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El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reglamentó este lunes el programa de desendeudamiento familiar, que pone topes de tasas de interés del 35% y plazos mínimos de 24 meses para que los bancos refinancien deudas de morosos.

Así, determinó aspectos claves para aliviar las finanzas de los porteños que estén calificados por la Central de Deudores del Banco Central en situación 2 y 3, es decir, con retrasos en el pago de entre 60 y 180 días.

El programa para el desendeudamiento familiar y personal está destinado a aliviar la situación de morosos. Es una herramienta que busca regularizar pasivos existentes, sustituir deudas de alto costo financiero por financiamiento en condiciones más accesibles y contribuir a la estabilidad económica de los sujetos alcanzados".

El Banco Ciudad será la primera entidad que ofrecerá refinanciaciones en el marco de la nueva ley. Las demás entidades financieras bancarias y no bancarias podrán adherirse al programa hasta el 31 de julio de 2026.

La Autoridad de Aplicación será el Ministerio de Hacienda y Finanzas porteño, que conjuntamente con la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos, “determinarán el procedimiento, condiciones y requisitos aplicables para la adhesión de las entidades interesadas y podrá prorrogar el plazo previsto para la adhesión por única vez mediante acto fundado”.

No se trata de créditos nuevos, sino de planes de pago para saldar préstamos ya otorgados. Por lo tanto, no se depositará dinero en las cuentas de los solicitantes, sino que se negociarán nuevas condiciones para regularizar deudas.

Jorge Macri había promulgado la ley el 30 de junio. “Las familias porteñas podrán refinanciar sus deudas de tarjetas de crédito y préstamos en mora con más plazo y una tasa de interés fija. Las nuevas alternativas de refinanciación estarán disponibles a través del Banco Ciudad y de las entidades financieras que decidan adherirse”, aseguró el jefe de Gobierno.

Cómo pedir un plan de pagos

Podrán acceder al programa las personas que registren deudas originadas en tarjetas de crédito y/o préstamos personales otorgados por entidades financieras que adhieran al programa.

Los que soliciten refinanciaciones deben tener ingresos familiares inferiores a 10 salarios mínimos; acreditar que los compromisos de deudas representan más del 30% de los ingresos mensuales del hogar; y contar con domicilio real en la Ciudad con una antigüedad mínima de 2 años.

La ley da un marco para refinanciar: con tope de tasa y plazos mínimos. Y también funciona para que el deudor te atienda el teléfono”, revela un directivo de un banco de la City.

Más allá de la ley, las refinanciaciones crecen mes a mes. Según un informe de EcoGo, en mayo alcanzaron el 24,1% sobre el total de la mora.

En familias los planes de pago treparon al 25,5% del crédito en mora, equivaliendo al 2,9% del total del crédito otorgado. En tanto, las líneas a empresas en situación irregular fueron refinanciadas en un 17,8%, lo que representa un 0,45% del total del crédito a personas jurídicas.