La política de vivienda vuelve a tensar al Gobierno de coalición tras el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de una bonificación fiscal del 100% del IRPF para los propietarios que no suban el precio del alquiler al renovar los contratos.
La propuesta, que será articulada mediante un real decreto-ley “en las próximas semanas”, fue rápidamente matizada por el Ministerio de Vivienda y ha generado un rechazo frontal entre socios parlamentarios, ministros del ala minoritaria y expertos fiscales.
Desde el departamento que dirige Isabel Rodríguez aclaran que se trataría de rebajas “de hasta el 100% para quienes mantengan o bajen el alquiler”, lo que introduce un cambio sustancial respecto al anuncio inicial.
Esta iniciativa, aún sin letra pequeña, llega en un contexto de máximos históricos en los precios del alquiler y con cientos de miles de contratos que deberán renegociarse a lo largo de 2026.
El Gobierno matiza la bonificación del 100% del IRPF al alquiler
El anuncio del presidente Sánchez cayó “como una bomba” entre los socios habituales del Ejecutivo. Aunque la idea central es incentivar a los propietarios para que no incrementen las rentas, Vivienda subraya que no bastaría con mantener los precios para acceder automáticamente a la bonificación total, pese a lo anunciado inicialmente.
La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, fue contundente al rechazar la medida: “Regalar dinero público a los rentistas es un grave error”. En la misma línea, advirtió que “en estos términos, la propuesta del PSOE no tendrá nuestro apoyo”, marcando un límite claro dentro del propio Consejo de Ministros.
El real decreto-ley deberá ser convalidado en el Congreso en un plazo de 30 días, en un Parlamento fragmentado donde cada voto resulta decisivo. Las primeras reacciones anticipan una tramitación compleja y un escenario de negociación muy ajustado.
Rechazo político total: Sumar, Podemos y los aliados dicen no
El malestar es especialmente intenso en Sumar, que llevaba semanas negociando con Vivienda una prórroga de tres años de los contratos y la congelación obligatoria de los precios. Para este espacio, la bonificación fiscal es “completamente insatisfactoria, por ser una medida injusta e ineficaz”, según expresó el ministro Pablo Bustinduy.
Bustinduy recordó además que “la renta media de los caseros en España es prácticamente el doble que la de los inquilinos”, y defendió que la congelación de precios “no puede ser una cosa opcional que dependa de la buena voluntad de un casero o de otro”.
Las críticas se extienden a Podemos, Bildu y ERC. Ione Belarra llegó a afirmar que la medida “es para que ardan las calles”, mientras que Oskar Matute la calificó de “tomadura de pelo” y Gabriel Rufián advirtió que un trabajador “pensará que este Gobierno le ha fallado”.
Dudas económicas: impacto fiscal e incentivos en cuestión
Más allá del rechazo político, los expertos ponen en duda la eficacia real de la bonificación del 100% del IRPF. Rubén Gimeno, director del Servicio de Estudios del Registro de Economistas Asesores Fiscales, advierte que “la medida es buena para quienes no pensaran hacer esa subida”, pero que quien planee aumentar la renta “seguramente no le interese aplicar esa bonificación, porque van a ganar más”.
Según datos de la Agencia Tributaria, los propietarios ingresaron en 2023 unos 19.240 millones de euros por alquileres de vivienda. Tras deducciones y la bonificación actual del 50%, el impacto fiscal que podría perder el Estado se sitúa entre 1500 y 2000 millones de euros si la exención total prospera.
José García Montalvo, economista y profesor de la Universidad Pompeu Fabra, recuerda que ya existen bonificaciones del 50%, 60% y 90% y que, aun así, muchos propietarios prefieren el alquiler turístico, “porque gana el doble y le ve menos riesgos”.
Una medida que choca con la ley de vivienda vigente
La propuesta del 100% del IRPF entra en contradicción directa con el sistema de incentivos aprobado en la ley estatal de vivienda de 2023. Esa norma introdujo reducciones escalonadas que premian decisiones concretas, como rebajar la renta o alquilar a jóvenes en zonas tensionadas.
Raquel Jurado, técnica del REAF, señala que elevar la reducción al 100% “apunta en una dirección contraria al esquema de incentivos introducido por la ley de vivienda” y transforma el incentivo más atractivo en uno vinculado simplemente a no mover los precios.
Desde Gestha consideran precipitado plantear cambios de este calado cuando las reducciones actuales se aplicaron por primera vez en la Renta 2024. “Aún no ha transcurrido un plazo suficiente para analizar su eficacia”, subrayan los técnicos de Hacienda.