La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil ha cruzado el Atlántico y se ha instalado en la campaña electoral española. A poco más de un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre, el Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios de izquierda ven en el resultado brasileño una señal de que todavía es posible revertir las previsiones electorales y se esperanzan.
Lula obtuvo el 51,79% de los votos en la segunda vuelta, frente al 48,21% del candidato de extrema derecha, Flávio Bolsonaro. El resultado ha despertado el entusiasmo de las fuerzas progresistas españolas, que confían en repetir una remontada pese a los sondeos que apuntan a una victoria de PP y Vox.
Sin embargo, la comparación no ha sido bien recibida por el Partido Popular. Su secretario general, Miguel Tellado, ha respondido a Sánchez con una advertencia y ha recordado las condenas por corrupción que recibió el presidente brasileño.
Sánchez celebra el triunfo de Lula y confía en repetir la remontada en España
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha interpretado la victoria de Lula como una señal de esperanza para las fuerzas progresistas de cara a los próximos comicios españoles.
“Lo que ha pasado en Brasil, pasará también en España. La remontada del progresismo global acaba de empezar”, ha pronosticado Sánchez, después de calificar de “gran victoria” el resultado electoral brasileño.
Otros ministros socialistas han compartido su entusiasmo. El titular de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado que el triunfo de Lula demuestra que “la única encuesta que vale son las urnas” y se ha mostrado convencido de que Sánchez conseguirá revalidar el Gobierno.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha descrito el resultado como “un soplo de esperanza”. A su juicio, lo ocurrido en Brasil demuestra que es posible superar las previsiones de los sondeos y podría indicar un cambio en el ciclo de expansión de la extrema derecha.
El PP responde a Sánchez: “Que tenga cuidado con quién se compara”
Las declaraciones del presidente español han provocado una respuesta del Partido Popular, aunque ni el PP ni Vox se han pronunciado directamente sobre la victoria de Lula.
El secretario general de los populares, Miguel Tellado, ha asegurado que a Sánchez le ha traicionado “el subconsciente” al establecer paralelismos con el mandatario brasileño.
“¡Que tenga cuidado con quién se compara!”, ha advertido Tellado, quien ha recordado que Lula fue condenado por corrupción y ha acusado a Sánchez de acumular 17 sumarios relacionados con su entorno.
El dirigente popular también ha señalado que Lula perdió el Gobierno en 2018 y lo recuperó cuatro años después, una trayectoria que ha utilizado para cuestionar las aspiraciones electorales del presidente español.
“Y esa parece que es hoy la aspiración de Sánchez”, ha afirmado Tellado.
La izquierda española ve en Brasil un cambio de tendencia de cara al 29N
El entusiasmo por la victoria de Lula se ha extendido también entre los socios del PSOE y las fuerzas situadas a su izquierda, que interpretan el resultado como una oportunidad para cambiar las expectativas electorales.
La candidata de Frente Amplio, Ada Colau, ha destacado que Brasil hizo historia y ha asegurado que el próximo 29 de noviembre les corresponde a los españoles tomar el relevo. En la misma línea, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha descrito la victoria como “una bocanada de oxígeno”.
La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha celebrado el resultado como una victoria de los trabajadores, mientras que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, considera que refleja “un cambio de tendencia claro en el avance de la oleada reaccionaria”.
Urtasun también ha advertido de que las derechas españolas podrían cuestionar los resultados del 29N si se revalida la mayoría progresista, como, según ha señalado, hizo Bolsonaro.
Desde Izquierda Unida, José Antonio Maíllo se ha mostrado convencido de que la izquierda volverá a ganar las elecciones. Por su parte, Podemos ha felicitado al presidente brasileño a través de su secretaria general, Ione Belarra, y de su candidata, Irene Montero, quien ha descrito el resultado como “una hermosa victoria frente a los dueños del mundo”.
Las reacciones también han llegado desde los partidos soberanistas. El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha considerado que la victoria brasileña demuestra que es posible plantar cara al autoritarismo, mientras que EH Bildu ha celebrado el resultado como una muestra de que la extrema derecha no es invencible.
De esta manera, el triunfo de Lula se ha convertido en un nuevo elemento de la campaña electoral española. Mientras Sánchez y sus aliados encuentran motivos para confiar en una remontada, el PP rechaza el paralelismo y mantiene sus críticas al presidente del Gobierno.