

Desde este lunes 1 de junio, millones de consumidores en España comenzarán a afrontar un aumento en las facturas de luz y gas debido al fin de varias rebajas fiscales que el Gobierno había puesto en marcha para amortiguar el impacto de la crisis energética y la escalada de precios derivada de las tensiones en Oriente Próximo.
La medida forma parte de la desactivación gradual del plan extraordinario aprobado en marzo por el Ejecutivo. Según explicó el Gobierno, la moderación registrada en los precios de la electricidad y el gas durante abril activó automáticamente la cláusula prevista en el decreto, que condicionaba la continuidad de los beneficios fiscales a la evolución de la inflación energética.
Durante los últimos meses, los consumidores se beneficiaron de una reducción del IVA aplicado a la electricidad, el gas natural, los pellets, las briquetas y la leña, que pasó del 21% al 10%. Además, el Impuesto Especial sobre la Electricidad se redujo del 5,11% al 0,5%. Ambas medidas dejan de estar vigentes a partir de este 1 de junio.
¿Por qué el Gobierno elimina estas rebajas fiscales?
La decisión se encuentra vinculada a la evolución de los precios energéticos. El plan de respuesta aprobado por el Ejecutivo establecía que las ayudas fiscales se mantendrían únicamente si los precios de la electricidad, el gas y los carburantes registraban determinados niveles de inflación durante abril.

Los datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) mostraron una caída suficiente en los precios de la electricidad y el gas, lo que permitió activar la retirada de las ayudas asociadas a estos suministros.
Según el Gobierno, el objetivo inicial del plan era contener la inflación y proteger el poder adquisitivo de los hogares durante un contexto internacional marcado por la incertidumbre energética.
El Ejecutivo sostiene que las medidas adoptadas desde marzo contribuyeron a moderar el impacto económico de la crisis y ayudaron a evitar un incremento mayor de los precios al consumo durante los últimos meses.
¿Qué ayudas seguirán vigentes después del 1 de junio?
Aunque desaparecen las rebajas fiscales sobre la luz y el gas, otras medidas continuarán en vigor al menos hasta el próximo 30 de junio. Entre ellas se encuentran los tipos reducidos aplicados a los carburantes, la devolución parcial del gasóleo profesional y otras iniciativas destinadas a sectores especialmente afectados.

También permanecerán activos los descuentos reforzados del bono social eléctrico, con ayudas del 42,5% para consumidores vulnerables y del 57,5% para consumidores vulnerables severos. Asimismo, continuarán las ayudas dirigidas a agricultores, transportistas, ganaderos y pescadores.
El Gobierno mantendrá además los incentivos vinculados a la electrificación y las energías renovables, incluyendo deducciones para la instalación de placas solares, bombas de calor y puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Las autoridades han señalado que seguirán monitorizando la evolución de los precios energéticos para decidir si algunas de estas medidas se prorrogan más allá del 30 de junio.








