Aena propone un incremento medio anual de la tarifa de 0,43 euros por pasajero, tras aprobar ayer el consejo de administración la propuesta del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2027-2031, que incluye una inversión total para el quinquenio propuesta por Aena de 12.888 millones de euros, de los que 9.991 millones se corresponden con inversión regulada.
Tanto el mercado (la acción a las 14:50 se deja un 3,37%) como las aerolíneas se oponen al plan para los próximos cinco años.
En este punto conviene recordar que el operador ya obtuvo la aprobación del organismo regulador de competencia, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para incrementar en un 6,5% la tasa máxima por pasajero hasta los 0,68 euros en 2026.
Según el escenario de tráfico propuesto en el DORA 2027-2031, la circulación de pasajeros se estima que alcance los 1690 millones en el periodo 2027-2031.
Asimismo, el operador aeroportuario reconoce que los próximos cinco años estarán marcados por una cierta desaceleración tras la fuerte recuperación postpandemia.
En cuanto a la subida por viajero de 0,43 euros, Aena sostiene que permitirá sostener el plan de inversiones sin alterar de forma significativa la estructura de costes de las aerolíneas ni el precio final de los billetes.
“Estos 0,43 céntimos se ajustarán en función del tamaño del aeropuerto, es decir, serán inferiores en el caso de los aeropuertos medianos y pequeños, porque las tarifas de los aeropuertos de Aena son diferentes en función del tamaño”, matiza la compañía.
También reconoce que la propuesta presentada se produce en un entorno de infraestructuras fuertemente tensionadas. En este sentido, el presidente de la compañía, Maurici Lucena, dice que son conscientes de que es un gran desafío técnico, profesional y, en última instancia, de país, porque muchos de los grandes aeropuertos estarán condicionados por obras de ampliación y mejora”. Y remarcó que esta propuesta de inversiones se rige exclusivamente por criterios técnicos.
“Las tarifas que sustentan este plan seguirán siendo de las más competitivas de Europa y, por su pequeño tamaño, no incidirán en el precio de los billetes de avión”, afirma el presidente y consejero delegado de Aena.
De acuerdo a la empresa, la propuesta pretende mejorar la experiencia de los pasajeros y optimizar la operativa de las aerolíneas para seguir avanzando en comodidad, agilidad en los procesos y seguridad, manteniendo la eficiencia de la operativa aeroportuaria en todas sus dimensiones.
¿Como sigue la tramitación?
Una vez aprobada la propuesta definitiva del DORA 2027-2031 por el consejo de administración de Aena, el documento será remitido a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Se convocarán, asimismo, los Comités de Coordinación Aeroportuaria de las comunidades autónomas. El Consejo de Ministros debe aprobar el documento final, como máximo, en septiembre de este año.
Previamente, para la elaboración de esta propuesta de DORA, Aena llevó a cabo un proceso de consultas con las compañías aéreas y usuarios que se prolongó durante cinco meses.
Vale destacar que el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) es el principal instrumento de regulación y supervisión de Aena, ya que en él se recogen las obligaciones de la compañía como gestor aeroportuario durante un período de cinco años.
Oposición de las aerolíneas
La asociación nacional de aerolíneas ALA rechazó la propuesta por considerarla injustificada. Para ALA equivale a un incremento del 3,8% anual, por lo que la sociedad que representa los intereses de las empresas de transporte aéreo solicitó una reducción anual del 4,9% durante el periodo, bajo el argumento de que Aena subestimó el aumento previsto del tráfico aéreo.
Por su parte, las aerolíneas pronostican que el tráfico aéreo crecerá un 3,6% anual durante el periodo, frente al 1,3% de crecimiento estimado por el gestor aeroportuario español.
El antecedente de Rayanair
Cuando a comienzos de septiembre del año pasado Aena anunció su decisión de incrementar las tasas aeroportuarias un 6,62% para 2026, hasta los 11,03 euros por pasajero, la aerolínea low cost reaccionó recortando un millón de plazas para la temporada de invierno.
La reducción afecta a los aeropuertos regionales, que contarán con 600.000 asientos disponibles menos, esto es una disminución de un 41% de plazas; mientras en Canarias el tijeretazo afectará 400.000 plazas, un 10% de las actualmente disponibles.
La pérdida de plazas en el año suma en total 1.800.000 si se contabilizan las 800.000 eliminadas en verano.
En concreto, la reducción supone el cierre de la base de dos aviones en Santiago, “la pérdida de 200 millones de dólares de inversión para Galicia”, según la empresa; la suspensión de todos los vuelos a Vigo y Tenerife Norte; el cierre continuado de Valladolid y Jerez durante el invierno de 2025; y reducciones significativas en Santander, Zaragoza, Asturias, Vitoria y las Islas Canarias.