

La Ley de Memoria Democrática de Baleares ha sido derogada en el Parlament tras una votación que ha enfrentado a los partidos políticos y ha provocado un fuerte debate público. La iniciativa fue presentada por Vox y contó con el apoyo del PP, mientras que los partidos de izquierda votaron en contra.
La derogación de la Ley de Memoria Democrática se aprobó durante un pleno marcado por acusaciones cruzadas entre los grupos parlamentarios. La decisión supone un cambio relevante en la política memorialista del archipiélago.
La votación también generó reacciones fuera de la Cámara. Decenas de personas se concentraron frente al Parlament para expresar su rechazo a la eliminación de la Ley.

Vox y PP derogan la Ley de Memoria Democrática en Baleares
El Parlament de las Islas Baleares aprobó la derogación de la Ley de Memoria Democrática en una sesión que estuvo marcada por un intenso enfrentamiento político.
Según se informó durante el debate parlamentario, “El Parlament de las Islas Baleares ha derogado este martes la Ley de Memoria Democrática, una propuesta de Vox que ha contado con el apoyo del PP y la oposición de todos los partidos de izquierda de la Cámara legislativa”.
Con esta decisión, Vox logra uno de los objetivos políticos que había planteado durante la legislatura en Baleares. La derogación se aprobó con el respaldo del Partido Popular, que años atrás había apoyado parcialmente la normativa.
En el debate parlamentario, el diputado de Vox Sergio Rodríguez defendió la iniciativa recordando a personas asesinadas antes y durante la Guerra Civil por el bando republicano.
Críticas de la oposición a la derogación de la Ley de Memoria Democrática
Los partidos de la oposición criticaron duramente la eliminación de la Ley de Memoria Democrática y acusaron al PP de cambiar su postura respecto a la normativa.
El portavoz del PSOE, Iago Negueruela, denunció que el Partido Popular había pactado con la oposición mantener la legislación memorialista. Durante su intervención afirmó: “Si una presidenta no tiene palabra, no se merece estar aquí”.
Desde Més per Menorca, la diputada Joana Gomila también cuestionó la decisión del Govern. “El PP estará contento al ver la cara de felicidad de Vox, que le ha doblegado”, afirmó.
Por su parte, el portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, aseguró que la norma podría volver en el futuro: “más tarde o más temprano esta ley se recuperará”.
Debate parlamentario marcado por acusaciones y recuerdos de la Guerra Civil
El debate sobre la Ley de Memoria Democrática estuvo marcado por referencias constantes a víctimas de la Guerra Civil y de la represión posterior.
Durante su intervención, la diputada del PP Cristina Gil defendió la derogación y sostuvo que la normativa no ayudaba a la convivencia. Según explicó, la ley “no une, sino que divide, enfrenta y ‘reescribe la historia’”.

Gil también recordó un episodio ocurrido durante la Guerra Civil en Mallorca, señalando que “el bombardeo más grave sufrido en Mallorca fue ejecutado por la aviación republicana el 24 de mayo de 1937, causando 20 muertos y 47 heridos, principalmente mujeres y niños”.
La diputada popular añadió que su partido muestra “dolor y respeto, pero para todas las víctimas”.
Protestas y polémica tras la derogación de la Ley de Memoria Democrática
La derogación de la Ley de Memoria Democrática generó reacciones inmediatas fuera del Parlament balear. Algo más de un centenar de personas se manifestaron frente a la Cámara para expresar su rechazo a la decisión.
Durante la protesta se exhibieron fotografías de mujeres asesinadas o torturadas durante el franquismo, entre ellas Aurora Picornell, Mercè Buxadé, Pilar Sánchez, Teresa Bellera o Matilde Landa.
La presidenta de la asociación Memòria de Mallorca, Maria Antònia Oliver, criticó la decisión política y afirmó que la anulación de la ley es “un acto muy grave en democracia y muy doloroso: se derogan derechos humanos”.
El debate sobre la Ley de Memoria Democrática ya había generado polémica anteriormente. En junio de 2024, durante un pleno parlamentario, el presidente de la Cámara, Gabriel Le Senne, rompió una fotografía en la que aparecían militantes comunistas asesinadas en 1937.
Por estos hechos, un juez ordenó la apertura de juicio oral contra Le Senne por un presunto delito de odio, aunque el presidente del Parlament siempre se ha declarado inocente.












