En esta noticia

Los consumidores españoles afrontan desde este lunes un cambio importante en sus recibos energéticos. El Gobierno ha puesto fin a la reducción del IVA y a otros beneficios fiscales que se aplicaban sobre la electricidad y el gas natural, una medida que había sido aprobada para contener el impacto de la inflación energética y proteger el poder adquisitivo de los hogares.

La decisión se produce después de que los precios de la electricidad y del gas mostraran una moderación durante abril.

El mecanismo establecido por el Ejecutivo contemplaba la retirada automática de estas ayudas si determinados indicadores de inflación energética descendían por debajo de los umbrales fijados en el plan de respuesta aprobado en marzo.

Como consecuencia, la electricidad, el gas natural, los pellets, las briquetas y la leña dejan de beneficiarse del IVA reducido del 10% y recuperan la tributación ordinaria.

También desaparece la rebaja aplicada al Impuesto Especial sobre la Electricidad, que había sido reducido de forma temporal para aliviar el coste energético de familias y empresas.

¿Cuánto podrían aumentar las facturas de los hogares?

El efecto final dependerá del consumo de cada vivienda y de las tarifas contratadas. Sin embargo, la eliminación de los beneficios fiscales supone un incremento directo de la carga impositiva que se aplica sobre los suministros energéticos.

¿Cuánto podrían aumentar las facturas de los hogares?

El impacto de la retirada de las rebajas fiscales será especialmente visible en la factura de la luz, donde coinciden dos aumentos impositivos.

Según cálculos de la plataforma especializada Roams, un hogar medio acogido al mercado libre con una tarifa fija pasará de pagar 61,29 euros al mes a 70,44 euros, lo que supone un incremento de 9,15 euros mensuales, equivalente a una subida cercana al 15%

En el mercado regulado, la tarifa PVPC también experimentará encarecimientos. El coste medio mensual pasará de 50,27 euros a 57,84 euros, lo que representa un aumento de 7,5 euros al mes y una subida cercana al 15%, de acuerdo con las estimaciones elaboradas por Roams y publicadas por El País.

En el caso del gas, el impacto será más moderado al limitarse la subida a la recuperación del IVA ordinario del 21%. En el mercado regulado, la Tarifa de Último Recurso (TUR) aumentará desde los 35,15 euros hasta los 38,66 euros mensuales, un alza de 3,5 euros que ronda el 10%.

¿Qué medidas continúan vigentes tras el fin de estas rebajas?

El fin de las ayudas fiscales para la luz y el gas no implica la desaparición de todas las medidas aprobadas por el Gobierno. Algunas de ellas continuarán activas, al menos, hasta el próximo 30 de junio.

Entre las iniciativas que siguen vigentes destacan los beneficios fiscales sobre los carburantes, la devolución parcial del gasóleo profesional y diversas ayudas destinadas a sectores económicos especialmente afectados por el aumento de los costes energéticos.

¿Qué medidas continúan vigentes tras el fin de estas rebajas? Fuente: Shutterstock

También permanecerán los descuentos reforzados del bono social eléctrico para consumidores vulnerables y vulnerables severos, junto con las ayudas para agricultores, transportistas, ganaderos y pescadores.

A ello se suman las deducciones fiscales relacionadas con la instalación de energías renovables, sistemas de electrificación y puntos de recarga para vehículos eléctricos.

El Ejecutivo ha indicado que continuará evaluando la evolución de los precios y la situación económica para determinar si algunas de estas medidas deben mantenerse, modificarse o eliminarse durante los próximos meses.