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El sistema de protección social en España contempla distintas prestaciones destinadas a garantizar ingresos cuando una persona pierde su empleo o atraviesa una situación de vulnerabilidad. Entre ellas, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) se ha consolidado como el principal mecanismo para asegurar un nivel mínimo de renta a hogares con escasos recursos.

El Gobierno ha confirmado una modificación relevante en la gestión de esta ayuda: las personas a partir de los 23 años que agoten un subsidio por desempleo podrán acceder de oficio al Ingreso Mínimo Vital, siempre que cumplan las condiciones legales. La medida introduce una coordinación directa entre el Servicio Público de Empleo Estatal y la Seguridad Social.

La coordinación entre el SEPE y la Seguridad Social permite activar la pasarela automática hacia el Ingreso Mínimo Vital sin iniciar un trámite desde cero.

Cómo funciona la pasarela automática al Ingreso Mínimo Vital

La novedad consiste en una transición administrativa automática cuando se agota un subsidio por desempleo. En ese momento, el SEPE puede remitir los datos del beneficiario al Instituto Nacional de la Seguridad Social para que evalúe el derecho al Ingreso Mínimo Vital sin necesidad de iniciar una solicitud desde cero.

Este procedimiento no es completamente automático. El organismo debe informar al interesado y obtener su consentimiento expreso para la cesión de datos. A partir de ahí, la Seguridad Social analiza si la persona cumple los requisitos económicos, patrimoniales y de residencia.

Si la evaluación es favorable, el IMV comienza a abonarse sin que exista un periodo sin ingresos entre ambas prestaciones. La intención es evitar que quienes finalizan su subsidio queden desprotegidos durante meses por desconocimiento del trámite o retrasos administrativos.

Requisitos y pasos para acceder al Ingreso Mínimo Vital tras agotar el subsidio

El acceso de oficio no elimina los requisitos establecidos por ley. Para cobrar el Ingreso Mínimo Vital, la persona debe tener 23 años o más, acreditar residencia legal y efectiva en España durante al menos un año continuado y encontrarse en situación de vulnerabilidad económica. Esto implica que los ingresos y el patrimonio de la persona o de su unidad de convivencia estén por debajo de los umbrales fijados anualmente.

Además, quienes estén en edad laboral y no trabajen deben estar inscritos como demandantes de empleo. La información oficial sobre condiciones y límites económicos puede consultarse en el Ministerio de Inclusión.

El primer paso recomendado es comprobar si se cumplen los requisitos mediante el simulador oficial del IMV. Si la pasarela automática no se activa, la solicitud puede presentarse a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social o de forma presencial con cita previa.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social dispone de hasta seis meses para resolver, y la cuantía dependerá del número de miembros del hogar y del nivel de ingresos declarados.

El acceso al IMV exige cumplir los límites de ingresos y patrimonio fijados por la normativa vigente en España.

Qué cambia para quienes están a punto de perder el subsidio

Hasta ahora, la finalización de un subsidio por desempleo obligaba a iniciar un nuevo procedimiento para solicitar el Ingreso Mínimo Vital, lo que en muchos casos generaba un vacío de ingresos. Con la nueva coordinación entre SEPE y Seguridad Social, ese salto administrativo se reduce y puede eliminarse si se cumplen las condiciones exigidas.

No se trata de una ayuda automática para todos. Haber agotado el subsidio es una condición necesaria, pero no suficiente. Es imprescindible encajar en los parámetros de vulnerabilidad económica, residencia y edad mínima establecidos por la normativa.

Las personas que estén próximas a finalizar su prestación deben revisar su situación con antelación para confirmar si podrán acceder al IMV mediante esta vía directa.