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La Seguridad Social española ha abierto el plazo anual para que quienes cobran una pensión contributiva y residen fuera de España acrediten que siguen vivos.

Este trámite, conocido como certificado de fe de vida, debe realizarse entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2026 para que la pensión se siga cobrando con normalidad. El incumplimiento dentro de ese periodo puede suponer la suspensión temporal del pago de la pensión hasta que se regularice la situación.

Este requisito afecta sobre todo a pensionistas que viven fuera del territorio nacional y que, al no estar presentes en España, no quedan automáticamente registrados en el sistema de control de vivencia. Cada año, la Seguridad Social establece este plazo dentro del primer trimestre natural, con la finalidad de evitar errores en los pagos cuando el beneficiario ha fallecido pero no ha sido notificado oficialmente.

Control de vivencia en pensiones en 2026

Acreditar vivencia antes del 31 de marzo para mantener la pensión

Los pensionistas de la Seguridad Social española residentes en el extranjero deben acreditar su vivencia entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2026. Este trámite no implica literalmente que inspectores recorran viviendas, sino que la persona beneficiaria debe enviar, presentar o registrar un documento que demuestre que sigue viva.

El certificado de fe de vida se puede obtener de varias maneras: compareciendo ante un registro civil consular, presentando un acta notarial de presencia o utilizando la aplicación móvil gratuita VIVESS, que permite acreditarlo con reconocimiento facial desde cualquier lugar del mundo.

Además, este año 2026 trae una novedad importante: será obligatorio acreditar la vivencia dos veces al año, con una segunda acreditación prevista durante el mes de septiembre. A partir de 2027, esta frecuencia aumentará a tres ocasiones al año, en enero, mayo y septiembre.

La vigencia del certificado de fe de vida es estricta: si no se acredita dentro del plazo, la Seguridad Social puede paralizar el abono de la pensión hasta que el beneficiario realice correctamente el trámite.

El Gobierno irá casa por casa para comprobar que sigues vivo el 31 de marzo: qué pasa si no te encuentran.ChatGPT

¿Qué ocurre si no acreditas que sigues vivo?

Consecuencias de no acreditar la vivencia antes del 31 de marzo

Si un pensionista no presenta su certificado de fe de vida antes del 31 de marzo, la consecuencia más inmediata es la suspensión temporal del pago de la pensión. Este corte ocurre porque, al no quedar constancia oficial de que la persona beneficiaria sigue viva, la Seguridad Social no puede seguir realizando pagos con normalidad.

La suspensión no implica pérdida definitiva de la pensión. Una vez que la persona presente el documento de vivencia (ya sea mediante registro consular, vía telemática o a través de la aplicación VIVESS) la administración reanudará los pagos. Sin embargo, durante el tiempo en que la acreditación no esté presentada, no se reciben las mensualidades.

En algunos casos, las administraciones pueden ofrecer un breve plazo adicional para regularizar la situación, pero la normativa indica que el pago queda suspendido hasta que se complete el trámite. Este mecanismo sirve para evitar pagos indebidos en casos de fallecimiento no notificado al sistema a tiempo.

Asimismo, la aplicación VIVESS permite recibir un justificante inmediato de la acreditación, lo que facilita recuperar el pago de la pensión de forma más rápida si se realiza dentro del periodo establecido.

El contexto actual del trámite de vivencia

Historia y cambios en la acreditación de vivencia

Tradicionalmente, los pensionistas residentes fuera de España debían acreditar su vivencia una vez al año, dentro del primer trimestre. Este proceso ha sido habitual desde hace años para garantizar que los pagos de pensiones contributivas sean correctos y no se generen pagos indebidos cuando el beneficiario ha fallecido sin que se haya registrado oficialmente.

Con la implantación de la aplicación VIVESS, el trámite se ha modernizado y se puede realizar desde cualquier lugar con acceso a internet, sin necesidad de desplazarse a un consulado o registrar el certificado de forma presencial. Esta herramienta se ha convertido en uno de los métodos más utilizados por pensionistas residentes en el extranjero, debido a su rapidez y comodidad.

La novedad de 2026, con dos periodos obligatorios de acreditación, responde a una intención de las administraciones de mantener actualizada la información de los beneficiarios en tiempo real, reduciendo la posibilidad de pagos erróneos, especialmente cuando existen demoras en las notificiaciones oficiales de fallecimiento en otros países.

Este sistema de control de vivencia forma parte del conjunto de obligaciones que deben cumplir los pensionistas para seguir percibiendo sus prestaciones contributivas. Aunque el plazo clave del primer trimestre, del 1 de enero al 31 de marzo de 2026, es el más relevante, los nuevos periodos adicionales en septiembre y en años posteriores consolidan un mecanismo de verificación más frecuente.