Desde el restaurante ubicado en el piso 64 de Madalay Bay Hotel en pleno Las Vegas, la vista desde las ventanas panorámicas es excepcional, pero Toshiba nos hizo desviar la atención hacia un espectáculo igualmente atractivo: las imágenes que ofrecían su televisor Ultra HD de 84 pulgadas.
Se podían ver escenas de deslumbrarse belleza natural desde la inmensa pantalla. La claridad de la imagen era asombrosa y los colores, vivos. Pero el precio es exorbitante.
Los fabricantes de TV tienen grandes desafíos desde que despegaron los televisores de alta definición hace cinco años. Las ventas mundiales de aparatos con pantalla plana cayeron 6% en 2012 y probablemente este año se mantengan en el mismo nivel debido a la incertidumbre sobre la evolución de la economía y los precios relativamente elevados, aseguró NPD DisplaySearch, una firma de investigaciones.
Por lo tanto, parece casi perverso que la industria apueste al Ultra HD como la próxima gran innovación, y trate de convertirlo en la estrella del International Consumer Electronics Show (CES), la Feria Internacional de Electrónica de Consumo.
Sony y LG anunciaron aparatos similares que cuestan cerca de u$s 20.000, un precio demasiado alto para la mayoría de los consumidores. Para reactivar las ventas, los productores de televisores están también poniendo énfasis en más servicios de Internet y mejoraron las interfaces del Smart TV (el llamado televisor inteligente), aparentemente a la espera del intento de Apple de darle una lección a la industria con su propia incursión en el área de televisores a fines de este año.
"Somos optimistas en cuanto a la táctica empleada. Estamos apuntando a lo correcto," Scott Ramirez, vicepresidente de marketing de producto, en el evento de Toshiba. "Ultra HD es una categoría nueva y significativa para 2013", agregó.
Pero los analistas sostienen que la tecnología, que ofrece una resolución cuatro veces superior a las pantallas Full HD, no será importante en términos de ventas. La Asociación de Electrónicos de Consumo espera que se venderá sólo 23.000 unidades en Estados unidos este año, mientras que podrían ser 1,4 millones en 2016, lo que aún representaría únicamente el 2% del mercado.
Además del precio, es probable que la falta de contenido grabado en Ultra HD también detenga a los consumidores. Y a las emisoras les preocupa no contar con el ancho de banda necesario para transmitir en ese formato.
"La mayoría de la gente no puede apreciar el HD, mucho menos el Ultra HD. Por lo tanto, a menos que fabriquen pantallas del tamaño de la pared y algún contenido que sea 4K (el estándar Ultra HD, que son casi 4.000 píxeles horizontales), creo que la industria de la TV va encontrarse con que eso decaerá, como pasó con el 3D," aseguró James McQuivey, analista en Forrester Research.
El Ultra HD no es el primer intento que hace la industria con un producto premium que ofrece imágenes más nítidas. En la Feria CES del año pasado, Samsung y LG presentaron impresionantes televisores OLED (diodo orgánico de emisión de luz) que ofrecían una imagen notoriamente más nítida sin la necesidad de elevar la cantidad de pixeles.
Sin embargo, los problemas de producción llevaron a que las unidades de LG recién en marzo estén listas para la venta en Estados Unidos, a un precio de u$s 12.000 millones para el modelo de 55 pulgadas. Samsung también empezaría los embarques este año. Los analistas creen que ahora se está promocionando el Ultra HD debido a las dificultades con la producción masiva de los OLED TVs.
También han fracasado otros intentos de lograr que el televisor sea más que un producto masivo de bajo margen de ganancia. La industria probó desde televisores 3D hasta aparatos "ecológicos" que ahorran energía. Pero el área que para los fabricantes ha sido un cierto éxito es el de los Smart TVs. Los televisores con conexión a Internet en 2012 representaron más del 40% de todas las unidades vendidas tanto en Europa occidental como en China, el mercado más grande del mundo, según DisplaySearch.
En el Mandalay Bay Hotel, LG presentó nuevo contenido y más capacidades gestuales y de voz para sus televisores inteligentes con conexión a Internet, y mostró una interfaz más clara y fácil de navegar para los consumidores.
"La fase inicial de los televisores smart consistió en la competencia por tener el mayor contenido. Ahora, casi todos los aparatos conectados tienen socios de contenido y por lo tanto, verdadera oportunidad de distinguirnos de la compentecia está en ofrecer una experiencia fácil e intuitiva para el usuario," afirmó Tim Alessi, director de desarrollo de productos nuevo para LG en Estados Unidos.
El peligro para los fabricantes de TV es que tienen más competidores en lo que respecta al consumo de videos por Internet. Los proveedores de decodificadores y fabricantes de consolas de juegos ofrecen servicios rivales.
Informa Telecoms & Media calcula que para 2017 más de la mitad de los 800 millones televisores smart que se usarán como monitores "bobos", porque los consumidores prefieren las consolas o los aparatos con streaming con Apple TV.
Los televisores normalmente se compran para que duren entre ocho y diez años, pero Informa asegura que pueden pasar de ser "inteligente" a ser "bobos" y obsoletos en tres años debido a que el hardware no sigue el ritmo del avance de las aplicaciones nuevas, que requieren nuevos hardware.