

A los pies del monte Breamo, en las zonas de Galicia, se encuentra un rincón mágico, en la desembocadura del río Eume. Se trata de la villa de Pontedeume que cuenta con el Castillo de Pontedeume como una de sus principales atracciones históricas, una fortaleza medieval construida en el siglo XIV para proteger la región.
El castillo, situado sobre una colina, ofrece impresionantes vistas del río Eume y el entorno circundante. Se trata de un símbolo del poder feudal y un punto de vigilancia sobre el curso del río, que aunque en el pasado sirvió como lugar de control, hoy es un mirador para apreciar unas bellas vistas.
Otro de los lugares indispensables es el puente que da nombre al municipio, una estructura medieval de piedra que ha sido restaurada en varias ocasiones a lo largo de los siglos. Este puente es un símbolo importante de la localidad y conecta las dos partes de la ciudad divididas por el río Eume.
Ya sea para perderse en su historia, disfrutar de su gastronomía o simplemente relajarse en un entorno de ensueño, una escapada a esta villa de Galicia es una experiencia única que los españoles no se pueden perder.

Pontedeume: un tesoro histórico en el corazón de Galicia
El alma de la villa Pontedeume es el Puente medieval que cruza el río Eume. Esta estructura de granito, de quince arcos que une ambas orillas desde la Edad Media, está envuelta en algunas de las leyendas más conocidas de Galicia, como la de la Ponte do Demo.
Según la tradición oral, fue el propio diablo quien construyó el puente a cambio del alma de una joven, salvada finalmente por su invocación al Espíritu Santo. Un relato que, con el paso del tiempo, acabó influyendo incluso en la etimología popular del nombre del municipio.
La historia documentada de la villa comienza en 1270, cuando Alfonso X el Sabio otorgó carta puebla a la villa, fundándola como enclave real estratégico sobre un antiguo puente de madera. Aquel gesto supuso privilegios fiscales, mercado propio y un papel administrativo clave para decenas de parroquias del entorno.
Luego, bajo el patrocinio de los Andrade, se levantaron hospitales, capillas y conventos y se construyó el puente de piedra. Durante los siglos XV y XVI la villa se consolidó como núcleo comercial y marinero. Las murallas que protegían esa ciudad se mantienen levantadas con el mismo trazo a día de hoy.

La leyenda milenaria del dragón en la villa medieval de Galicia
Además de la leyenda mítica del diablo constructor del puente, otra de las fábulas esenciales para la cultura local es la del dragón de Eume. Según la tradición, la criatura mitológica habitó la zona y fue derrotada por un caballero del linaje Andrade. El dragón encadenado pasó a formar parte de su escudo heráldico y se convirtió en el símbolo de dominio sobre el territorio y el río.
Estas leyendas conviven con tradiciones vivas, como la singular procesión musical de Semana Santa conocida como O Paso, cuando una banda recorre las calles de madrugada, o las fiestas de las Peras, que cada septiembre llenan la villa de color y memoria colectiva.
Guía para llegar a Pontedeume
Para llegar a Pontedeume se puede optar por distintos transportes según el punto de partida. Desde A Coruña, que está a unos 30 kilómetros, se puede tomar la carretera AC-12 y luego la AC-572, un viaje de unos 40 minutos.
Si se llega desde Santiago de Compostela, a unos 95 kilómetros, se puede tomar la AP-9 hacia A Coruña y luego la N-VI y AC-572, con un trayecto de 1 hora y 30 minutos.













