El riesgo país se mantiene en niveles elevados y esto es un problema para la Argentina. La falta de una dinámica bajista genera incertidumbre entre los analistas, aunque muchas voces mantienen confianza en que debería apuntar a la baja y permitirle al país volver a los mercados de deuda global para rollear los abultados vencimientos de deuda.
Gran parte de inversores no saben qué es el riesgo país y por qué es importante que baje. Y, en el caso en que baje, cuál es el bono que mejor se beneficiaría
Por qué el riesgo pais debe bajar
El riesgo país es la sobretasa que paga la Argentina por encima de las libre de riesgo, medido en puntos básicos.
Tiene un componente local y uno externo. Si la tasa libre de riesgo sube, entonces el costo financiero para la Argentina es mayor ya que le sube el piso de la tasa de endeudamiento del país.
A su vez, el componente local refiere a que el Gobierno debe encarrilar la macro hacia una normalización, de modo que el mercado global vea con menores riesgos al crédito argentino. Esto implica no solo bajar la inflación y mejorar las cuentas públicas, sino también acumular reservas.
Además, el factor político es visto como clave en la Argentina ya que los sucesivos gobiernos anti mercados y, dado el historial crediticio, golpean al crédito argentino.
La baja del riesgo país también es importante para que las compañías locales puedan financiarse a tasas más bajas y que, con ese financiamiento, puedan desarrollar inversiones a largo plazo a un costo financiero menor. Esto generaría más empleo y dinamizaría la economía a mediano y largo plazo.
Desde Research Mariva entienden que es crucial que el gobierno recupere el acceso a los mercados internacionales de capital cuanto antes. En este sentido, consideran que el gobierno avanza en la dirección correcta.
"En los últimos meses, se han dado pasos notables hacia el reingreso a los mercados de capital, como el acuerdo con el Fondo Monetario (FMI), el levantamiento de los controles cambiarios y el aumento de las reservas internacionales", dijeron.
Los compromisos que vienen
En 2026 la Argentina deberá hacer frente a deuda con privados por un total de u$s 8300 millones, similar a la deuda que deberá pagar en 2027, por más de u$s 9000 millones.
Para 2028, los compromisos se acercan a los u$s 12.000 millones, al igual que en 2029. Los vencimientos no bajan de los u$s 10.000 millones por año hasta 2035.
Dado el bajo nivel de reservas netas, hacer frente a estos compromisos resulta imposible sin un mercado de capitales internacional abierto que le permita a la Argentina rollearlos.
Federico Filippini, Head Of Research & Strategist de Adcap Grupo Financiero, resaltó que los inversores están enfocados no sólo en las necesidades de divisas para lo que resta del año, sino especialmente en los requerimientos de 2026 y 2027.
"En este contexto, consideramos que continuar con la acumulación de reservas podría favorecer una compresión significativa del riesgo país", dijo Filippini.
En esa línea, espera que la deuda mantenga su lateralización o falta de tendencia, por lo que muestra cierto grado de cautela. "Desde comienzos de año, sostuvimos que los bonos globales se iban a mantener operando dentro de un rango, habiendo incorporado rápidamente buena parte de los posibles catalizadores positivos. En el corto plazo, no identificamos factores que puedan impulsar un rally. Dicho esto, si el gobierno logra avanzar de manera ágil hacia el nuevo esquema de política monetaria basado en tasa y tipo de cambio, los bonos continúan ofreciendo rendimientos atractivos, en el mediano plazo", afirmó.
Pagando deuda con dólares cash
La semana pasada el Gobierno hizo frente a sus compromisos de deuda, abonando u$s 4350 millones a bonistas privados.
Esto es considerado un logro por parte del Gobierno ya que el compromiso de deuda fue realizado con dólares cash, es decir, no se acudió al mercado internacional de deuda para rollear vencimientos.
Con el actual nivel de riesgo país, la posibilidad de que la Argentina acceda al mercado global para renovar su deuda es limitada ya que el costo financiero resulta elevado.
Por esta razón también, el hecho de que se haya abonado la deuda, dado el bajo nivel de dólares y sin mercado abierto, es visto como algo positivo, aunque también es visto como insostenible a mediano plazo, y sobre todo, de cara a los próximos vencimientos de deuda.
Los analistas de Research Mariva resaltaron que el gobierno cumplió con éxito sus vencimientos de deuda en moneda extranjera por un total de u$s 4350 millones, reafirmando su compromiso de cumplir con las obligaciones de deuda.
Sin embargo, advierten que, al igual que en enero, el pago se ejecutó con las reservas del Banco Central, el cual entienden que luce como un enfoque insostenible en el tiempo, dados los importantes vencimientos de deuda que vencen en los próximos años.
Riesgo país y potencial de los bonos
Los especialistas del mercado se muestran optimistas sobre el posible regreso de la Argentina a los mercados globales.
Sin embargo, para ello, los bonos deben subir más de modo que, cuanto más suban, menor es la tasa de interés que pagan los bonos.
