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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá el próximo 3 de septiembre en un pleno extraordinario del Congreso para informar de la gestión ante la llegada de decenas de miles de migrantes a Ceuta desde Marruecos el pasado 30 de julio, según fuentes parlamentarias.

Sánchez solicitó su comparecencia este miércoles a primera hora y planteó que fuera el día 9, en el primer pleno del periodo ordinario de sesiones, pero la Junta de Portavoces decidió finalmente que acuda una semana antes. El día 9 resultaba ya tarde para muchos grupos, incluidos los del bloque de la investidura.

Las críticas políticas hacia Sánchez por su retraso en la comparecencia.Fuente: EFEReduan

Por qué los grupos reprochan la tardanza a Sánchez

Buena parte del arco parlamentario coincidió en criticar los tiempos. El PNV consideró que Sánchez tendría que haber sido el primero en acudir al Congreso y trasladó al Gobierno que la comparecencia debía producirse “de forma inmediata”, sin esperar a septiembre. En Junts tampoco entienden que el presidente tarde más de un mes desde el inicio de la crisis en dar explicaciones.

Desde Podemos, su líder, Ione Belarra, calificó de “lamentable” que propusiera comparecer el día 9 y sostuvo que Sánchez debería haber interrumpido sus vacaciones, una opinión que compartió el diputado de Compromís Alberto Ibáñez, para quien el presidente llega “muy tarde”. Menos crítica se mostró la portavoz de Sumar, Verónica Martínez Barbero, que no puso reparos a la fecha, ya que lo importante, dijo, es que comparezca.

En la oposición, la portavoz del PP, Ester Muñoz, recordó que su partido llevaba semanas reclamando esa comparecencia: “Va a venir el día 3 y va a tener que dar muchas explicaciones”, señaló.

Tanto Muñoz como la portavoz de Vox, Pepa Millán, criticaron que Sánchez no interrumpiera sus vacaciones, y se hicieron eco de informaciones que apuntaban a un viaje del presidente a Andorra tras el Consejo de Ministros. Millán, en los términos más duros, afirmó no esperar “nada” de la comparecencia.

Ceuta propone 11.300 plazas para evitar el uso de polideportivos

En paralelo, la ciudad de Ceuta remitió este miércoles al ministro de Política Territorial y coordinador del mando único, Ángel Víctor Torres, una propuesta de espacios que permitiría habilitar unas 11.300 plazas para acoger a adultos y menores migrantes. El objetivo es ampliar la capacidad disponible sin recurrir de forma generalizada a instalaciones deportivas de uso ciudadano.

El documento recoge espacios públicos y privados en distintos grados de disponibilidad. Entre los ya habilitados figuran Loma Colmenar (unas 800 plazas), la antigua fábrica del Guano (600), Loma Margarita (1.500) y las naves del Tarajal (1.600 entre el CATE y las siete naves). A ellos se suman otros en preparación, como la Hípica, el antiguo campo de fútbol del cuartel de Caballería o las parcelas 127-133, con capacidad estimada para 2.500 personas.

Más allá de la relación de espacios, el Gobierno ceutí reclamó al Ejecutivo central un “plan urgente para volver a la normalidad mediante la devolución de las personas que llegaron”, con un horizonte temporal y los medios policiales y legales necesarios.

La polémica por los polideportivos

La propuesta llega después de la polémica por el listado de infraestructuras del dispositivo estatal, que incluía el antiguo Hospital Militar y varios polideportivos (Santa Amelia, La Libertad, Antonio Campoamor, Guillermo Molina y Díaz Flor), cuya posible utilización generó un amplio rechazo social y movilizaciones el martes.

Torres matizó después que esa relación era una “propuesta de máximos”, flexible y modificable, y aseguró que los polideportivos solo se usarían en una situación extrema y siempre mediante el consenso con la ciudad. El Gobierno central prevé, además, habilitar unas 2.000 plazas adicionales en nuevos espacios, mientras continúa con los procedimientos de identificación, retorno y tramitación de solicitudes de protección internacional.