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La crisis migratoria en Ceuta continúa sacudiendo la política española. Mientras miles de migrantes siguen abandonando la ciudad autónoma para regresar a Marruecos tras la entrada masiva registrada el pasado jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, inició este sábado sus vacaciones de verano en Lanzarote.

Su salida coincide con uno de los momentos de mayor tensión política de los últimos meses. La oposición ha redoblado sus críticas por la gestión de la frontera, el rey Felipe VI ha pedido que una situación similar “no vuelva a repetirse” y el Ejecutivo ha llevado el conflicto a las instituciones de la Unión Europea al denunciar la falta de solidaridad de algunos socios comunitarios.

Según el Ministerio del Interior, entre 50.000 y 60.000 personas entraron de forma irregular en Ceuta durante la crisis iniciada el jueves. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado calculan, por su parte, que alrededor de 69.500 migrantes ya han regresado a Marruecos.

MELILLA, 01/08/2026.- Unos 170 vehículos han pasado la frontera terrestre de Melilla hacia Marruecos en sus primeras horas de reapertura gradual tras 36 horas de cierre motivado por la presión migratoria en la ciudad autónoma, lo que había provocado el bloqueo de alrededor de 700 coches de la Operación Paso del Estrecho (OPE).EFE/ Giner Fuente: EFEGiner

Pedro Sánchez comienza sus vacaciones mientras continúa la crisis migratoria en Ceuta

Pedro Sánchez aterrizó este sábado a las 13:07 horas en el aeropuerto César Manrique-Lanzarote a bordo de un avión Falcon del Ejército del Aire y se trasladó posteriormente a la residencia oficial de La Mareta, en Costa Teguise, donde pasará sus vacaciones junto a su familia.

El presidente acostumbra a elegir este complejo para distintos periodos de descanso desde 2020. La Mareta, actualmente gestionada por Patrimonio Nacional, ha acogido durante las últimas décadas a distintos jefes de Estado y de Gobierno nacionales e internacionales.

Su llegada a Lanzarote se produjo apenas un día después de desplazarse a Ceuta para seguir la evolución de la crisis migratoria, que ha monopolizado la agenda política junto con los incendios forestales registrados en distintos puntos de la península.

Mientras Sánchez iniciaba su descanso estival, el Gobierno solicitó formalmente una reunión extraordinaria de los ministros del Interior de la Unión Europea para abordar la situación. El encuentro se celebrará el próximo martes por videoconferencia.

Felipe VI expresa su “preocupación e indignación” y pide que una crisis así no vuelva a repetirse

La crisis migratoria en Ceuta también provocó la reacción pública de la Casa Real. En un mensaje difundido este sábado, Felipe VI aseguró haber seguido “con gran preocupación e indignación” los graves acontecimientos ocurridos en Ceuta y, en menor medida, en Melilla.

El monarca subrayó la necesidad de trasladar “de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España”.

Además, reclamó que el Estado adopte todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de ambas ciudades autónomas y afirmó: “El Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos —que, además, se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas— vuelvan a repetirse”.

Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, elevó a 67 el número de personas fallecidas desde el jueves cuando intentaban acceder a Ceuta por mar.

Feijóo acusa al Gobierno de un “triple fracaso” y exige explicaciones

La respuesta de la oposición no se hizo esperar. Desde Ceuta, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, calificó la actuación del Ejecutivo como “tardía e insuficiente” y aseguró que España ha proyectado una imagen “lamentable” ante el resto del mundo.

El líder popular sostuvo que la llegada masiva de ciudadanos marroquíes “no es un incidente más, es una ocupación premeditada y sin precedentes de un territorio español” y reclamó que el Gobierno explique si conocía con antelación la posibilidad de una entrada masiva y por qué no actuó antes.

Para Feijóo, la situación constituye “el relato de un triple fracaso” de la política migratoria, de la política de seguridad y de la política exterior. También defendió que España debe recuperar “el orden y la autoridad” y mantener con Marruecos una relación basada en el respeto mutuo, la cooperación y la buena fe.

A estas críticas se sumó el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien advirtió que la ciudad todavía “no ha recuperado” la normalidad porque siguen permaneciendo miles de personas en sus calles. Vox también cargó contra el Ejecutivo, mientras que Movimiento Sumar centró sus críticas en Marruecos y pidió la intervención del Relator Especial de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos de las Personas Migrantes.

Miles de migrantes regresan a Marruecos mientras Ceuta intenta recuperar la normalidad

Ceuta, 01/08/2026.- Fuerzas auxiliares de Marruecos impiden la llegada al espigón de la playa del Tarajal que separa Ceuta de Marruecos, mientras se realiza la colocación de una boya flotante para marcar el límite entre la playa del Tarajal de Ceuta y Marruecos, tras la entrada masiva de personas en los últimos días. EFE/Reduan Fuente: EFEReduan

Sobre el terreno, centenares de migrantes continúan regresando voluntariamente a Marruecos. Según fuentes policiales, muchos decidieron abandonar Ceuta después de permanecer dos días sin alojamiento, sin alimentos y sin posibilidad de cubrir sus necesidades básicas.

El Ejército y la Policía Local mantienen operativos en distintos puntos donde se habían formado pequeños asentamientos e informan a los migrantes de que no habrá ningún proceso de regularización.

Además del despliegue de medios terrestres y marítimos, las autoridades instalaron una barrera neumática de 500 metros en el espigón fronterizo del Tarajal para reforzar el control de la frontera.

Mientras tanto, el Gobierno sostiene que la ciudad avanza hacia la normalidad. En la carta enviada a las instituciones europeas, Pedro Sánchez expresó su “profunda preocupación” por la reacción de algunos gobiernos comunitarios y afirmó que, mientras numerosos socios mostraron su apoyo a España, otros optaron por cuestionar su gestión e impulsar restricciones relacionadas con el espacio Schengen. A su juicio, la Unión Europea “no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal”.