

Los dos mayores bancos españoles pulverizaron sus récords de beneficios. Hoy, le tocó a BBVA presentar sus resultados correspondientes a 2025 en el que ganó 10.511 millones de euros, cifra que explica un crecimiento interanual del 4,5%, y que le permite presumir del mayor beneficio de su historia y anunciar una fuerte distribución de dividendos al accionista por un total de 5249 millones de euros. Estos datos obedecen en gran parte al crecimiento de los ingresos recurrentes y, en particular, por el excelente comportamiento del margen de intereses.
Sin embargo, el mercado reaccionó al resultado con un fuerte castigo y los títulos de la entidad que preside Carlos Torres Vila abrieron con un caída del 4% para, con el correr de las primeras horas acentuarse hasta alcanzar un 6,91%. Para Jefferies si bien el beneficio atribuido del cuarto trimestre, de 2533 millones de euros, se situó ligeramente por debajo del consenso, estuvieron “ampliamente en línea”, con la fortaleza de España y México, lo que preocupa es Turquía.
También Renta 4 pone el foco en el mercado turco. El banco de inversión español sostiene de que el hecho de que Turquía no haya alcanzado las previsiones “podría generar dudas a futuro”, en un contexto de guías que califica de prudentes y continuistas.
Tal como se destacó, entre los factores que determinaron los resultados de BBVA hay que destacar el dinamismo de la actividad y el crecimiento en clientes “pilar básico del actual Plan Estratégico”. Por una parte, el crédito creció un 16,2% en euros constantes, acompañado de ganancias de cuota en la mayoría de los mercados en los que está presente el Grupo. Por otra, el banco alcanzó la cifra récord de 11,5 millones de nuevos clientes, de los que el 66% se unió a través de canales digitales.
En la parte alta de la cuenta de resultados encontramos la segunda causa diferencial del balance: el margen de intereses. Este ítem creció un 13,9% en el ejercicio, hasta 26.280 millones de euros, sobre todo en los principales mercados. Las comisiones netas aumentaron un 14,6%, hasta 8215 millones, con crecimiento en todas las áreas de negocio, especialmente medios de pago y gestión de activos. Los ingresos recurrentes alcanzaron los 34.496 millones, un 14,1% más que en 2024.
En tanto, el margen bruto, que representa la suma de todos los ingresos, ascendió a 36.931 millones de euros, un 16,3% más en tasa interanual. Mientras los gastos de explotación subieron un 10,5% en el ejercicio, hasta 14.332 millones.
La fortaleza del margen bruto compensó el alza de los gastos permitiendo a la entidad vasca una mejora del ratio de eficiencia de 206 puntos básicos, hasta el 38,8%. Así pues, el margen neto alcanzó la cifra récord de 22.599 millones de euros, un 20,4% más que en 2024.
El banco explica que esta fortaleza de los resultados se trasladó a las métricas de rentabilidad, de nuevo a la cabeza de Europa, con un ROTE del 19,3%, así como a la creación de valor para el accionista: el valor contable tangible por acción más dividendos creció un 12,8% en 2025, hasta 10,42 euros, que representa más del 15,2% excluyendo las recompras de acciones.

Pago a los accionistas
Con cargo a los resultados de 2025, BBVA repartirá entre sus accionistas un dividendo por acción de 92 céntimos de euro brutos, íntegramente en efectivo, el mayor de su historia y un 31% superior al dividendo en caja de 2024. De esta cifra, el banco abonó 32 céntimos de euro brutos por acción el pasado 7 de noviembre.
“El dividendo complementario, de 60 céntimos de euro brutos por acción, se someterá a la aprobación de los órganos sociales correspondientes y se pagará previsiblemente en abril de 2026”, afirma, para enseguida destacar que en total, “BBVA destinará 5249 millones de euros a la retribución ordinaria de sus accionistas correspondiente a 2025”.
Vale recordar que el pasado mes de diciembre la entidad anunció un plan extraordinario de recompra de acciones por valor de 3.960 millones de euros, del que ya está en marcha un primer tramo de 1500 millones (ejecutado al 42,8%, con datos a 30 de enero de 2026).
Así las cosas, teniendo en cuenta tanto el dividendo ordinario como el programa de recompra de acciones extraordinario, el ratio CET1 se situó en el 12,70% a cierre del ejercicio. BBVA, además, mantiene su compromiso de distribuir el exceso de capital por encima de la parte alta de su rango objetivo de entre el 11,5% y el 12%.

Áreas de negocio
En España, la nueva producción impulsó la inversión crediticia en un 8% interanual. BBVA España registró un beneficio histórico de 4175 millones de euros, con un avance interanual superior al doble dígito (+11,3%), gracias a la buena evolución de los ingresos recurrentes, la contención de costes y los menores saneamientos. Todos los indicadores de riesgo evolucionaron favorablemente a lo largo del año: el coste de riesgo acumulado descendió al 0,34%, la tasa de mora al 3,1% y la tasa de cobertura aumentó hasta el 67%.
En México, la cartera crediticia creció al 7,5% durante 2025, apoyada por la evolución de los segmentos minoristas. BBVA obtuvo en México un beneficio neto atribuido de 5.264 millones de euros, un 5,7% más que el ejercicio anterior, debido principalmente a la buena evolución del margen de intereses, como resultado de un mayor volumen de crédito minorista y un menor coste de los recursos en un entorno de tipos de referencia en descenso.
El crecimiento de los ingresos (el margen bruto ascendió un 8,4% interanual) permitió que la eficiencia se mantuviera en el entorno del 30%. Los indicadores de riesgo se comportaron en línea con lo esperado, con la tasa de mora en el 2,7%, la de cobertura en el 124% y el coste de riesgo acumulado en el 3,31%.
En Turquía, destacó la evolución de los préstamos en lira turca, que registró una subida del 44,5%. El área de negocio alcanzó un resultado atribuido de 805 millones de euros en 2025, esto es un 31,8% más en euros corrientes, como resultado del buen comportamiento de los ingresos recurrentes y un impacto menos negativo del ajuste por hiperinflación. Los indicadores de riesgo experimentaron un proceso de normalización a lo largo del año, en línea con lo esperado: la tasa de mora se situó en el 3,9%, la de cobertura en el 76% y el coste de riesgo en el 1,94%.
En América del Sur, la actividad crediticia registró una variación del 13,9% interanual, con un ascenso más dinámico de la cartera mayorista, y generó un resultado atribuido de 726 millones de euros en 2025, esto es un incremento del 14,3% interanual a tipos de cambio corrientes. Destaca la mejora del resultado atribuido en Perú y Colombia y un ajuste menos negativo por hiperinflación en Argentina. Perú registró un beneficio atribuido de 295 millones, Colombia, de 143 millones y Argentina, de 133 millones. Los indicadores de riesgo evolucionaron favorablemente y en línea con lo esperado: la tasa de mora se situó en el 4,0%, la de cobertura en el 92% y el coste de riesgo acumulado en el 2,5%.
Por último, en el área de Resto de Negocios, la inversión crediticia creció un 37,8% interanual. El negocio de banca mayorista (CIB) está impulsando este crecimiento especialmente en Europa y Estados Unidos así como en Asia.
El crecimiento de la actividad se tradujo en una subida interanual del margen de intereses del 15,9% y del 56% en comisiones, también apoyadas por el negocio de emisiones en el mercado primario de deuda. El resultado atribuido del área ascendió a 627 millones de euros (+29,4% interanual). Los indicadores de riesgo evolucionaron positivamente, con la tasa de mora en el 0,2%, la de cobertura en el 173%, y el coste de riesgo en el 0,16%.














