En esta noticia
- “No a la guerra”: la respuesta de Sánchez ante Trump y la operación “Furia Épica”
- Bessent tilda de “inaceptable” la negativa española y advierte que pone “vidas estadounidenses en riesgo”
- Embargo comercial y bases de Rota y Morón: el núcleo del conflicto con Estados Unidos
- División política en España tras el “No a la guerra” y las amenazas de embargo comercial
El “No a la guerra” vuelve al centro del debate político español. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recuperado el lema del “No a la guerra” popularizado con la invasión de Irak en 2003 para fijar posición ante las amenazas de Estados Unidos y un eventual embargo comercial.
La expresión “No a la guerra” marca ahora la estrategia del Ejecutivo frente a la presión de Washington por el uso de las bases de Rota y Morón en la operación “Furia Épica”. El conflicto diplomático ha abierto una fuerte discusión sobre seguridad, soberanía y política exterior.
Mientras tanto, el “No a la guerra” divide al arco parlamentario y sitúa a España en el foco internacional tras las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump.
Fuente: EFE
“No a la guerra”: la respuesta de Sánchez ante Trump y la operación “Furia Épica”
Sánchez ha recordado en su comparecencia, tras las amenazas de Trump de imponer un embargo comercial a España por no permitir utilizar las bases de uso conjunto para la operación militar en Irán, que la guerra que propicio “el trío de las Azores” (George Bush, José María Aznar y Tony Blair) trajo un aumento del terrorismo yihadista, crisis migratoria y el incremento de los precios de la energía y del coste de la vida.
Para evitar errores del pasado, el presidente ha resumido la posición española en cuatro palabras: “No a la guerra”. El “No a la guerra” se convierte así en el eje del discurso oficial frente a la escalada bélica en Oriente Medio y ante la posibilidad de un embargo comercial.
Bessent tilda de “inaceptable” la negativa española y advierte que pone “vidas estadounidenses en riesgo”
El secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que la negativa de España es “inaceptable” y que esa postura pone “vidas estadounidenses en riesgo”. “Es inaceptable que este fin de semana España fuera muy poco cooperativa en lo referido a las bases estadounidenses y sobre qué podíamos hacer con nuestros aviones mientras ejecutábamos la operación Furia Épica”, afirmó.
Bessent recalcó además: “Todo lo que retrase nuestra capacidad para llevar a acabo esta guerra de la manera más rápida y efectiva pone vidas estadounidenses en riesgo. Los españoles están poniendo vidas estadounidenses en peligro”.
Embargo comercial y bases de Rota y Morón: el núcleo del conflicto con Estados Unidos
La tensión se centra en el posible embargo comercial y en la negativa española a permitir el uso de las bases de Rota y Morón para la operación “Furia Épica” fuera del marco de Naciones Unidas. Trump llegó a afirmar: “Podría parar todo lo relacionado con España, todos los negocios relacionados con España; tengo derecho a pararlo. Embargos. Hago lo que quiera con ellos, y podríamos hacerlo con España. Vamos a cortar todo comercio con España”.
En una reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz, Trump pidió consejo sobre cómo aplicar un embargo comercial como respuesta a la negativa de Madrid de llegar al gasto del 5 % del PIB en defensa y de oponerse al uso de las bases de Rota y Morón.
Según Merz, recordó que toda medida comercial tiene que negociarse con la UE en bloque y que España no puede ser castigada comercialmente por separado. El debate sobre el embargo comercial y la operación “Furia Épica” añade presión al “No a la guerra” defendido por el Ejecutivo.
División política en España tras el “No a la guerra” y las amenazas de embargo comercial
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al presidente de “ir contra la seguridad de España” y de hacerlo por intereses electorales. “Hoy España es menos segura y tiene menos protagonismo en la política exterior, europea y mundial”, ha afirmado, al tiempo que ha registrado la solicitud de comparecencia en el Congreso.
Desde el Gobierno, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, ha insistido en que las bases no se utilizarán para contribuir a incrementar la escalada bélica y ha subrayado: “No vamos a ser vasallos de nadie”. El mensaje se alinea con el “No a la guerra” como principio político.
Sumar ha cerrado filas con el “No a la guerra”. Yolanda Díaz ha defendido la soberanía de España y ha anunciado medidas “con carácter inmediato” ante el conflicto. Ernest Urtasun ha señalado que debe prevalecer el derecho internacional y la paz “frente a las agresiones ilegales”, y Mónica García ha aplaudido que el Gobierno plante cara “a los genocidios y a la inestabilidad internacional”.
Por su parte, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha afirmado: “El corrupto Sánchez se ha disfrazado de pacifista” y ha planteado una moción de censura. La Fundación Faes ha calificado la posición del Ejecutivo de “irresponsable, hipócrita y radicalmente equivocada” y de “criminalmente ingenuo” invocar al derecho internacional.
El canciller alemán recibió de José Manuel Albares “su sorpresa” por el silencio ante las amenazas de Trump, en un contexto en el que el “No a la guerra” y el posible embargo comercial tensionan la relación entre aliados.