La campaña de la Renta 2025 arranca el 8 de abril y miles de propietarios deberán cumplir con una obligación fiscal que genera polémica: declarar alquileres que no han cobrado.
El criterio ha sido fijado por el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC), que establece que los rendimientos del alquiler deben tributar cuando son exigibles, incluso si no se han percibido.
Esto implica que muchos arrendadores afrontan un doble impacto: no ingresan la renta y, aun así, deben pagar impuestos ante Hacienda.
Hacienda y alquileres impagados: por qué hay que tributar aunque no cobres
“El Tribunal Económico-Administrativo ha sido claro: los caseros deben declarar los rendimientos del alquiler cuando son exigibles, aunque no los hayan cobrado”, asegura Pedro Bretón, CEO de la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG).
Este criterio afecta tanto a residentes como a no residentes, que deben tributar en el IRPF o en el IRNR en situaciones de impago. “La interposición de una demanda de desahucio no elimina esa obligación fiscal” insiste el directivo.
Desde el punto de vista de Hacienda, el rendimiento existe cuando es exigible según el contrato, no cuando se cobra.
Impacto del alquiler impagado: morosidad, okupación y más conflictos
La obligación de tributar por rentas no cobradas llega en un contexto de aumento de conflictos en el mercado del alquiler.
La Sociedad Española de Alquiler Garantizado cerró 2025 con más de 70.000 viviendas garantizadas y gestionando entre 350 y 370 incidencias mensuales, de las cuales más del 70% se resolvieron en el mismo mes.
La morosidad media se sitúa en 4.000 euros, con casos que alcanzan los 49.500 euros. Además, el tiempo de recuperación de una vivienda supera los 6 meses.
En paralelo, el fenómeno de la ocupación crece: 23.010 viviendas ocupadas están en venta, cerca del 3% del mercado.
Qué deben hacer los propietarios ante Hacienda en la Renta 2025
“En un mercado donde el número de incidencias crece y donde los plazos de resolución se alargan, la combinación de riesgo económico y obligación tributaria sitúa al pequeño propietario en el centro del debate”, señalan desde SEAG.
Ante este escenario, los expertos recomiendan revisar cada caso antes de presentar la declaración. Además, es clave contar con documentación que permita justificar la situación ante la Agencia Tributaria.