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En el primer aniversario de Donald Trump como inquilino en el Despacho Oval de la Casa Blanca no hay nada que festejar. La inusual cantidad de frentes que abrió el republicano en tan sólo un año de gestión, entre los que ocupan un lugar predominante Groenlandia y los aranceles, están empujando a los principales índices europeos a la baja.

Sólo por tomar la referencia continental, EuroStoxx 50, vemos cómo en esta jornada perfora los 5900 puntos, al caer 1,16%. Al Ibex 35 no le va mucho mejor.

El selectivo español, que comenzó la sesión con el riesgo de perder los 17.500 puntos, promediando la tarde cae un 1,62% que lo sitúa en los 17.379 enteros.

Lo cierto es que ya ayer los principales índices bursátiles del Viejo Continente cerraron con fuertes descensos, con los inversores desprendiéndose de aquellas posiciones sensibles a la amenaza del presidente de Estados Unidos de imponer nuevos aranceles a los países europeos que no sólo se opongan a su objetivo de anexionarse Groenlandia, sino, ahora también, para aquellos otros que rechacen su propuesta de formar una alianza para la paz en Gaza, como es el caso de Francia que, si cumple, le aplicará al champán francés un arancel del 200%.

Precisamente, los inversores están pendientes de la inminente publicación de la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre la utilización por parte de la Administración Trump de una ley de emergencia para la imposición de aranceles generalizados a sus socios comerciales.

“Si el objetivo de Trump era destrozar la relación de su país con sus principales socios políticos y comerciales, así como tensionar los mercados financieros globales, creemos que lo está consiguiendo”, afirma Juan J. Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities.

Con este telón de fondo cargado de incertidumbre, a la que se añade la presión generada por el repunte de los intereses de la deuda, la tormenta perfecta amenaza a sectores como el de utilities y renovables.

Así, vemos cómo Acciona Energía, Solaria y Acciona caen un 5,07%, 4,42% y 4,15% respectivamente. Este cuadro se completa con Mapfre que tiene el nada envidiable honor de liderar los descensos, con una desvalorización de sus títulos de 7,24 puntos porcentuales.

Incluso, pesos pesados dentro del sector de las utilities, como Iberdrola y Endesa, tampoco consiguen pintar sus cotizaciones de azul: Mientras la empresa que preside Ignacio Sánchez Galán se deja un 1,18%; la filial de la italiana Enel pierde en el parqué otro 1,48%.

En la otra cara de la moneda está Fluida. Quizás por el agua de sus piscinas, es el valor que mejor sale parado de la quema ya que sube un 1,69%. El otro es Rovi que lo hace un 0,91%.

Así las cosas, y dejando a un lado estas dos excepciones, y por más que le pese al ego de Trump, existen otros factores que empujan a la baja a las energéticas y renovales. Veamos cada caso.

Ubs le baja el pulgar a Mapfre

Un informe muy duro con recomendación “vender” de la sociedad suiza conduce al desplome la acción de la aseguradora. Además, recorta su precio objetivo a los 3,85 euros.

Con esta depreciación del valor, UBS le otorga Mapfre un potencial de casi 10 puntos porcentuales negativo, al fijarlo en -9,45%.

“No creemos que el múltiplo de prima de la acción refleje las dificultades operativas que enfrentan algunas de las grandes divisiones de Mapfre ni la disminución de su perfil de ROE”.

En rigor, los analistas suizos tienen serias dudas de la marcha de los negocios en Brasil donde vaticinan que el Coste de Recompensa se normalice hacia el 80% para el ejercicio 2030, porque prevén desafíos para el crecimiento de los ingresos, “ya que el negocio está estrechamente vinculado a la originación de préstamos agrícolas, que experimentó dificultades recientemente”.

Pero hay más. De acuerdo a UBS no se están descontando los reaseguros, porque el ciclo de precios más moderado, especialmente en los ramos de Daños. Ambos segmentos, recuerdan, explican el 40% de las primas del Grupo.

Acciona Energía y acciona en el punto de mira de RBC

Al banco canadiense no le convence la reparación del balance hecho por la compañía ya que cree que no avanzó como se esperaba debido a menores recursos eólicos, retrasos en la puesta en marcha de activos y menores ingresos provenientes de la rotación de activos.

Aunque no descarta una reducción significativa de la guía de Ebitda para el ejercicio 2026, la cual podría ser anunciada en los resultados de 2025, que se conocerán a finales de febrero.

De acuerdo a la entidad financiera, para que Acciona Energía mantenga su calificación crediticia necesitará vender aproximadamente 2000 millones de euros adicionales en rotación de activos hasta 2028 al mismo tiempo que reduce el capex, “lo que eliminará el crecimiento de las ganancias”.

Así las cosas, RBC proyecta un beneficio por acción (BPA) más de un 30% por debajo del consenso. “La única solución para Acciona Energía, en nuestra opinión, sería superar las ganancias por rotación de activos, pero las opciones ahora son más escasas, con menos de 70 MW de hidroeléctrica española restantes”, explica.

En lo que hace a Acciona, el banco mantiene su consejo de ‘infraponderar’, aunque eleva su precio objetivo hasta los 135 euros desde los 115 euros previos. No obstante, esta valoración supone un potencial bajista del 23% desde los precios de cierre de este lunes. En el peor escenario contemplado por RBC, Acciona podría caer un 56%, hasta los 75 euros.

La cotización de las acciones más destacadas en el IBEX (foto: Pexels).

Pero hay otra pregunta flotando en el parqué madrileño. El rally bursátil que colocó al Ibex 35 en la cabeza de las Bolsas europeas, ¿continuará con su tendencia alcista? “No”, responde Bank of America.

De hecho, los analistas del banco redujeron la exposición a España en su estrategia de renta variable para los próximos meses al anticipar un cambio de ciclo que penalizará a los mercados más expuestos a la banca, como el español y el italiano.

Incluso, sus analistas calculan que el Ibex 35 podría quedarse un 9% por detrás del conjunto de Europa en el arranque del año.

Lo cierto es que mientras se espera la intervención de mañana en Davos de Donald Trump, momento en que todo puede volver a cambiar, sólo queda seguir la máxima bursátil en tiempos donde el miedo se apodera del recinto: “Wait and see”.