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El ministro de Economía, Luis Caputo, cerró ayer una licitación de deuda sin sobresaltos, captando $ 6,12 billones con ofertas recibidas por $ 7,4 billones y un rollover, tasa de refinanciación, del 120% sobre los vencimientos. Además, canjeó una porción significativa de los vencimientos de fin de mes que presionaban el calendario financiero de corto plazo.
Por instrumentos en moneda local y dólar linked, Caputo recibió 2.962 ofertas, con una tasa de rechazo del 17%, señal de que Economía mantuvo disciplina de precios y no convalidó tasas fuera de su zona de confort.
El grueso de la demanda se concentró en los nuevos duales CER y TAMAR. El bono con vencimiento junio 2030 fue el más demandado, con $2,11 billones adjudicados a una tasa TAMAR de 9,30% y CER de 6,34%. El dual diciembre 2028 captó $1,45 billones — tasa CER de 4,76% y TAMAR de 7,76% — mientras que el diciembre 2029 sumó $0,83 billones, con CER de 5,86% y TAMAR de 8,84%.
Ningún instrumento en pesos tiene vencimiento inferior a 30 meses, una definición de Caputo para limpiar vencimientos de corto plazo y pasar sin sobresaltos la previa a las elecciones del 2027.
El día del canje
En el segmento dólar linked, la letra con vencimiento agosto 2026 concentró la demanda con $ 1,62 billones adjudicados a una tasa de 5,49%, mientras que el bono diciembre 2028 colocó apenas $0,12 billones a 8,34%, reflejando menor apetito por el tramo largo en esa curva. En la ventanilla en dólares, el Tesoro reabrió el Bonar 2028 adjudicando u$s 200 millones con una tasa de 8,31% nominala anual. Hoy habrá una segunda vuelta por hasta u$s 100 millones adicionales de valor nominal, por adhesión al mismo precio de corte.
Ningún instrumento en pesos tiene vencimiento inferior a 30 meses, una definición de Caputo para limpiar vencimientos de corto plazo y pasar sin sobresaltos la previa a las elecciones del 2027.
El dato más relevante de la jornada no estuvo en la licitación per se sino en los canjes. A través de la conversión del Boncer TZX26 y del dual TTJ26 — ambos con vencimiento el 30 de junio — Caputo logró migrar una masa significativa de deuda de cortísimo plazo hacia los nuevos duales de vencimientos más largos, despejando el 24,89% del stock en circulación del TZX26 y el 21,79% del TTJ26.
En el canje del TZX26, los tenedores migraron hacia los tres nuevos duales: $0,29 billones al diciembre 2028 a tasas de 7,79% TAMAR y 4,51% CER; $0,61 billones al diciembre 2029 a 8,88% TAMAR y 5,63% CER; y $0,91 billones al junio 2030 a 9,36% TAMAR y 6,12% CER.
La preferencia por el tramo más largo refleja búsqueda de rendimiento en un contexto de curva empinada. En el canje del TTJ26, la distribución fue más pareja: $0,82 billones migraron al dual diciembre 2028 y $0,41 billones al diciembre 2029, ambos a las mismas tasas de corte que el tramo equivalente del TZX26.
Mediano y largo
“El dato más relevante de la jornada fue la respuesta del mercado ante una oferta de instrumentos en moneda local concentrada exclusivamente en el mediano y largo plazo, sin opciones de cortísimo plazo. El Tesoro convalidó tasas competitivas para sus nuevos bonos duales ajustables por CER o tasa TAMAR, extendiendo vencimientos hasta los años 2028, 2029 y 2030”, destacó Eric Ritondale, economista jefe de Puente.
“Por el lado de las operaciones de canje anticipado Finanzas logró una adhesión del 24,89% y el 21,79% de sus valores en circulación, respectivamente. Si bien el porcentaje muestra un piso de acompañamiento moderado considerando que una porción importante de estos activos se encuentra en manos de inversores privados, la conversión de casi $ 3 billones a los nuevos bonos duales de largo plazo cumplió con el propósito oficial de suavizar el perfil de amortizaciones de cara a las obligaciones más exigentes del cierre mensual”, agrega el economista.
Concluye destacando que “la Secretaría de Finanzas aprovechó el contexto de abundante liquidez en el sistema financiero para profundizar su estrategia de consolidación de pasivos, fijando tasas de largo plazo y reduciendo el stock de los vencimientos más inmediatos, sin convalidar rendimientos por encima del secundario”.
Caputo avanza en el plan de “estirar vencimientos” al menor costo posible. El 2027 es clave.