Dicha tasa de interés de los bonos está íntimamente relacionada con el riesgo país.
Hoy, con la tasa libre de riesgo a 10 años en niveles de 4,4%, y el riesgo país en 700 puntos, la Argentina debería pagar una tasa de 11,5% en el mercado internacional de deuda.
Esa tasa coincide con el rendimiento con el que operan los bonos argentinos.
Cuanto más suben los bonos, menor es su tasa, dado que el rendimiento se mueve de manera inversa a la tasa.
Por ello, el mercado espera ver mayores subas en los bonos para que la tasa sea menor, y que por consiguiente, el riesgo país también baje.
Ante tal contexto, la Argentina estaría en condiciones de emitir deuda en el mercado internacional para renovar los abultados vencimientos de deuda que deberá hacer frente en los próximos años y que hoy, sin mercado solo puede pagar con dólares propios.
Los analistas de Facimex Valores señalaron que esperan que el Gobierno sea capaz de volver a e emitir deuda en los mercados globales a fin de este año.
"Nuestro escenario base sigue descontando que el Tesoro estará en condiciones de acceder formalmente al mercado global este año, lo que implica un riesgo país por debajo de 550pbs. Creemos que podría incluso ubicarse entre el EMBI (283pbs) y los emergentes high yield (386pbs) quedando mucho más cerca de la curva de YPF (en zona de 400pbs)", dijeron.
De esta manera, resaltaron que este escenario favorecería a bonos largos como GD41 y GD35 por su mayor duration y alta convexidad, dejando retornos totales entre 31-33% hasta fin de año.
Fundamentals y drivers
Si bien los precios de los bonos se muestran a la baja, dejando un elevado riesgo pais, los fundamentals de Argentina aparecen como más sólidos respecto de sus comparables.
Cuando se analiza las variables fundamentales de Argentina contra sus pares, y tomando las estimaciones del FMI, se observa que en el frente fiscal Argentina es el mejor alumno por amplio margen.
Según el relevamiento de Delphos, el FMI espera Argentina un superávit financiero de 0,4% del PIB para 2025.
En cambio, para Angola se estima un déficit de -2,3%, para Turquía -4,3%, Pakistán -5,6% y Egipto -12%.
Dada su expectativa positiva sobre los bonos, desde Research Mariva resaltaron que mantienen una posición sobreponderada en renta fija local.
"Consideramos que las elecciones legislativas de octubre serán el catalizador clave para los bonos soberanos, ya que determinarán el grado de apoyo político que necesitará el gobierno para impulsar las reformas estructurales que demanda el mercado. Esto, sumado a los sólidos fundamentos internos, debería permitir que los bonos soberanos converjan gradualmente, a mediano plazo, hacia niveles de rendimiento consistentes con los créditos con calificación B", detallaron.
Según sus calculos, simulando un ejercicio de retorno total de 6 meses en el que la curva soberana logra normalizarse, alcanzando niveles de calificación crediticia B-, el GD38 y el GD35 tienen el mayor potencial de alza, en torno al 22%.
Las tasas de los bonos
Actualmente la curva opera con tasas del 11,5% en el tramo corto y de niveles de 11% en el tramo medio y largo.
La curva se ha aplanado y opera con tasas mas bajas respecto del 15% que llegó a oprar antes de la salida del cepo cambiario.
Desde Cohen resaltaron que los vencimientos de deuda siguen corriendo y que si bien se abonó el vencimiento de julio, el riesgo país no baja.
"El Gobierno pagó con fondos propios los pagos de los Globales, pero cada nuevo vencimiento reaviva las dudas del mercado. No sorprende, entonces, que el riesgo país siga lateralizando, aun cuando hay voluntad de pago, pues lo que falta son los dólares", dijeron.
De cualquier manera, se mantienen optimistas sobre el futuro de los bonos en dólares.
"Para estrategias en dólares, mantenemos la preferencia por el tramo medio-largo de la curva de bonos soberanos. Si bien la acumulación de reservas continúa siendo el pilar más débil del programa, creemos que un ancla fiscal sostenida y un triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas de octubre podrían habilitar una compresión del riesgo país que permita reabrir el acceso a los mercados internacionales", dijeron.
En este contexto, destacaron al GD35 (TIR 11,2%) y al GD41 (TIR 11,1%) por su capacidad de captar el mayor potencial al alza ante distintos escenarios de caída en el riesgo país en un horizonte de un año.
Finalmente, desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) también prefieren los Globales del tramo medio y largo de la curva.
"Seguimos favoreciendo una combinación de AL30, GD35 y GD41, que consideramos los vehículos más atractivos para capturar retornos en un escenario de compresión del riesgo país. No obstante, dada la volatilidad que aún caracteriza al segmento, optamos por seguir incluyendo exposición en el tramo corto de la curva para moderar el perfil de riesgo", dijeron desde PPI.