La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) multó con un total de 20,5 millones de euros a las filiales de Repsol dedicadas a la venta de carburantes, por su política comercial de estrechamiento de márgenes abusivo en perjuicio de estaciones de servicio independientes y que compiten con las de Repsol.
La sanción, que además les prohíbe contratar con la administración pública durante seis meses, alcanza a Repsol Comercial de Productos Petrolíferos (actualmente Repsol Soluciones Energéticas), Solred y Campsa Estaciones de Servicio.
La respuesta de la compañía no se hizo esperar, y en un duro comunicado rechaza de forma tajante la sanción anunciada por el regulador alegando que se apoya en un relato parcial y descontextualizado, con errores de método y de derecho, que ignora el contexto excepcional de 2022, y no acredita ni posición de dominio, ni efecto de exclusión en el mercado. Avisa, además, que recurrirá la sanción y que ésta afectará a nuevas políticas de descuentos comerciales que puedan adoptarse en el futuro.
“Es la primera vez en la historia del derecho de la competencia nacional y comunitaria que la CNMC sanciona a una compañía por aplicar descuentos, en este caso superiores a 450 millones de euros, comunicados públicamente y supervisados por la propia Administración, para aliviar la delicada situación de familias y profesionales, todo ello en un contexto excepcional de mercado”, afirma en su descargo la petrolera.
El organismo presidido por Cani Fernández alega que Repsol aplicó una política de estrechamiento de márgenes comerciales, “conducta prohibida para las empresas en posición de dominio” tanto para la Ley de Defensa de la Competencia (LDC) como para el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). Para la CNMC esta práctica afectó a la venta de gasóleo A (GOA) a estaciones de servicio rivales, que luego suministran este combustible a clientes profesionales, principalmente a transportistas.
A finales de 2022, la CNMC inspeccionó las sedes de varios operadores de hidrocarburos tras recibir diversas denuncias de asociaciones del sector. En diciembre de 2023, el organismo inició un expediente sancionador contra Repsol por un posible abuso de su posición de dominio en el mercado.
En concreto, la CNMC asegura acreditadas que varias sociedades del Grupo Repsol desplegaron una estrategia incompatible con su posición de dominio para ganar volumen a sus competidores (estaciones de servicio independientes o de bajo coste), y revertir así la pérdida de ventas y de cuota de mercado que sufrían desde 2019.
La metodología
De acuerdo a Competencia, la principal petrolera española incrementó de forma generalizada aguas arriba el precio de venta mayorista de combustibles a las estaciones de servicio independientes. Como, así también, aplicó aguas abajo en las gasolineras de la red de Repsol para los clientes profesionales que repostasen gasóleo (GOA) una campaña de descuentos adicionales al descuento de 5 céntimos por litro que la empresa podía establecer como alternativa a la prestación patrimonial de carácter público exigida por el Gobierno.
La práctica de estrechamiento de márgenes, llevada a cabo entre abril y diciembre de 2022, que coincidió con subidas en el precio de los carburantes por la invasión de Ucrania por Rusia, afectaron especialmente al GOA, cuyo precio, durante seis meses de 2022, superó por primera vez al de la gasolina en España. “De esta forma, determinadas estaciones de servicio independientes redujeron drásticamente su volumen de ventas de combustible GOA a profesionales, mientras que Repsol incrementaba sus ventas y su cuota de mercado”.
Sanción y prohibición de contratar
Por todo ello, la CNMC impuso una sanción de 20,5 millones de euros, de cuyo pago responderán solidariamente Repsol Comercial de Productos Petrolíferos, Solred y Campsa Estaciones de Servicio, y, solidariamente, a las matrices Repsol Customer Centric y Repsol, por una infracción muy grave del artículo 62.4.b de la LDC.
Asimismo, RSE, Campsa y Solred tendrán prohibido presentarse a licitaciones públicas para el suministro de combustibles para automoción Gasóleo A por un periodo de 6 meses.
La respuesta de Repsol
La petrolera califica la resolución de arbitraria, ya que no define con rigor el mercado mayorista español de aprovisionamiento de gasóleo a estaciones independientes, que es abierto y transparente, con importaciones significativas, capacidad logística ampliamente accesible e independiente de Repsol y con numerosos operadores habilitados. Y va más allá al acusar a la CNMC de inflar artificialmente la cuota de mercado, mezclando productos y clientes.
“Si se considera el segmento correcto, la cuota de Repsol se situó en torno al 25% en 2022, existiendo numerosos competidores en este mercado. Nunca en la historia del derecho de la competencia se sancionó a una empresa por abuso de posición de dominio con cuotas de mercado por debajo del 30% y menos en un periodo tan corto de tiempo (9 meses) y en condiciones excepcionales”, afirma.
Asegura también que acreditó que, durante ese periodo, no hubo ningún efecto en el mercado: no hubo exclusión de competidores ni dependencia real. Tampoco, sigue, se acredita por la CNMC ninguna salida del mercado de ningún competidor por la supuesta conducta ni a nivel nacional ni en los propios entornos seleccionados.
De hecho, Repsol destaca que el regulador reconoce que no hubo márgenes negativos ni salidas del mercado por parte de los competidores analizados. “En definitiva, la CNMC está más preocupada por los resultados de esos competidores que por los ahorros que los descuentos supusieron para clientes y consumidores”.
Repsol avisa que hará valer todos estos argumentos en su impugnación de la sanción ante la jurisdicción contencioso-administrativa. “Estamos convencidos de que los tribunales nos darán la razón”, concluye.