

La campaña electoral en Aragón llegó este viernes a su fin con actos simultáneos del Partido Popular y del PSOE en Zaragoza, en una jornada marcada por la tensión política, los reproches cruzados y la presencia de los principales líderes nacionales.
A dos días de las elecciones autonómicas del domingo 8 de febrero, ambos bloques buscaron movilizar a su electorado con mensajes de cierre que combinaron apelaciones al voto útil, advertencias sobre posibles pactos y una fuerte carga simbólica.
El PP clausuró la campaña con un mitin en el Auditorio de Zaragoza encabezado por Alberto Núñez Feijóo y el presidente aragonés y candidato a la reelección, Jorge Azcón.
A la misma hora, el PSOE celebró su acto final con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la candidata socialista, Pilar Alegría, en un mitin que elevó el tono contra la gestión autonómica y contra la derecha.
¿Cómo planteó el PP su cierre de campaña en Aragón?
El acto popular se presentó como una demostración de fortaleza interna y respaldo nacional a la candidatura de Azcón. Feijóo centró su mensaje en la necesidad de estabilidad institucional y de un gobierno que, según defendió, garantice crecimiento económico y gestión eficaz de los servicios públicos.
El PP buscó proyectar una imagen de centralidad y de alternativa sólida frente a un escenario político fragmentado.

Sin embargo, el cierre no estuvo exento de polémica. Tras el mitin, en el mismo recinto, se programó un encuentro agitado con jóvenes protagonizado por Vito Quiles, una presencia que no figuraba en el cartel oficial difundido por el PP de Aragón.
Desde el partido se esforzaron en desvincular ambos actos, subrayando que no formaba parte de la agenda de cierre, aunque la coincidencia temporal y espacial alimentó las críticas de la oposición.
A ello se sumó el inicio del acto con un concierto del grupo Los Meconios, lo que añadió un componente simbólico que amplificó el debate político en la recta final de la campaña. Pese a ello, el PP cerró filas en torno a su candidato y apeló a concentrar el voto para evitar un escenario de bloqueo tras las elecciones.
¿Qué discurso desplegó el PSOE en su acto final con Sánchez y Alegría?
El mitin socialista apostó por un tono más emocional y de confrontación directa. Alegría abrió su intervención visiblemente emocionada y defendió un cambio de rumbo en Aragón, con especial énfasis en la sanidad pública, las listas de espera y la defensa de los servicios esenciales.
La candidata acusó a Azcón de haber deteriorado el sistema sanitario y prometió que esa será su prioridad si llega a la Presidencia.

Sánchez reforzó ese mensaje situando al PSOE como un proyecto “en el lado correcto de la historia”, vinculando la campaña aragonesa con decisiones de alcance nacional en materia climática, social e internacional.
El presidente del Gobierno también ironizó sobre errores recientes de Feijóo y criticó con dureza la presencia de Vito Quiles en el entorno del cierre del PP, elevando la polémica a un plano nacional.
Desde el PSOE, el objetivo fue movilizar a un electorado que se muestra más volátil y combatir la abstención, especialmente en un contexto invernal y con precedentes de baja participación en autonómicas. El mensaje final apeló a frenar a la derecha y a la ultraderecha y a consolidar un proyecto progresista para la comunidad.
Con los cierres de campaña ya consumados, Aragón entra ahora en las últimas horas antes de la cita con las urnas. El domingo 8 de febrero no solo definirá quién gobierna la comunidad, sino también el equilibrio de fuerzas y la necesidad de pactos en un territorio donde la mayoría absoluta ha sido históricamente una excepción.









