas emisiones”, adelantó.
YPF busca hasta u$s 500 millones
En ese contexto trascendió que, como parte de su estrategia financiera de largo plazo, YPF anunció la licitación de la reapertura de las Obligaciones Negociables Clase XXXIV, emitidas bajo legislación extranjera, denominadas en dólares y pagaderas en el exterior. La compañía ofrecerá entre u$s 300 y u$s 500 millones adicionales, a una tasa fija del 8,25% anual y con vencimiento en 2034. La colocación se realizará por precio, con una tasa de rendimiento objetivo cercana al 8%.
Este bono fue emitido originalmente en enero de 2025 por u$s 1100 millones. Con la reapertura, el monto total en circulación pasará a ubicarse entre u$s 1400 y u$s 1600 millones, lo que apunta a mejorar la liquidez del instrumento en los mercados internacionales.
Al respecto, Emanuel Juárez, analista de mercados de HFM, por último comento que los dólares que compra el BCRA en lo que va de enero vienen principalmente de flujos financieros “más que comerciales”.
Por un lado, dijo, hay una mayor canalización de divisas al mercado oficial en un contexto de brecha más contenida y expectativas de estabilidad cambiaria.
Y lanzó Juárez: “Pero el factor clave es el financiamiento corporativo externo, en lo que va de enero las empresas ya colocaron más de u$s 1500 millones en deuda, y una parte relevante de esos dólares termina ingresando al MULC. Si este ritmo se sostiene, enero podría cerrar con u$s 2000 o 2500 millones adicionales por esa vía, dándole aire al BCRA en un mes estacionalmente débil para las exportaciones”, concluyó el estratega.