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La Seguridad Social plantea que aquellos trabajadores que salgan de una baja larga por cáncer, ictus, infarto o fractura ósea grave puedan reincorporarse progresivamente a su puesto una vez ya tengan el alta. El ministerio dirigido por Elma Saiz negocia con patronal y sindicatos cambios en los procesos de incapacidad temporal y prevé nuevas reuniones para intentar cerrar consensos.
Según la información de EFE, el Gobierno reactiva el debate sobre la gestión de las bajas médicas en un contexto de aumento de las incapacidades temporales de larga duración y con el foco puesto en la sostenibilidad del sistema.
El objetivo oficial es facilitar el regreso al empleo tras enfermedades graves sin obligar a un salto brusco a la jornada completa.
El nuevo modelo de bajas flexibles se aplicaría a procesos derivados de patologías graves y se enmarca en una reforma más amplia de la incapacidad temporal. La propuesta, no obstante, todavía debe superar el diálogo social y el trámite parlamentario.
Fuente: EFE
Requisitos para acceder a las bajas flexibles de la Seguridad Social
El esquema que plantea el Gobierno es que el retorno progresivo quede circunscrito a trabajadores a tiempo completo o tiempo parcial, pero siempre que ejerzan a un 80% o más de jornada. Es decir, solo podrán acogerse quienes tengan una jornada igual o superior al 80% de la jornada ordinaria.
Para solicitar el beneficio, deberán salir de una baja de al menos 180 días (unos 6 meses). Además, los procesos deben tener “origen oncológicos, isquémicos cardíacos o accidentes cerebro vasculares o traumatológicos graves, incluidas situaciones post-trasplante”, según recoge el texto.
El borrador también deja abierta la posibilidad de ampliar el listado. “Reglamentariamente, se podrán incluir otras enfermedades o patologías que se consideren igualmente graves”, recoge el documento.
Cómo funcionará la reincorporación progresiva tras la incapacidad temporal
La propuesta de Seguridad Social restringe esa vuelta progresiva al plazo máximo de un mes, si bien el tiempo concreto lo recetará el médico de la sanidad pública. Durante ese periodo, el trabajador desempeñará una jornada reducida dentro de su jornada ordinaria.
La duración de la jornada reducida “se determinará mediante acuerdo entre el empresario y la persona trabajadora dentro de su jornada ordinaria”. Si no hay acuerdo, el empleado deberá recurrir a la jurisdicción social.
En cuanto al salario, la mitad del sueldo lo pagará la empresa y la otra mitad la Seguridad Social. Mientras tanto, el trabajador no percibirá el 100% de la prestación, ya que se combinará parte del salario con parte del subsidio por incapacidad temporal.
Debate sobre las bajas flexibles y postura de sindicatos
Este cambio en el sistema de gestión de las incapacidades temporales no tendrá entrada en vigor de forma inmediata. La propuesta no ha entusiasmado ni a la patronal ni a los sindicatos y deberá superar el trámite parlamentario.
Sindicatos como Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) mostraron reservas y alertaron de posibles presiones para volver antes de tiempo. También han pedido reforzar la inversión sanitaria para evitar la cronificación de dolencias.
Desde el Gobierno sostienen que la medida aporta derechos y flexibilidad, al permitir una transición gradual tras una enfermedad grave.
Fuente: EFE
Además, la Seguridad Social se compromete a evaluar el modelo. “El porcentaje de la jornada del trabajador durante el periodo de reincorporación progresiva al trabajo y, en consecuencia, la cuantía del subsidio que viniera percibiendo en el proceso de incapacidad temporal del que deriva, establecidos en este real decreto-ley, podrán ser modificados reglamentariamente teniendo en cuenta los resultados de la evaluación”, recoge el borrador.