En una elección exprés, y a propuesta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el consejo de administración de Indra nombró a Ángel Simón como presidente no ejecutivo.
En tanto, José Vicente de los Mozos permanece como CEO y primer ejecutivo de la tecnológica con fuertes intereses en el negocio de defensa.
A su vez, el consejo de administración, previo informe favorable de la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Gobierno Corporativo, designó por el procedimiento de cooptación, como consejero a Simón, con la calificación de “otro externo”, ya que el reemplazante de Ángel Escribano en la presidencia de Indra, aunque sin responsabilidad en el día a día, no representa a ningún accionista de la compañía.
La elección de Simón se decidió en la noche del miércoles y fue comunicada esta mañana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) antes de la apertura de los mercados.
A diferencia de Escribano, cuyo perfil es el de un empresario sin carrera política y con fuerte conocimiento del negocio de defensa, ya que junto a su hermano es propietario de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), Simón posee fuertes vínculos con el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) y ninguna experiencia tanto en los sectores tecnológico como de defensa, ya que gran parte de su trayectoria en el mundo de los negocios la llevó a cabo en el sector del agua, tanto a nivel nacional como internacional.
Aunque la visibilidad como directivo de empresas la obtuvo como hombre de confianza del todopoderoso Isidro Fainé. Simón y Fainé comenzaron a trabajar codo a codo en enero de 2024, cuando el ahora presidente de Indra fue nombrado consejero delegado de CriteriaCaixa, brazo industrial de la Fundación “la Caixa”. Con todo, la relación entre ambos terminó abruptamente cuando Fainé, como presidente de La Caixa, y en una decisión tan inesperada como sorpresiva, destituyó a Simón como CEO de CriteriaCaixa.
Podría decirse que al observar la trayectoria de Simón en Criteria es posible encontrar similitudes de estilo con Escribano, ya que ambos se caracterizan por imprimir a las compañías que dirigen una agresiva política expansionista.
Semejanzas entre Escribano y Simón
En el caso de Escribano, hay que destacar que en los 14 meses que ocupó la presidencia de Indra consolidó el perfil de la compañía como una firma volcada a defensa, para lo cual llevó a cabo adquisiciones con el objetivo de ampliar los nichos de mercado de Indra en su nuevo rol de campeón nacional de defensa.
El fuerte crecimiento que supuso la ampliación de los negocios de Indra como los activos sumados, llevó a la capitalización de la compañía de 3.200 millones de euros a 8.600 millones, esto es casi un 170% más.
Al igual que su antecesor en el cargo, Simón no sólo no llegó a completar dos años al frente de CriteriaCaixa (su destitución se produjo en abril de 2025), sino que impulsó una estrategia de crecimiento a través de compras que convirtió al brazo industrial de La Caixa en un jugador de enorme peso del ámbito empresarial español.
En concreto, las inversiones de CriteriaCaixa bajo la conducción de Simón hoy son verdaderos pilares sobre los que se apoyan la fortaleza de la empresa catalana, como el 5% de Veolia, el 9,4% de ACS y el 17% de Colonial.
Hecho que convirtió a Criteria en el socio más fiable de la SEPI, y por ende del Gobierno. De ahí que no sorprendió que Simón haya sido el hombre elegido por la sociedad pública para dirigir Indra, más teniendo en cuenta la injerencia del Ejecutivo en las empresas consideradas estratégicas por el Estado.
Ahí está, por caso, el ejemplo de Telefónica. Tal como sucedió con Escribano en Indra, el Gobierno impulsó el despido de José María Álvarez-Pallete para colocar en su lugar a Marc Murtra, que pasó de la presidencia de Indra a presidir la operadora emblemática de España.
¿Qué dicen las casas de análisis?
Renta 4 tras valorar negativamente la evolución de los acontecimientos en Indra de las últimas semanas, entiende que la dimisión de Ángel Escribano es una decisión para salvaguardar los intereses de Escribano Mechanical & Engineering (EME), cuyo futuro está ligado a la concesión de contratos de defensa concedidos por el Gobierno.
Por otra parte, los analistas del banco de inversión creen que EM&E colocará en mercado su participación (14,3%), con previsible descuento frente al precio actual de la acción.
Por último, advierten de la inestabilidad en la dirección de Indra, “una compañía que nombrará próximamente a su tercer presidente en poco más de dos años”.
“Esperamos que a corto plazo los títulos estén sujetos a presión bajista por el riesgo de colocación de una participación muy relevante (14,3% del capital) y del segundo mayor accionista del grupo”, para enseguida establecer el precio objetivo en 58 euros y colocar los títulos en ‘sobreponderar`.
Goldman Sachs mantiene el consejo de compra sobre los títulos de Indra pero recorta su precio objetivo hasta los 80 euros por acción desde los 85 precedentes. El banco de inversión aporta una subida potencial del valor del 31,3% desde su cierre de ayer.
Para Banco Sabadell el cambio sirve para reducir la tensión, “pero deja varias dudas encima de la mesa”.
La primera, dice, es sobre la participación del14,3% de EM&E en Indra. La segunda, sigue, sobre la no fusión con EM&. “En la prensa se insiste que Rheinmetall podría lanzar una oferta por 2.500 millones de euros sobre la compañía de los hermanos Escribano, que obligará a rediseñar un nuevo Plan Estratégico”, para preguntarse qué pasará con los accionistas a favor de Escribano (T. Rowe 5%, Amber 5% y Third Point).
La cotización de Indra baja a las 14:15 horas 2,44%, por detrás de las caídas de ArcelorMittal que lo hace un 3,86% o Banco Santander (-3,18), Banco Sabadell que lo hace un 2,72%.