En esta noticia

Las transferencias bancarias ya no son siempre gratuitas para los clientes en España. Un ajuste en la normativa europea sobre pagos ha llevado a las entidades a revisar sus tarifas y a aplicar comisiones en operaciones que hasta ahora no tenían coste para muchos usuarios.

El impacto no es uniforme, pero sí generalizado en el sistema financiero. Aunque no todos los clientes pagarán por transferir dinero, el nuevo escenario marca un punto de inflexión.

Las entidades están obligadas a igualar el precio de las transferencias ordinarias y las inmediatas, lo que ha provocado un encarecimiento medio de estas operaciones, especialmente para quienes no cumplen condiciones de vinculación con su banco.

Las entidades han revisado las tarifas de las transferencias tras la igualación de precios entre operaciones ordinarias e inmediatas.

Las transferencias bancarias ya no son siempre gratuitas para los clientes en España. Un ajuste en la normativa europea sobre pagos ha llevado a las entidades a revisar sus tarifas y a aplicar comisiones en operaciones que hasta ahora no tenían coste para muchos usuarios.

El impacto no es uniforme, pero sí generalizado en el sistema financiero. Aunque no todos los clientes pagarán por transferir dinero, el nuevo escenario marca un punto de inflexión.

Las entidades están obligadas a igualar el precio de las transferencias ordinarias y las inmediatas, lo que ha provocado un encarecimiento medio de estas operaciones, especialmente para quienes no cumplen condiciones de vinculación con su banco.

El fin de las transferencias gratuitas tal como se conocían

El cambio afecta al corazón de la operativa bancaria cotidiana. Hasta ahora, muchas entidades ofrecían transferencias ordinarias sin coste, mientras que las inmediatas tenían un precio superior. Con la nueva regulación, los bancos deben aplicar un precio único, lo que ha eliminado en la práctica la gratuidad automática en numerosos casos.

Según datos del sector financiero, el precio medio de una transferencia se sitúa en torno a los 3 euros, una cifra que refleja un incremento notable respecto a años anteriores. En el caso de las transferencias inmediatas, el ajuste ha sido menor, pero consolida un escenario en el que pagar por mover dinero vuelve a ser habitual.

Este cambio no implica que todas las transferencias tengan coste para todos los clientes. Sin embargo, sí supone que la gratuidad deja de ser la norma general y pasa a depender de las condiciones específicas de cada cuenta.

Quiénes seguirán sin pagar comisiones por transferir dinero

A pesar del aumento de tarifas, una parte importante de los clientes continuará realizando transferencias sin coste. Esto ocurre, sobre todo, en cuentas que exigen vinculación, como la domiciliación de nómina, recibos o la contratación de determinados productos financieros.

Además, el uso de servicios de pago alternativos, como Bizum, sigue siendo gratuito en la mayoría de los casos y mantiene su política de transferencias sin comisiones entre particulares. Este factor amortigua el impacto del cambio, especialmente en operaciones de importe reducido.

No obstante, las asociaciones de usuarios financieros advierten de que las transferencias inmediatas presentan un riesgo añadido. A diferencia de las ordinarias, no pueden anularse una vez emitidas, por lo que recomiendan extremar la precaución cuando no se conoce al destinatario o se detecta cualquier anomalía en la operación.

Qué bancos ofrecen cuentas sin comisiones en este contexto

Ante el nuevo escenario, muchas entidades mantienen en su catálogo cuentas sin comisiones, especialmente en su modalidad digital. Estas cuentas permiten seguir realizando transferencias gratuitas, pero suelen estar dirigidas a nuevos clientes o condicionadas al cumplimiento de requisitos concretos.

Algunas entidades permiten acceder a este tipo de cuentas incluso a clientes ya existentes, aunque no es la norma general. Por este motivo, comparar las condiciones se ha vuelto clave para evitar costes innecesarios en la operativa diaria.

Entre las opciones disponibles en el mercado español se encuentran cuentas online sin comisiones ofrecidas por grandes bancos tradicionales y por entidades digitales.

Comparar cuentas y condiciones se vuelve clave para evitar comisiones en las transferencias bancarias.Freepik

En la práctica, estas cuentas se han convertido en la principal vía para esquivar el encarecimiento de las transferencias, siempre que el cliente acepte una gestión mayoritariamente digital.

El nuevo marco regulatorio reduce su alcance automático. A partir de ahora, pagar o no por transferir dinero dependerá más que nunca del tipo de cuenta contratada y del grado de vinculación con la entidad, en un contexto en el que las comisiones vuelven a ganar protagonismo en la relación entre bancos y clientes.